“NO SON DE LOS NUESTROS”; LA LGTBI-FOBIA MODERNA

Una forma de discriminación que sigue presente de manera sutil.

Hoy quiero hablaros de un tema sobre el que hice el trabajo de final de mi carrera.

Todas las personas sentimos alguna atracción sexual por alguien, es decir, tenemos una orientación sexual. Además tenemos una identidad de género, que es, lo que nuestro «sexo psicológico». A todo el Colectivo de personas que tiene una orientación sexual e identidad de género diferente a la heterosexualidad y cisgénero (está de acuerdo con en género asignado al nacer) se les suele denominar LGTBIQA+ (Lesbianas, Gays, Transgénero, Bisexuales, Intersexuales, Asexuales, Queer, etc…)

Las ideas sobre lo que son las orientaciones sexuales e identidades de género han ido cambiando a lo largo de la historia y varían de una cultura a otra. Existen distintas alternativas, entre las que destacan:

  • Heterosexualidad: Es la mayoritaria de la población, sería la atracción por un género diferente al de la persona.
  • Homosexualidad: la atracción sexual por personas del mismo género.
  • Bisexualidad: Esto es la atracción por más de un género. No necesariamente al mismo tiempo ni con el mismo grado de deseo.
  • Transgénero: Es lo opuesto a cisgénero, son personas que no están de acuerdo con el género asignado al nacer.
  • Intersexulidad: Son personas con genitales externos ambiguos entre el clásico pene y testículo, así como la clásica vulva. Hay un amplio espectro y variación en los caracteres sexuales secundarios.
  • Asexualidad: Es una gama amplia de personas que sienten poco deseo sexual, o lo sienten en determinadas condiciones. Habiendo una amplia variedad de atracción romántica.
  • Queer: Un término paraguas que engloba a cualquier persona que no sea cisgénero o que no sea heterosexual. Es la reapropiación de un insulto para prevenir el dolor que causa. Significa «Raro» y es el equivalente a «Mariquita» en España.

Hace 50 años, las personas del Colectivo LGTBIAQ+  comenzamos a salir a la calle para luchar por nuestros derechos, en España se consiguieron en  2005 los derechos para poder casarse, desde entonces parece que se ha avanza en la aceptación del colectivo en la sociedad. Pero aún no está todo logrado, sigue habiendo un rechazo o fobia hacia el Colectivo, en ocasiones pero de manera sutil. Este prejuicio basado en el miedo y el odio se llama LGTBI Fobia, aunque la más conocida de esta gama de comportamientos de odio es la homofobia, que es el rechazo a los gays y las lesbianas.

En realidad la LGTBI fobia, se puede considerar más un prejuicio que una fobia propiamente dicha,  lo que de verdad aterra a los LGTBI fóbicos es que les etiqueten de “poco hombres”, perdiendo su posición de poder hegemónico en la sociedad.  Es el rechazo de las personas afeminadas o de roles de género femenino (lo que se consideran comportamientos típicos de mujer).

¿Qué es un prejuicio?

Conocer a fondo el fenómeno del prejuicio es esencial para mejorar la convivencia social y luchar contra la discriminación entre diferentes grupos.

El prejuicio tiene distintas formas y orígenes. Es una actitud negativa y hostil hacia los miembros de un determinado grupo social por el simple hecho de pertenecer a dicho grupo. Su nombre lo indica: “Pre” (previo) y “juicio” (juzgar).

El prejuicio estaría formado por tres componentes relacionados entre sí:

  • Cognitivo:
    Conocido también como «estereotipo», es el conjunto de pensamientos e ideas compartido socialmente sobre un determinado grupo de personas. Son etiquetas donde se meten a todos los miembros “en el mismo saco”, perdiendo la individualidad. Esto lleva a valoraciones negativas en muchos casos, como por ejemplo, hay quien piensa que los gays son promiscuos, pasando por alto que existen parejas estables de años como en los heterosexuales.
  • Emocional:
    Los sentimientos, estados de ánimo y emociones que experimentan las personas en
    relación hacia un grupo social. El estereotipo produce emociones negativas,
    como son el miedo, la antipatía, la hostilidad o el desagrado.
  • Conductual:
    Son los comportamientos que se tienen con el grupo externo, influidos tanto por
    los estereotipos y las emociones de rechazo. Estas conductas tienen que ver con
    ataques al grupo que se discrimina, en forma de críticas, burlas, chistes y en
    el peor de los casos, con agresiones físicas. Desgraciadamente el caso de Samuel Luiz es un ejemplo de asesinato por una agresión homófoba.
     

Si se unen todos estos factores, estamos ante la discriminación, que es un trato desfavorable hacia un grupo o las personas que lo formamos, negándonos la igualdad en el trato o los derechos. En la discriminación el grupo minoritario, en este caso el Colectivo LGTBIAQ+, por ser considerado  como diferente al grupo dominante de los heterosexuales. Hay gente que incluso se manifiesta o forma grupos políticos conservadores para que el grupo minoritario no llegue al nivel de derechos del grupo dominante.

¿Cuál es el origen del prejuicio?

El prejuicio nació en la prehistoria como una defensa ante distintas amenazas, como son, la pérdida de la salud por contagio de una enfermedad, o ante pérdidas de recursos, valores, o integridad física de los miembros del grupo familiar. El problema es que en la sociedad actual ha dejado de ser útil esta manera de pensar y las personas LGTBIAQ+ somos “de los vuestros”; somo vuestros hermanos, primos, amigos, compañeros, jefes, profesores, padres, parejas, etc. También merecemos formar parte vuestras vidas y ser tratados como iguales, cosa que ciertos sectores ignorantes y conservadores no quieren.

Los prejuicios a veces continúan porque cumplen ciertas funciones psicológicas en algunos miembros de un grupo dominante,  mejoran su autoestima, considerándose superiores al grupo minoritario. Con el machismo, como prejuicio, ocurre algo similar, se degrada a la mujer con estereotipos negativos femeninos, que supuestamente los chicos no tienen, con lo cual, se reafirma su superioridad. Por eso hay quien dice que el sistema del patriarcado es el rival a batir porque afecta tanto a las mujeres cis-hetero como a las personas del Colectivo. Por lo que veo en consulta, a los hombres cis también les afecta, por la sobre exigencia consigo mismos con tal de mantener la pose de machotes (roles y normas de género masculino).

Sin embargo, los prejuicios hacia el Colectivo hoy en día, nadie te las dice abiertamente porque está mal visto y puedes ser considerado como poco tolerante. Por eso, aunque los prejuicios no desaparecen, sino se transforman a veces en hechos más sutiles e imperceptibles.

 ¿Cómo ha evolucionado?

Antiguamente, para ser aceptado en un grupo dominantes tenías que mostrar que no eras de la minoría, para ello demostrabas abiertamente que tenías una actitud negativa o prejuicio hacia los otros. Esto se traducía en actitudes homófobas por desconocimiento de otros miembros del Colectivo.

En España a partir de 2005 con la ley del “matrimonio igualitario”, fueron cambiando las actitudes hacia el Colectivo LGTBIAQ+, había gente tan LGBTI Fóbicas como siempre, pero no se atreven a decirlo por miedo a ser rechazado por personas heterosexuales “progresistas”(Aliados). Pero los sentimientos negativos no han desaparecido, puesto que todos hemos crecido en un ambiente rodeado de creencias machistas y homofóbicas, donde el comportamiento de los hombres es lo que está bien y toda variación de él, “es una vergüenza”.  Es la otredad, la perdida de la posición ventajosa de hombre (que es portarse como una mujer, en verdad).

