
Hoy quiero hablaros de un tema sobre el que hice el trabajo de final de mi carrera.
Todas las personas sentimos alguna atracción sexual por alguien, es decir, tenemos una orientación sexual. Además tenemos una identidad de género, que es, lo que nuestro «sexo psicológico». A todo el Colectivo de personas que tiene una orientación sexual e identidad de género diferente a la heterosexualidad y cisgénero (está de acuerdo con en género asignado al nacer) se les suele denominar LGTBIQA+ (Lesbianas, Gays, Transgénero, Bisexuales, Intersexuales, Asexuales, Queer, etc…)
Las ideas sobre lo que son las orientaciones sexuales e identidades de género han ido cambiando a lo largo de la historia y varían de una cultura a otra. Existen distintas alternativas, entre las que destacan:
- Heterosexualidad: Es la mayoritaria de la población, sería la atracción por un género diferente al de la persona.
- Homosexualidad: la atracción sexual por personas del mismo género.
- Bisexualidad: Esto es la atracción por más de un género. No necesariamente al mismo tiempo ni con el mismo grado de deseo.
- Transgénero: Es lo opuesto a cisgénero, son personas que no están de acuerdo con el género asignado al nacer.
- Intersexulidad: Son personas con genitales externos ambiguos entre el clásico pene y testículo, así como la clásica vulva. Hay un amplio espectro y variación en los caracteres sexuales secundarios.
- Asexualidad: Es una gama amplia de personas que sienten poco deseo sexual, o lo sienten en determinadas condiciones. Habiendo una amplia variedad de atracción romántica.
- Queer: Un término paraguas que engloba a cualquier persona que no sea cisgénero o que no sea heterosexual. Es la reapropiación de un insulto para prevenir el dolor que causa. Significa «Raro» y es el equivalente a «Mariquita» en España.
Hace 50 años, las personas del Colectivo LGTBIAQ+ comenzamos a salir a la calle para luchar por nuestros derechos, en España se consiguieron en 2005 los derechos para poder casarse, desde entonces parece que se ha avanza en la aceptación del colectivo en la sociedad. Pero aún no está todo logrado, sigue habiendo un rechazo o fobia hacia el Colectivo, en ocasiones pero de manera sutil. Este prejuicio basado en el miedo y el odio se llama LGTBI Fobia, aunque la más conocida de esta gama de comportamientos de odio es la homofobia, que es el rechazo a los gays y las lesbianas.
En realidad la LGTBI fobia, se puede considerar más un prejuicio que una fobia propiamente dicha, lo que de verdad aterra a los LGTBI fóbicos es que les etiqueten de “poco hombres”, perdiendo su posición de poder hegemónico en la sociedad. Es el rechazo de las personas afeminadas o de roles de género femenino (lo que se consideran comportamientos típicos de mujer).
¿Qué es un prejuicio?
Conocer a fondo el fenómeno del prejuicio es esencial para mejorar la convivencia social y luchar contra la discriminación entre diferentes grupos.
El prejuicio tiene distintas formas y orígenes. Es una actitud negativa y hostil hacia los miembros de un determinado grupo social por el simple hecho de pertenecer a dicho grupo. Su nombre lo indica: “Pre” (previo) y “juicio” (juzgar).
El prejuicio estaría formado por tres componentes relacionados entre sí:
- Cognitivo:
Conocido también como «estereotipo», es el conjunto de pensamientos e ideas compartido socialmente sobre un determinado grupo de personas. Son etiquetas donde se meten a todos los miembros “en el mismo saco”, perdiendo la individualidad. Esto lleva a valoraciones negativas en muchos casos, como por ejemplo, hay quien piensa que los gays son promiscuos, pasando por alto que existen parejas estables de años como en los heterosexuales. - Emocional:
Los sentimientos, estados de ánimo y emociones que experimentan las personas en
relación hacia un grupo social. El estereotipo produce emociones negativas,
como son el miedo, la antipatía, la hostilidad o el desagrado. - Conductual:
Son los comportamientos que se tienen con el grupo externo, influidos tanto por
los estereotipos y las emociones de rechazo. Estas conductas tienen que ver con
ataques al grupo que se discrimina, en forma de críticas, burlas, chistes y en
el peor de los casos, con agresiones físicas. Desgraciadamente el caso de Samuel Luiz es un ejemplo de asesinato por una agresión homófoba.
Si se unen todos estos factores, estamos ante la discriminación, que es un trato desfavorable hacia un grupo o las personas que lo formamos, negándonos la igualdad en el trato o los derechos. En la discriminación el grupo minoritario, en este caso el Colectivo LGTBIAQ+, por ser considerado como diferente al grupo dominante de los heterosexuales. Hay gente que incluso se manifiesta o forma grupos políticos conservadores para que el grupo minoritario no llegue al nivel de derechos del grupo dominante.
¿Cuál es el origen del prejuicio?