Los dos tipos de prejuicios comparten el intento de la exclusión social, pero, mientras que el prejuicio manifiesto es más agresivo y directo,  el prejuicio sutil está formado por tres componentes:

a) Una encarnizada defensa de los valores tradicionales. Ej. Ensalzar la familia tradicional heterosexual.

 b) La exageración sobre las diferencias entre las costumbres de ambos grupos.

 c) La negación de las emociones positivas o indiferencia emocional al otro grupo. Ej. “Yo los respeto, pero a mí que no se me acerquen.”

Esto solo hace continuar manteniendo el mismo problema.

Todo el mundo merece el mismo respeto, el amor y el sexo son demasiados íntimos o privados como para meterse en la vida de los demás, creyéndose con la licencia de mandar sobre ellos y no respetando los derechos ajenos. Y es que no solo es sexo, es identidad como orientación sexual y como identidad de género, estas son las áreas sociales, porque por la calle no ves a gente Queer teniendo sexo. Estas actitudes son algo retrógradas y nada democráticas. No hace falta ser del Colectivo para apoyar la causa o la igualdad, del mismo modo que no hace falta ser mujer para luchar contra la violencia de género, o se puede luchar contra el racismo siendo caucásico (blanco).

Cuanto más normalicemos todo y lo hagamos cotidiano, menos lamentaremos en el futuro. Los niños aprenden a ver todo normal si se les explica que es natural que haya varios tipos de pareja. Por otra parte, los sentimientos no son algo de lo que nadie deba avergonzarse, por el contrario hay que estar orgulloso de quien se es y cómo se es.

¡Todos merecemos los mismos derechos y el mismo respeto!

Si te sientes identificado y necesitas apoyo porque no aceptas tu orientación sexual o identidad de género, has sufrido acoso por ello o tienes problemas para compartir tus sentimientos con el entono, no dudes en ponerte en contacto conmigo.

Basado en los trabajos de Pettigrew y Meertens (1995), Allport (1954/1979), y otros psicólogos sociales.

Nota: He reescrito algunas partes de este texto en 2025 y desafortunadamente la LGTBI Fobia en estos tiempos vuelve a ser muy manifiesta hasta en países de la Unión Europea, esto supone un retroceso en los derechos humanos.

*Si tienes dudas con respecto a los términos que he empleado en el presente artículo, te invito a consultarlo en mi GLOSARIO.

DESMONTANDO AL PRÍNCIPE AZUL: LOS MITOS DEL AMOR

¡Nada de «novelitas rosas» y cuentos de hadas!

Las relaciones humanas se establecen por vínculos de apego y el amor, pero existen muchísimas creencias distorsionadas sobre esto desde siempre. Yo personalmente, creo que el amor es un sentimiento maravilloso que todo el mundo tiene derecho a experimentar, pero desde una perspectiva realista, naturalmente.

Una relación saludable de pareja es donde se da crecimiento por ambas partes, si una parte se alimenta de la otra, esta acaba debilitándose y padeciendo algún problema emocional. Parte de ello se debe a que en nuestra cultura tenemos un ideal romántico que viene heredado desde hace dos siglos, a través del cine, la música o la literatura nos enseñan cómo debe ser “el verdadero amor”, aquel que si no lo tienes no eres una persona afortunada. Todas esas fantasías llevan a algunas personas a desear que venga el príncipe azul o la princesa rosa para salvarlas de la soledad  y a cubrir sus necesidades emocionales básicas. Es como si esa persona “nos hiciera básicamente un favor y estamos en deuda con ella”, esto es básicamente alimentar una mentira, que refuerza la sumisión, la dependencia y la obediencia hacia la otra persona dándole cierto estatus de poder. Todo esto produce un desequilibrio en la relación de pareja.

Todo esto lleva a que se normalicen, se toleren o se justifiquen comportamientos abusivos, dominantes y dañinos en la pareja, que nos hacen vulnerables a la violencia doméstica. De hecho muchas personas maltratadas por su pareja creen en estos mitos.

Ahora veremos cómo existen un total de 19 mitos del amor, que se engloban en 4 grupos según la temática. Conocerlos es el primer paso para despertar del cuento de hadas, buscar una relación más igualitaria y democrática entre los miembros de una pareja. En la mayoría de los casos el desequilibrio se da a favor del hombre con respecto a la mujer por el empoderamiento machista, que es similar a la trampa de la grandiosidad, pero eso no quiere decir que no haya casos donde se dé el desequilibrio de la mujer al hombre o en las parejas LGTB, aunque estas opciones sean menos frecuentes.

GRUPO A. EL AMOR PUEDE CON TODO:

  1. La falacia del cambio por amor: La parte más peligrosa de este mito es creer que tu pareja cambiará las malas formas al tratarte porque te quiere.
  2. La omnipotencia amorosa: Se piensa que con el amor es suficiente para superar los obstáculos de la pareja y por lo tanto es la excusa perfecta para no cambiar si las cosas van mal.
  3. Normalización del conflicto: Normalizar que las parejas se peleen al principio de la relación llegando a faltas de respeto.
  4. “Los opuestos se atraen”: Refrán falso donde los haya, cuanta más afinidad tienen las parejas, mejor se entienden. A las personas nos gusta estar con la gente que piensa, siente y actúa como nosotros, por eso nuestras amistades se parecen a nosotros.
  5. “Quien bien te quiere, te hará llorar”: Otro refrán que lleva a compatibilizar el amor y el abuso. Hay quien piensa incluso que no hay amor verdadero sin sufrimiento, la excusa perfecta para un maltratador.
  6. El amor verdadero consiste en aguantar o perdonar todo: Se basa en la manipulación y el chantaje para mantener la sumisión de la pareja. Esto dificulta la voluntad y la toma de decisiones de la persona si se lo cree. Aprende a “poner la otra mejilla” y tolerar los abusos del miembro dominante de la pareja.

GRUPO B. AMOR Y DESTINO:

  • La media naranja: La creencia de que el destino o Dios nos tiene predeterminada a una pareja concreta, dejándonos sin elección.  Este mito viene de la cultura griega, haciéndonos creer que estamos incompletos sin la pareja. Así, un divorcio o la viudedad nos supone no volver a tener la oportunidad de encontrar a otra pareja.
  • Mito de la complementariedad: Muy parecido al anterior, es la necesidad de un amor de pareja para tener una vida plena y completa. Con lo cual, no puedes ser feliz en soltería.
  • Razonamiento emocional: La creencia de que la otra persona “ha encendido algo en nosotros”, es la creencia platónica de que se trata de nuestra “alma gemela”. Lo que de verdad activa la otra persona es la “química de los esquemas”.
  • Creencia de que solo hay un amor verdadero en la vida: Parecido a “la media naranja”, este solo se quiere una vez y si “ese tren pasa” no lo vuelves a encontrar. Por lo tanto si tienes una mala relación, te aguantas porque es preferible a estar sólo.
  • El mito de la pasión eterna: Defiende que la pasión del principio debe durar después de años de relación y convivencia. No es real, la pasión es la parte que más se “desgasta”. Este mito es perjudicial porque puede provocar una serie de separaciones o divorcios en una persona cuando se le acaba la pasión, pensando que se ha equivocado de pareja y aún no ha encontrado a su “alma gemela”.

GRUPO C. EL AMOR REQUIERE ENTREGA TOTAL PORQUE ES LO MÁS IMPORTANTE

  1. Falacia del emparejamiento: La pareja pasa a ser el centro de nuestro mundo y solo somos felices si no estamos solteros.
  2. Solo él/ella puede hacerme feliz: Esto es un error, puesto que la felicidad es un sentimiento subjetivo, con lo cual, nadie puede producirnos una emoción que sentimos nosotros mismos. Otra cosa es que interpretemos que somos felices conviviendo con otra persona y a partir de ese pensamiento tengamos esa emoción.
  3. Falacia de la entrega total: Pierdes tu vida y “te fusionas” con el otro, lo que implica sacrificar tus propias necesidades en pos de que la otra persona esté satisfecha. Se da mucho en personas sumisas y serviles, además es una de las premisas del machismo en los roles de género (los comportamientos que se esperan del hombre y de la mujer en la relación).
  4. El amor es despersonalizarse: Pierdes tu identidad, te vuelves una marioneta en manos de la otra persona, pierdes tus hobbies, tu vida social y renuncias a tus inclinaciones naturales por la otra persona.
  5. El amor es renunciar a la intimidad: Creer que la otra persona tiene que saberlo todo absolutamente sobre ti y debes renunciar a tus secretos. Con esto no solo pierdes tus decisiones y tu privacidad, sino que además alimenta la posesividad y los celos en el otro.

GRUPO D. POSESIÓN Y EXCLUSIVIDAD

  1. Mito del matrimonio: La creencia de que hay que casarse para tener un amor completo, así no sería viable tener relaciones de noviazgo o convivencias sin estar casados, o tener relaciones sexuales fuera del matrimonio. Este mito tiene sus raíces a finales del S.XIX donde empezaron a desaparecer los matrimonios concertados por compromiso y la gente empezaba a casarse por amor.
  2. Los celos románticos: «Si tu pareja se pone celosa, es señal de que te quiere, porque teme perderte y porque le importas.» ¡Mentira! Es la excusa para controlar y ser posesivo con la pareja. Las secuelas de este mito es el aislamiento de la familia o las relaciones sociales, por tanto, al final te ves sólo en el mundo con tu pareja y sin nadie más.
  3. Sexismo y fidelidad: Cuando un hombre tiene aventuras fuera del matrimonio se piensa que “es un calentón”, pero a la que quiere de verdad es a la esposa, “son cosas de hombres.» Pero si la mujer se acuesta con otros hombres “es una fulana.» Otro mito muy internalizado incluso en algunas mujeres, su resultado es reforzar el desequilibrio en la pareja, alimentar el machismo y normalizar las infidelidades.

¿Cómo tendría que ser una relación de “pareja sana”?

Se trata de una relación donde ambos miembros estén en igualdad de condiciones, donde uno no domine al otro, ambos tengan autonomía y decidan las cosas democráticamente, no con tiranía.

La buena comunicación, el respeto, las buenas formas y la confianza son cruciales para un desarrollo saludable. Una relación donde existen los celos, la dependencia emocional mutua, las fallas en la comunicación, los intentos de controlar o cambiar al otro, está destinada al fracaso o a la destrucción de al menos una de las partes.

Esto no quiere decir que no haya conflictos dentro de la pareja, en todas los hay, pero la forma de resolverlos siempre debe llevar consigo el respeto hacia la otra persona.

¡Qué no te cuenten cuentos! Estas milongas solo sirven para manipular a la pareja o mantener relaciones poco sanas. Si crees tener alguna relación desequilibrada de pareja, no dudes en contactar conmigo para empezar primero a quererte más y aprender a buscar un amor más equilibrado.

Basado en los trabajos de la Fundación de mujeres y de la UNED, 2011.

¿CÓMO FUNCIONAN EL AMOR Y EL APEGO?

Integración de la teoría de apego en la crianza con las relaciones de pareja.

La teoría del apego comenzó a mediados del siglo pasado y tras cierta ausencia se ha rescatado en los modelos integradores de personalidad actuales. Estas teorías sirven para integrar las explicaciones  del desarrollo emocional de los niños, con las relaciones sociales, el desarrollo de la personalidad y el vínculo emocional que la persona tendrá en sus relaciones de pareja de adulto.

¿Qué es el apego?

En 1970, una de las primeras psicólogas americanas en estudiarlo fue Ainsworth, según ella: “Es un vínculo emocional que una persona o animal establece entre sí mismo y otra persona o animal determinado- Un vínculo que los obliga a estar juntos en el espacio y que permanece con el paso del tiempo. La característica inconfundible del apego es procurar, conseguir y mantener cierto grado de proximidad a la figura de apego, pasando de un estrecho contacto físico, en algunas circunstancias, a una comunicación a cierta distancia, en otras.”

Todas las personas al nacer necesitamos tener un apego con otro ser mayor que nosotros, puede ser nuestra madre, nuestro padre o incluso un hermano más mayor. Este vínculo es crucial para nuestra supervivencia, ya que esa persona nos aporta cuidados, cariño, protección y alimentación. Al parecer el apego es muy similar entre los mamíferos, por eso en experimentos posteriores con monos se observó que las crías separadas de su madre, buscaban protección cuando tenían miedo con un muñeco de felpa sin comida, lo preferían antes que a un muñeco de aluminio con un biberón. Con lo cual, el vínculo del apego que tenemos los mamíferos va más allá de la simple alimentación.

Un año antes, el psicoanalista Bowlby, averiguó que el apego es un proceso de unión que se forja antes de los tres años y puede durar toda la vida.

Posteriormente en 1978, Ainsworth descubrió como reaccionaban los niños a la separación de las madres y como actuaban cuando aparecía una mujer extraña a cuidar de ellos. Según este tipo de apego se comprobó que sería la base de las relaciones sociales posteriores, así como los cimientos del desarrollo intelectual de la persona. Los niños utilizan a la figura materna como base segura desde donde pueden explorar el mundo.

¿Qué tipos de apego existen?

Ainsworth estableció tres tipos de apego según cómo reaccionaban niños muy pequeños al reencontrarse con su madre:

  • Seguro: Donde el niño buscaba el contacto y la proximidad con la figura de apego cuando se daba el reencuentro. El niño prefería a su madre frente a la mujer extraña.
  • Evitativo: El niño evitaba a su madre cuando volvía a reencontrarse con él. Solía tratar de igual manera a la extraña que a su madre y en algunos casos, prefiriendo a la extraña antes que a su madre.
  • Ambivalente: También llamado apego ansioso, estos niños extrañaban a su madre, lloraban por ella, escapaban de la mujer extraña y cuando su madre regresaba para reencontrarse se enfadaban con ella por haberse marchado.

Se ha descubierto en estudios posteriores un cuarto tipo de apego que es el negligente, se da en casos de malos cuidados del niño, donde no ha recibido cariño, protección, cuidados básicos o incluso se les ha castigado en exceso.

¿Cómo se constituye el amor en las relaciones?

El amor es un sentimiento de cariño, aprecio, ternura y atracción sexual hacia una persona que tiende a perdurar en tiempo y que ambas personas disfrutan compartiendo en el mismo espacio. Según la teoría de Sternberg (finales del S.XX), se compone de tres elementos:

  • Pasión: Es el sentimiento de atracción, resquemor en el pecho, deseo sexual y enamoramiento propiamente dicho. Es la parte motivacional del amor.
  • Intimidad: Es la complicidad que tienes con una persona, basada en la confianza, el respeto y seguridad. Es la parte emocional del amor.
  • Compromiso: Es el acuerdo entre ambas partes de mantener la estabilidad de la relación conviviendo juntos. Es la parte cognitiva o intelectual del amor.

El amor pleno se produce cuando las tres partes se dan en grandes proporciones, constituirían un triángulo equilátero entre los tres lados. Según el pico que predomine frente al resto, será el tipo de amor que encontraremos, concretamente configuran 6 tipos de amor:

  • Solo pasión o encaprichamiento: Está basado solo en la atracción sexual, las ganas de la otra persona, pero no suele durar mucho. Los amores de verano son un ejemplo.
  • Solo intimidad o amistad: Se tiene un vínculo de cordialidad muy especial con la otra persona, pero no tiene por qué haber atracción sexual, tampoco hay nada que les ate, están juntos porque disfrutan de la compañía.
  • Solo compromiso o amor vacío: Se sigue dando en culturas sumamente patriarcales, donde los matrimonios son concertados y ambos miembros de la pareja no están enamorados, no se conocen y no se atraen.
  • Amor romántico: La combinación de la intimidad y la pasión, la pareja se quiere mucho, pero existen impedimentos para establecer  el compromiso. Se da en la literatura del siglo XIX y en las pelis de amor. Es frecuente en parejas donde uno o ambos están casados con otra persona, son de clase social distinta, en relaciones homosexuales dentro del armario, etc…
  • Amor fatuo: Un amor formado por la pasión y el compromiso. No existe buena comunicación, hay desconfianza, celos, posesividad y un apego ansioso entre ambos. Se da en relaciones destructivas donde puede haber abuso.
  • Amor compañero: Es la unión entre el compromiso y la intimidad, han pasado tantos años juntos, que la pasión ha quedado en segundo plano, pero no se imaginan una vida sin la otra persona con la que tanto han compartido. Son como dos amigos con compromiso, con relaciones sexuales poco frecuentes. Muy habitual en matrimonios de larga duración.

Los tipos de apego de los adultos influyen mucho en la clase de amor que se va a desarrollar en una relación de pareja. Por tanto, una misma persona puede tener amores muy distintos con diferentes parejas.

¿Cómo son los vínculos en las relaciones entre adultos?

En el siglo XXI han llegado otros modelos de psicología como el modelo de personalidad de las trampas vitales (esquemas infantiles desajustados). Los autores unieron  la psicología cognitivo-conductual con la terapia del apego, al comprobar que las relaciones de pareja estaban muy relacionadas con el vínculo que había tenido la gente en la niñez.

Ellos le llamaban a este fenómeno “la química de esquemas”, es decir, nos tienden a producir una potente atracción las personas que nos refuerzan las trampas vitales, porque nos ofrecen un tipo de apego familiar, parecido al apego que tuvimos en la infancia con la persona que nos cuidó.

Así un hombre que tuvo un apego ansioso de niño con su madre, temerá el alejamiento por parte de su mujer y tenderá a buscarse una pareja sobreprotectora que le fomente su dependencia.

En otros casos nos encontramos a personas frías, que pasan casi todo el día con tendencia al aislamiento, encerrado dentro de una coraza. A esta gente no se les fomentó la expresión de las emociones o no se les dio el cariño suficiente.  La consecuencia es la tendencia a buscarse personas que no estén disponibles para tener una relación estable o cariñosa (personas casadas, personas con otra orientación sexual o gente sin ganas de compromiso),  otra opción es que serán ellas mismas las que evitarán tener una pareja estable.

Lo que aconsejamos en estos casos es buscar parejas que produzcan una atracción dentro de lo razonable, ya que es necesaria para alimentar la pasión, pero sin “perder el norte”. Las personas que producen esa “atracción fatal” tan potente son las que van a favorecer la continuación de un apego no saludable.

Otra curiosidad, es que las relaciones de amistad también están relacionadas con el tipo de apego que tuvimos de niños. Así que nos buscamos amigos que nos tratan de forma familiar a nuestra figura de apego.

¿Cuáles son los cuatro tipos de apego en los adultos?

Descripción de los tipos de apego del más saludable al más desajustado, también se nombrarán los modos o facetas de la personalidad implicadas, para más información de los modos pinchar en el link:

  • Apego seguro: El modo más potente de estas personas es el adulto sano. Saben disfrutar de la intimidad y proximidad en las relaciones. No se preocupan por ser abandonados por la pareja. Sienten que su amor es correspondido. Llevan el duelo bien cuando rompen, aceptándolo aunque les duela. Les dejan espacio a la pareja aunque también les guste pasar tiempo con ella.
  • Apego evitativo: El modo por antonomasia de estas personas es el protector aislado. Como se dijo, son fríos y distantes. No suelen expresar sus emociones, porque son poco espontáneos. Tienen la autonomía y la independencia sobrevalorada. No tienen a su pareja como prioridad en su escala de valores personales. Sus relaciones de pareja son superficiales, con poca intimidad, pasión y compromiso, por tanto, son poco amorosos.
  • Apego ambivalente: Su modo más poderoso es el niño vulnerable. Solo son felices si tienen una relación de pareja. Tienen un miedo atroz al abandono, como un niño que se queda desprotegido ante el mundo sin sus padres. No dejan pasar el duelo, cuando rompen con una pareja, al poco tiempo se buscan otra. Son celosos y posesivos, confundiendo estos sentimientos con estar enamorados. Se enfadan con la pareja si esta tiene mucha autonomía. No se sienten amados por la pareja. Interpretan todo lo que la pareja hace o dice como una posible señal de abandono.
  • Apego desorganizado: Este tipo de apego es el menos saludable de todos, los modos van cambiando, pasan de ser el niño vulnerable, a ser el niño enfadado, niño indisciplinado, protector aislado y padre castigador. Es el tipo de apego que se da en trastornos de la personalidad como el límite (TLP), donde la persona tiene una identidad desintegrada y va “cambiando de máscara” todo el tiempo de manera drástica. Estas personas se caracterizan por tener relaciones pasionales, dramáticas y conflictivas donde se pasa del amor al odio. Se dan altibajos emocionales a lo largo del día estando con la pareja. A veces piensan que no hay una coherencia entre lo que hacen y lo que sienten. Hay una parte de ellos que teme ser abandonados y otra que les cuesta profundizar en la intimidad con la pareja.

¿Y qué hay de ti? ¿Tienes problemas de pareja? ¿No te comprometes? ¿Temes que te abandonen? ¿No eres capaz de entregarte? ¿Tu pareja y tú parecéis de naturalezas totalmente distintas? Si necesitas ayuda al respecto, ponte en contacto conmigo para que podamos buscar una solución.

Basado en los trabajos de Ainsworth, Bowlby, Stemberg, Young y Klosko (Desde 1969 a 2002)

TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO (TOC), ¿QUÉ ES?

Representación de las obsesiones y las compulsiones

Es uno de los trastornos de ansiedad más resistentes, molestos e intrusivos. No remite sin terapia y puede acompañar a la persona toda la vida.

Todo el mundo ha vivido alguna vez la experiencia de una canción que te viene a la mente y está todo el rato sonando en nuestra cabeza, esto es sano y normal. Ahora imagínate que en lugar de una canción es una idea desagradable de un accidente, de contenido sexual repulsivo o de una catástrofe.

A esto se le llaman ideas intrusas u obsesiones, que nada tiene que ver con lo que la gente entiende por “obsesión” en lenguaje  coloquial, que sería una fijación o rigidez por un tema o conducta determinada, otras veces la gente les suele llamar “manías”.

¿Cuál es el origen del TOC?

No está del todo claro, pero se presupone que es una mezcla entre un temperamento ansioso, rasgos neuroticistas de la personalidad y un estilo educativo sobreprotector así como exigente.

Tras un TOC se esconde en la base una serie de rasgos patológicos de la personalidad que dieron pie a ello. Entre estas trampas vitales se encuentran la imperfección, las metas inalcanzables, el pesimismo, la vulnerabilidad a la enfermedad, a la ruina o que el mundo es peligroso. Puedes mirarlas en el link del artículo previo. En cuanto a los modos más habituales que se ven en el TOC son el niño vulnerable que se siente indefenso ante el peligro, el protector aislado que viene a ayudarle a combatir la ansiedad con las compulsiones, el padre exigente con unas normas rígidas y poco flexibles, así como el padre castigador que penaliza al niño por no haber hecho las cosas bien.

¿Cómo se forma el TOC?

La idea, imagen o impulso viene a la mente y se une a un sentimiento de temor a que se haga realidad. Por lo tanto, la persona utiliza algún tipo de conducta repetitiva a modo de ritual para neutralizar la ansiedad que produce esa vivencia, a esta conducta le llamamos obsesiones. Pueden ser mentales como contar o rezar, o o físicas, como lavarse las manos o encender y apagar interruptores, se llaman compulsiones porque son conductas normales llevadas al extremo.

El círculo vicioso se origina cuando en repetidas ocasiones se ha neutralizado la ansiedad con la compulsión, la obsesión se marcha, pero luego vuelve y más fuerte. De esta forma, se van reforzando las obsesiones y aumentan el número de las compulsiones para poder “controlarlas”. Este comportamiento  produce cada vez más limitaciones en la vida de la persona, hasta tal punto que la familia se enfada por obligarles a seguir sus rituales, también pueden ser despedidos,  o los amigos se pueden alejan porque consideran que el comportamiento es extraño o tedioso.

En cualquier caso, el TOC se supera, puede tratarse y la persona con TOC no ha perdido el juicio.

¿Cuántos tipos de TOC existen?

Algunas fuentes dicen que existen incluso una docena de obsesiones, no obstante citaré las cuatro más frecuentes:

  • Obsesiones de limpieza: Las ideas intrusas tratan sobre infectarse, los gérmenes o morir por una enfermedad, ya sea el propio sujeto o la familia de este. Los rituales tratan sobre la limpieza tanto del entrono como del propio cuerpo, sobre todo las manos.
  • Obsesiones de contenido sexual: Las imágenes que vienen a la mente son unos  genitales sucios o feos, también pueden venir ideas de ser acosado por personas del sexo que no te gusta. Otras veces asalta  el temor de no controlarte y violar a alguien incluso de la propia familia, lo cual resulta muy molesto y desagradable.  Los rituales en estos casos pueden ser de diversos tipos; como la repetición de una conducta hasta que se marchen o se alivie la ansiedad, o bien con rituales de pensamiento como contar. Es importante decir que estas personas serían incapaces de hacer daño a nadie.
  • Obsesiones de comprobación: A todo el mundo le ha ocurrido alguna vez no recordar si ha cerrado el coche, apagado el gas o cerrado la puerta antes de ir a dormir. Pues bien, ellos aún sabiéndolo, no pueden evitar ir a comprobarlo varias veces, porque la idea de que puedan entrar a robar o que la casa explote  puede ser un tormento toda la noche produciendo insomnio.
  • Obsesiones supersticiosas: Están relacionadas con ideas de carácter religioso, ocultista o paranormal. Se neutralizan rezando, presignándose, etc…

Aunque la temática sea diferente, los elementos son los mismos, tanto ideas intrusas, una fuerte ansiedad y un intento de neutralizarlos que alimentan el trastorno. Las personas con TOC reconocen que el contenido de su obsesión es irracional, pero no pueden evitar realizar la compulsión porque la ansiedad y las imágenes mentales les asaltan causando un acusado malestar en el día a día a cada momento.

¿Qué trastornos son similares?

Aunque la clasificación del TOC ha ido variando a lo largo de la historia de la psicología, sigue teniendo similitud con otros trastornos, sobre todo emocionales:

  • Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG): La persona tiene continuas preocupaciones que vienen a la mente con un acusado pesimismo y sentimiento de vulnerabilidad ante el mundo. Sin embargo no hay compulsiones para neutralizar las preocupaciones o la ansiedad. También puede denominarse Ansiedad crónica.
  • Fobias: Suelen ocurrir en la infancia cuando se vive un acontecimiento desagradable y se asocia un estímulo neutral con un miedo abrumador. Y aunque la persona reconozca que es un terror irracional, no puede evitar escapar o sortear lo que le produce el miedo. Esa huída refuerza el miedo y funciona igual que los rituales en el TOC, como un alivio.
  • Trastorno por Estrés Post Traumático (TEPT): Es idéntico al trastorno por estrés agudo TEPA, pero con la diferencia de que comienzan los síntomas al mes de haber vivido un acontecimiento traumático, tipo accidente, violación, ataque físico. La persona revive el trauma con imágenes que le asaltan con todo tipo de detalles tanto en sueños como estando despierto, pasando un verdadero calvario con esas imágenes tan dolorosas.
  • Trastorno Dismórfico corporal: Este trastorno nace de la excesiva preocupación por un defecto físico que es poco perceptible, pero la persona vive atormentado mirando continuamente el supuesto defecto o comprobándolo como se hace en las compulsiones.
  • Anorexia nerviosa: Aunque entra dentro de los trastornos alimentarios, algunos expertos la incluyen en la misma familia de trastornos. Es cuando el miedo a engordar se convierte en una idea intrusa que atormenta constantemente a la persona. El equivalente a las compulsiones serían el pesarse a diario o medirse la cintura (comprobaciones). Hay dos tipos: No purgativa, donde las compulsiones serían el ejercicio o la dieta estricta y la purgativa llega consigo vómitos producidos por la propia persona, el uso de laxantes y diuréticos.
  • Hipocondría: El más mínimo signo físico de malestar, lunar, grano o verruga, se interpreta como una enfermedad terminal. La persona recurre compulsivamente a internet para hacer la comprobación de que no está enfermo o va al medido cada dos por tres, a esta compulsión los psicólogos le llamamos “doctor shopping”.
  • Trastorno Obsesivo Compulsivo de la Personalidad o Anancástico: Con nombre parecido, pero a este la persona lo asocia con su manera de ser, no tienen obsesiones, pero si tienen conducta de tipo compulsivo o exagerado. Son perfeccionistas, rígidos, quisquillosos, malhumorados y adictos al trabajo. Nunca nada está bien hecho para ello.

Si te sientes identificado con algunos de los síntomas mencionados, puedes ponerte en contacto conmigo para mejorar tu calidad de vida y ponerle fin a esta disfunción emocional.

EDUCACIÓN Y CASTIGO, ¿VAN DE LA MANO?

Los estilos educativos traen consecuencias a largo plazo

Esta semana se aborda un tema cuanto menos polémico, procuraré ser lo más imparcial posible, entre otras cosas porque hay partidarios y desertores del estilo educativo basado en el castigo. Voy a  aportar lo que la experiencia clínica me ha enseñado, así como las investigaciones que hay al respecto.

Los estilos educativos parentales van cambiando de unas épocas a otras, hace décadas los padres eran excesivamente castigadores, pero hoy en día nos hemos ido al otro extremo, donde se educan con unos límites deficitarios, de este modo los niños reciben sus recompensas de todas formas. Por ese motivo está aumentando el número de jóvenes con indisciplina y grandiosidad. Los defensores de “la zapatilla” se quejan de esta carencia de las nuevas generaciones.

Pero, ¿realmente era tan beneficioso educar mediante castigos abusivos?

¿Que se conoce como un castigo?

Un castigo tiene un efecto contrario a la recompensa, que refuerza y fortalece las conductas. El castigo es una técnica educativa que se emplea para reducir la frecuencia con la que aparece una conducta inadecuada.

Según la Psicología del Aprendizaje existen dos tipos de castigo:

  • Castigo positivo: Añade una consecuencia desagradable a la conducta inadecuada. Por ejemplo. El niño rompe una figura y el padre “le castiga” físicamente.
  • Castigo negativo: Resta una recompensa como coste por la conducta problema. Por ejemplo. Cuando aparcamos en zona amarilla y nos ponen una multa de 300€.

Los términos “positivo” o “negativo” que acompaña al castigo nada tienen que ver con bueno o malo, sino que tiene que ver con añadir algo desagradable o restar algo agradable. El castigo es una táctica rápida de hacer reducir una conducta. Pero tiene varios inconvenientes:

  • Cuando la figura de autoridad no está presente, vuelve a realizar  la conducta inadecuada.
  • Produce emociones negativas en “el castigado”, como ira, frustración, odio, resentimiento o tristeza.
  • Con el castigo físico en realidad sí aprendes una conducta nueva;  a castigar a otros más débiles o a someterte ante alguien más poderoso que tú.
  • El castigo verbal basado en el insulto, la burla y la humillación llevan a sentirse rechazados por  “el castigador”, a tener un vínculo de apego inestable y a desarrollar un autoconcepto negativo que puede acompañar al menor de por vida.
  • Muchas de las trampas vitales que acompañan a la gente toda la vida, están relacionadas con estilos educativos excesivamente espartanos. Sobre todo la subyugación, el abuso/desconfianza, la punitividad, la inhibición emocional, el pesimismo y la imperfección/vergüenza.

¿Qué es necesario para que un castigo sea eficaz?

En ningún momento se está diciendo que el castigo no sea necesario para corregir conductas, pero sin recurrir a la reprimenda física o a la humillación del menor.

Para que un castigo sea eficaz debe ser inmediato y contiguo a la conducta inadecuada, si no, el niño no sabe que conducta se le está castigando. De nada vale castigar una hora después o cuando los padres se hartan y se desfogan esa  frustración pegando. También debe tener una duración determinada, ya que en exceso produce que la persona se habitúe a estar castigada y entonces deja de surtir efecto. Además, debe ser considerado como un castigo por la persona que lo recibe. Ya que la atención de los padres es a veces una recompensa mucho más valiosa que el castigo en sí, con lo cual, la conducta sigue.

¿Qué otras alternativas hay al castigo físico o verbal?

El castigo realmente no es muy eficaz si queremos enseñar algo nuevo.

“La silla de pensar” es la modalidad de castigo negativo “más sana” y que menos secuelas deja en el menor. Consiste en privar al niño de las recompensas de participar, de afecto o de atención de manera temporal. Pero para que sea eficaz hay que justificarle el motivo por el cual se le castiga, ya que los niños no siempre son conscientes de su conducta. Luego se le retroalimenta sobre cómo hacer la conducta correcta.

Más larga y laboriosa para los padres es la extinción, en la que la conducta inadecuada se repite una y otra vez, pero si no hay recompensa, desaparece por no conseguirse. Ejemplo. Un niño que se echa al suelo a llorar con una pataleta, si los padres le dejan berrear hasta que se le pase, la ignorancia le hace ver al niño que no consigue la recompensa de la atención que busca. Lo eficaz es decir al principio: “hasta que no dejes de comportarte así, no pienso prestarte atención.”

Si buscas motivar, es recomendable la recompensa por una conducta alternativa, ten en cuenta que los castigos reducen la motivación. En este caso se establece una regla: “Si se pinta en la mesa, el mueble se estropea, pinta en el cuaderno porque es para eso y así tienes tus dibujos ordenados.” También hay que poner de relieve las consecuencias de no cumplir la regla: “Si vuelves a pintar la mesa otra vez, te quedas sin paseo por el parque.” Por supuesto la amenaza de pérdida tiene que ser algo que realmente desee el menor y en caso de seguir con la conducta problema hay que proceder a privarle del paseo. Las amenazas deben de cumplirse siempre para que vean que las consecuencias son reales y no “de boquilla”.

Una forma de negociar muy efectiva es El principio de Primack, donde una conducta menos atractiva queda reforzada por una más atractiva. Ejemplo. “Si te comes la verdura (conducta menos atractiva), te doy un helado de postre (conducta más atractiva). Por ese motivo cuando realizamos las conductas que más nos apetecen antes, luego nos da pereza realizar las más tediosas o menos atractivas.

Además, puedes enseñarle que le ocurrirá si hace la conducta problema tanto a él, como al entorno, así en ausencia de los padres, la conducta corregida seguirá. Sobre todo si se hace desde la empatía. Ej. “Si le pegas a tu hermanita le haces daño. ¿A ti no te gusta que te peguen? No, ¿verdad? Pues a ella tampoco, si le pegas luego no va a querer jugar contigo”.

¿Qué consecuencias tiene no castigar o establecer límites?

Cuando no se castiga a un menor por cometer conductas perjudiciales tanto para él como para el entorno, no aprende cuales son los límites que debe respetar. Entonces el niño aprende que tiene derecho a hacer lo que quiera, porque haga lo que haga su conducta no tendrá consecuencias negativas. Al llegar a la adultez podrían desarrollarán una carencia de empatía, egoísmo y arrogancia donde se violan los derechos de otras personas. Por ejemplo. Si me gusta la propiedad de otra persona y se la robo.

Igualmente es necesaria la reciprocidad, en la vida nada es gratis, “quien algo quiere, algo le cuesta.” Si el niño se porta mal, no se le atribuyen responsabilidades, no se le estimula para esforzarse  o no hace nada para ganarse lo que quiere, no desarrollará la disciplina necesaria para marcarse objetivos a largo plazo. Actualmente está aumentando el número de jóvenes vagos porque sean cuales sean sus notas, tienen mucha cantidad de regalos en reyes o en sus cumpleaños. Pregúntate lo siguiente: ¿Si tu jefe te ingresara el sueldo del mes sin trabajar, irías a tu puesto de trabajo? De aquí nacen los jóvenes dependientes de los padres incluso siendo jóvenes adultos, donde el hecho de pedir por las buenas o por las malas, siempre conlleva recibir la recompensa. Pero no saben ganarse nada por sí mismos. Son eternamente niños por eso no se esfuerzan por trabajar o estudiar. Son los llamados “Ninis”.

Las secuelas de esta deficiencia de límites es tener de adultos una personalidad rasgos narcisistas e histriónicos. Donde se quiere ser el centro de atención todo el rato y se creen especiales, superiores a los demás o con derecho a hacer lo que se quiera, incluso violando los derechos de otras personas por ausencia de empatía.

¿Cuáles son las secuelas del castigo físico o verbal?

Algunas personas podrían pensar que todo esto  descrito es muy malo y que pegar para educar no afecta para nada al menor, pero realmente si puede ser perjudicial, antes de continuar quiero recalcar que el temperamento es diferente de unas personas a otras, con lo cual, no tiene las mismas consecuencias  en todo el mundo. Por lo tanto, las probabilidades varían de una persona a otra.  

Un castigo físico o verbal y excesivo en un menor lleva a que aprenda que la persona que le quiere y con quien tiene el vínculo de apego le somete mediante la violencia, la humillación o el insulto. Lo más polémico viene cuando según los últimos estudios, que este tipo de apego es el mismo que tendrán con sus parejas cuando sean adultos, si tenemos en cuenta los estilos de afrontamiento, por lo tanto, si un niño ha sido maltratado por sus padres, se buscará una pareja que le trate mal, porque es lo que ha conocido o lo que considera normal (estilo de afrontamiento de rendición), puede que recurra al alcohol por las circunstancias que le recuerda a los abusos físicos de su infancia (estilo de afrontamiento de evitación), o puede que él mismo se convierta en un abusador que trate mal a su pareja o a sus hijos para que nadie más le vuelva a dominar (estilo de afrontamiento de sobre-compensación).

Entonces, el exceso de castigo produce el mismo efecto que el déficit. Que es volver a una persona abusadora, poco empática y dominante, o por el contrario, sumisa y dependiente.

Otra secuela es la tendencia a la depresión, ira o a la ansiedad en las personas, o lo que es lo mismo, tener un alto grado de neuroticismo. Explicado más detenidamente:

  • La depresión se produce por déficits de recompensas y exceso de castigos, privar a una criatura durante la infancia del cariño, la conexión o el respeto, le lleva a desarrollar una visión muy negativa de la vida, ya que, se le reduce la alegría de la niñez. Esperando solo un futuro lleno de castigos (la indefensión aprendida).
  • La ira es fruto de obstáculos en la consecución de nuestras metas, pero también se da cuando no se tienen las necesidades emocionales básicas cubiertas. Una criatura con un progenitor explosivo, aprende que ante la frustración hay que reaccionar con cólera, porque nadie le ha enseñado a encaminar esa ira o a regularla. Lo más habitual es que el niño desfogue su frustración a otra persona, animal u objeto, usándolos como saco de boxeo. Esto es muy frecuente en los matones de colegio que acosan a los que consideran más débiles, asumiendo el rol del modo padre castigador.
  • La ansiedad es una mezcla entre el estrés y el miedo. Tenemos miedo ante una amenaza presente, como un fuego, pero ante una amenaza futura real o imaginaria, se produce ansiedad. Así una criatura que recibirá un castigo sistemáticamente, estará temerosa por no tener la seguridad y la previsibilidad de crecer en un ambiente estable y seguro. Cuanto más castigo físico se tiene, más aumenta el nivel de ansiedad de la criatura y en la adultez pasa a ser una persona nerviosa (con alto neuroticismo) ante cualquier posible amenaza.

Habiendo expuesto todo esto, puede que hayas llegado a la conclusión que es beneficioso escuchar más a los hijos. Vinieron en blanco al mundo, por tanto necesitan que se les enseñe lo que tiene que hacer. Necesitan que se les escuchen  sus problemas, se les corrija sus conductas inapropiadas sin violencia, humillación o burlas ofreciendo una conducta alternativa que si tenga recompensas. No tienen por qué ser materiales, porque cariño y la atención son mucho más cálidos y potentes que los objetos materiales.  Se les puede mostrar las consecuencias de su comportamiento, tanto positivas como negativas. Se puede negociar con ellos y hacerles responsables para que se ganen lo que quieran conseguir. Sin darles de todo de manera fácil para no fomentar la holgazanería.

Si tienes alguna duda o pregunta, ponte en contacto conmigo.

Basados en los estudios de la Psicología del Aprendizaje, la Teoría del Apego y modelos integrativos de Psicología.

LOS MODOS DE ESQUEMAS. Nuestros estados de conciencia.

Nuestra conciencia tiene muchas caras.

La mayoría de la gente se puede identificar con la idea de que todos tenemos diferentes caras o versiones de nosotros mismos, nos situamos en una u otra dependiendo del contexto. A estas versiones podríamos llamarles “modos”, ya que nuestra manera de pensar, sentir y comportarnos cambia a una modalidad diferente temporalmente. Cuando pasamos de un Modo a otro se llama “giro”, es decir,  una pequeña variación en el estado de conciencia.

Los Modos son mucho más inestables que los Esquemas (Trampas Vitales o Trampolines Vitales), que son  los rasgos de nuestra personalidad. Los rasgos son patrones de pensamiento, emoción, conducta y funcionamiento fisiológico bien instalados en nuestra mente. El modo es un estado de ánimo, sería como está la persona en ese momento, mientras que el rasgo, indica como es la persona siempre. Por lo tanto, el Modo deriva del rasgo (de los Esquemas)

Una persona va aprendiendo a comportarse, sentir y pensar a lo largo de toda su vida a través de las vivencias con otras personas, cosas y situaciones que le rodea. Estas nuevas vivencias se añaden a la experiencia previa. Por ejemplo,  si Julián es el primer pelirrojo que he conocido en mi vida, cuando conozca a otra persona pelirroja me recordará a él, así con todo, incluso con las situaciones negativas también.

Así, es muy frecuente que ante ciertas circunstancias dolorosas, volvamos a recordar el mismo sufrimiento, que sentimos en aquel entonces y lo re-experimentemos.  En efecto,  los Modos nos producen el mismo estado de ánimo que se produjo en aquella situación, es más, los Modos son a veces manifestaciones temporales de alguna de las 18 trampas vitales en las que seguimos cayendo toda la vida. Por ejemplo, si Pepe sufrió burlas por parte de los vecinos de su barrio cuando era niño, al salir a la calle y oír a gente reír le puede activar la Trampa Vital del Abuso y sentirse como aquel “niño abusado” que tuvo en aquella época sin ser consciente de ello (Modo Niño Vulnerable).

En otras palabras, aunque las personas tenemos un yo o identidad integrada, todos tenemos  esos Modos que se activaran dependiendo de las circunstancias que vamos viviendo así como las Trampas Vitales que se rememoren. La fuerza los Modos dependerán de la historia personal de cada individuo o de las Trampas Vitales que tenga. En los casos más extremos están el trastorno límite de la personalidad (TLP) donde se dan giros muy drásticos de un Modo a otro, o el trastorno por personalidad múltiple, donde los Modos se han fragmentado y son identidades de personas diferentes dentro de un mismo individuo. Hasta el punto de tener sexo, edades o conciencias distintas.

Según los estudios actuales del modelo de la Terapia de Esquemas hay un total de 16 Modos divididos en 4 categorías:

  1. Modos Niño Innatos:

Son tres estados de ánimo relacionado con algunas de las emociones básicas, como son la tristeza, el miedo, la ira, el asco o el placer. Estos son Modos universales puesto que todo el mundo pasa por la infancia y tiene dichas emociones. Este modelo de terapia considera a los 4 Modos Niño existentes como el núcleo de toda persona (incluyendo el Modo Niño Feliz que es saludable). Los tres Modos Niño que son disfuncionales de se activan cuando volvemos a revivir las carencias emocionales básicas.

Modo Niño Vulnerable: Se trata de un sentimiento de tristeza, miedo o vacío por haber sido abandonado, humillado, abusado, aislado, herido o no haber tenido cubiertas las Necesidades de  conexión, seguridad, autonomía, espontaneidad, respeto o libertad , que son básicas en todo niño. Aun siendo adultos podemos sentir de esta manera cuando tenemos una pérdida o circunstancia dolorosa. Por ejemplo, cuando rompemos una relación con alguien importante para nosotros, nos sentimos abandonados.

Modo Niño Enfadado: Este estado emocional se vincula con la emoción de la ira, se produce por indignación, venganza, frustración o por no tener cubiertas dichas Necesidades Emocionales Básicas. Por lo tanto suele seguir al Modo Niño Vulnerable. En adultos se manifiesta como la rabieta de un niño desproporcionada acorde con la edad de la persona.  

Modo Niño Impulsivo: Es un estado de ánimo caracterizado por la necesidad imperiosa de conseguir lo que se quiere en el momento, sin esfuerzo y no admitiendo un no por respuesta. La falta de límites en la infancia da lugar a este Modo. Se prefiere una recompensa pequeña inmediata que una superior a largo plazo, pero la impaciencia y el esfuerzo lo impiden. A veces la persona hace gestos bruscos dejándose llevar por el impulso e incluso rompiendo cosas, aun siendo adulto se porta como un crío malcriado.    

2. Modos Críticos disfuncionales:

Estos Modos son la secuela de unos malos estilos educativos parentales y del entorno que acaban internalizados en la persona y los integra como una parte de sí misma, suelen ser los Modos más destructivos, se suelen manifestar con un cambio en el tono de voz de la persona hablando mal tanto de sí misma como de los demás o siendo excesivamente exigente consigo mismo y los otros. Son manifestaciones de una falta de flexibilidad mental extrema. Es la reproducción  de los mismos errores educativos cometidos por los padres, por pasarse de duros. Por ejemplo, si tu padre te humillaba, posiblemente tú seas excesivamente crítico contigo mismo. Estos Modos están relacionados con los pensamientos irracionales, suelen castigar y exigir al Modo Niño Vulnerable de la persona.

Modo Crítico Punitivo: La persona tiene interiorizada a su padre, madre o persona del entorno infanto-juvenil que le castigaba o pegaba cuando “se portaba mal” o no hacía las cosas como ellos querían. Este Modo auto-destructivo se manifiesta con la persona hablando mal de sí misma. En caso extremo dándose bofetadas o golpes. Ej. “Es que soy un inútil” o “No voy a conseguir nunca nada en la vida.” Es el Modo más potente en la Depresión Mayor.

Modo Crítico Demandante: El individuo se exige unas normas inalcanzables, donde el error o el fracaso no son una opción. El resultado es una persona comportándose de manera perfeccionista u obsesiva que está siempre ansiosa o alerta por no fallar. Este Modo se manifiesta con los “deberías inflexibles”. Ej. “En el próximo examen no debería de conformarme con menos de un 9.” Es el Modo más presente en los trastornos de ansiedad.

3. Modos de Afrontamiento Ineficaces:

Cuando en el hogar familiar hay una serie de carencias emocionales, el niño aprendió a adaptarse a aquel entorno a través de los estilos de afrontamiento. Estos tres Modos, surgieron con defensa del Niño Vulnerable en ese ambiente familiar, resultaron muy útiles para sobrevivir en la infancia y la adolescencia, pero al llegar a la adultez, la persona no contempla nuevos horizontes porque los ha normalizado y porque los Esquemas se refuerzan con ellos. Suelen estar detrás de los rígidos patrones de los Trastornos de la Personalidad.

Estos Modos son conductuales porque están relacionados con los actos de la persona cuando se activa la Trampa Vital, y los Modos Críticos atacan al Niño. Las tácticas están basadas en la forma de afrontar el estrés que tienen los seres vivos, como son la rendición, la huida y el contraataque. La gente utiliza los tres dependiendo de las circunstancias. Pero es solo una solución a corto plazo y no suele ser saludable, estos Modos a su vez también tienen sus propias subcategorías:

Modo de Rendición: El objetivo es “hacerse el muerto” para que los Modos Críticos no machaquen más al Modo Niño Vulnerable.

  • Modo Cómplice Rendido: Es un estado emocional similar “un niño bueno y obediente”, porque la persona actúa asumiendo la Trampa Vital como verdadera, con lo cual, la deja intacta y no busca cambiarla. Es una rendición ante los Modos Críticos. Por ejemplo, cuando una persona con Esquema de vulnerabilidad a la enfermedad, piensa sin racionalizar que la más mínima afección es una enfermedad terminal, se está rindiendo ante esa Trampa Vital. Este Modo nació del sometimiento del menor ante los problemas que se iban presentando, o por intentar escapar o luchar sin éxito.  

Modos de Evitación: El objetivo es mantener alejado al Modo Niño Vulnerable de los Modos Críticos mediante una protección basada en la huida.

  • Modo Protector Alejado: Este modo está relacionado con las conductas de evitación o escape del sufrimiento. Las personas que tienen fijación por este modo, suelen distanciar la mente del cuerpo y actúan alejados de sus sentimientos, metidos en una coraza o comportándose como autómatas. Se busca la huida psicológica.
  • Modo Autotranquilizador Separado: La persona tiende recurrir a distracciones tóxicas para no pensar o sentir, como las compras, el sexo compulsivo, trabajar en exceso, el juego de azar o el alcohol. Suele acabar en adicciones.
  • Modo Protector Evitativo: La persona sealeja de los demás para que no se le active el malestar emocional, también prescinde de actividades, o deja de acudir a lugares que le resultan incómodos.
  • Modo Protector Enfadado: El sujeto pone “cara de pocos amigos” con el fin de levantar un muro con los demás para que no se le acerque la gente y poder aliviar el malestar que le generan los demás. Esta actitud dura es en realidad una careta de rudeza para disfrazar al Niño Vulnerable.

Modos de Sobrecompensación: El objetivo es luchar por defender al Modo Niño Vulnerable contra los Modos Críticos mediante estrategias basadas en la lucha extrema por hacer lo contrario al Esquema o los mensajes de los Modos Críticos. Estos Modos son semi-sanos, pero acaban dañando tanto a la persona como al entorno porque terminan“matando mosquitos a cañonazos”.

  • Modo Matón-Ataque: Son comportamientos de carácter antisocial basados en la violencia física, psicológica o sexual hacia otras personas, con miras a defenderse y no ser dominado por los demás o aliviar el malestar.
  • Modo Sobrecontrolador Perfeccionista: Son comportamientos rígidos, obsesivos y excesivamente meticulosos por controlar el contexto, la situación o a las otras personas, sobre todo para evitar que se acentúe la ansiedad que produce no hacer dichos comportamientos. A veces actúan incluso con exceso de suspicacia (paranoidismo), controlando que los demás no vayan en su contra.
  • Modo Auto Agrandado: La persona actúa como si fuera especial, superior o con derecho a tratar a los demás con desdén para auto-ensalzarse. Quieren un trato distintivo y hacer lo que les plazca sin respetar las normas. La gente les acaba evitando y eso daña a su Niño Vulnerable al que pretenden defender (no de manera consciente, claro).
  • Modo Buscador de Aprobación: El sujeto actúa para destacar por encima de los demás, con comportamiento llamativos, objetos o ropa de lujo, ensalzando su estatus o belleza. Sobre todo no les gusta ser “del montón” y por eso quieren ser el centro de atención. Por supuesto tanto histrionismo les hace “caer gordos” y la gente se aleja.

4. Modos saludables:

Estos son los Modos que se dan cuando las Trampas Vitales están inactivas y la persona está feliz con las Necesidades Emocionales Básicas cubiertas. En los sentimientos de niño, se trata de un sentimiento de alegría, conexión con los demás, humor y estar plenamente cuidado. En los sentimientos de adulto se caracteriza a una persona madura, flexible mentalmente que se adapta a los cambios, que sabe lidiar con las Trampas Vitales cuando se activan. Una persona en este Modo sabe cuidar de sí misma y de los demás, es ella misma, se respeta, acepta, quiere, es espontanea, tiene autonomía, se permite cometer errores, se permite expresar emociones, tiene sentimiento de pertenencia a una familia o comunidad, sabe hasta dónde llegar y tiene relaciones sociales satisfactorias.

Modo Niño Feliz: Como se ha dicho antes, siempre habrá una parte de nosotros que manifestará el niño que fuimos.  Se trata de un estado de ánimo donde todas las necesidades emocionales básicas están cubiertas, por lo tanto, no hay ninguna Trampa Vital activada. Cuando nos reímos, somos felices, auténticos, usamos el humor blanco, nos ilusionamos y somos espontáneos estamos en este Modo. Lograr que los otros tres modos de niño se conviertan en este,  es uno de los objetivos cruciales de la terapia de Esquemas.

Modo Adulto Sano: Podría considerarse como “el padre” del resto de los Modos, es la ausencia de todas las Trampas Vitales y la presencia de los