El prejuicio nació en la prehistoria como una defensa ante distintas amenazas, como son, la pérdida de la salud por contagio de una enfermedad, o ante pérdidas de recursos, valores, o integridad física de los miembros del grupo familiar. El problema es que en la sociedad actual ha dejado de ser útil esta manera de pensar y las personas LGTBIAQ+ somos “de los vuestros”; somo vuestros hermanos, primos, amigos, compañeros, jefes, profesores, padres, parejas, etc. También merecemos formar parte vuestras vidas y ser tratados como iguales, cosa que ciertos sectores ignorantes y conservadores no quieren.
Los prejuicios a veces continúan porque cumplen ciertas funciones psicológicas en algunos miembros de un grupo dominante, mejoran su autoestima, considerándose superiores al grupo minoritario. Con el machismo, como prejuicio, ocurre algo similar, se degrada a la mujer con estereotipos negativos femeninos, que supuestamente los chicos no tienen, con lo cual, se reafirma su superioridad. Por eso hay quien dice que el sistema del patriarcado es el rival a batir porque afecta tanto a las mujeres cis-hetero como a las personas del Colectivo. Por lo que veo en consulta, a los hombres cis también les afecta, por la sobre exigencia consigo mismos con tal de mantener la pose de machotes (roles y normas de género masculino).
Sin embargo, los prejuicios hacia el Colectivo hoy en día, nadie te las dice abiertamente porque está mal visto y puedes ser considerado como poco tolerante. Por eso, aunque los prejuicios no desaparecen, sino se transforman a veces en hechos más sutiles e imperceptibles.
¿Cómo ha evolucionado?
Antiguamente, para ser aceptado en un grupo dominantes tenías que mostrar que no eras de la minoría, para ello demostrabas abiertamente que tenías una actitud negativa o prejuicio hacia los otros. Esto se traducía en actitudes homófobas por desconocimiento de otros miembros del Colectivo.
En España a partir de 2005 con la ley del “matrimonio igualitario”, fueron cambiando las actitudes hacia el Colectivo LGTBIAQ+, había gente tan LGBTI Fóbicas como siempre, pero no se atreven a decirlo por miedo a ser rechazado por personas heterosexuales “progresistas”(Aliados). Pero los sentimientos negativos no han desaparecido, puesto que todos hemos crecido en un ambiente rodeado de creencias machistas y homofóbicas, donde el comportamiento de los hombres es lo que está bien y toda variación de él, “es una vergüenza”. Es la otredad, la perdida de la posición ventajosa de hombre (que es portarse como una mujer, en verdad).
Los dos tipos de prejuicios comparten el intento de la exclusión social, pero, mientras que el prejuicio manifiesto es más agresivo y directo, el prejuicio sutil está formado por tres componentes:
a) Una encarnizada defensa de los valores tradicionales. Ej. Ensalzar la familia tradicional heterosexual.
b) La exageración sobre las diferencias entre las costumbres de ambos grupos.
c) La negación de las emociones positivas o indiferencia emocional al otro grupo. Ej. “Yo los respeto, pero a mí que no se me acerquen.”
Esto solo hace continuar manteniendo el mismo problema.
Todo el mundo merece el mismo respeto, el amor y el sexo son demasiados íntimos o privados como para meterse en la vida de los demás, creyéndose con la licencia de mandar sobre ellos y no respetando los derechos ajenos. Y es que no solo es sexo, es identidad como orientación sexual y como identidad de género, estas son las áreas sociales, porque por la calle no ves a gente Queer teniendo sexo. Estas actitudes son algo retrógradas y nada democráticas. No hace falta ser del Colectivo para apoyar la causa o la igualdad, del mismo modo que no hace falta ser mujer para luchar contra la violencia de género, o se puede luchar contra el racismo siendo caucásico (blanco).
Cuanto más normalicemos todo y lo hagamos cotidiano, menos lamentaremos en el futuro. Los niños aprenden a ver todo normal si se les explica que es natural que haya varios tipos de pareja. Por otra parte, los sentimientos no son algo de lo que nadie deba avergonzarse, por el contrario hay que estar orgulloso de quien se es y cómo se es.
¡Todos merecemos los mismos derechos y el mismo respeto!
Si te sientes identificado y necesitas apoyo porque no aceptas tu orientación sexual o identidad de género, has sufrido acoso por ello o tienes problemas para compartir tus sentimientos con el entono, no dudes en ponerte en contacto conmigo.
Basado en los trabajos de Pettigrew y Meertens (1995), Allport (1954/1979), y otros psicólogos sociales.
Nota: He reescrito algunas partes de este texto en 2025 y desafortunadamente la LGTBI Fobia en estos tiempos vuelve a ser muy manifiesta hasta en países de la Unión Europea, esto supone un retroceso en los derechos humanos.
*Si tienes dudas con respecto a los términos que he empleado en el presente artículo, te invito a consultarlo en mi GLOSARIO.








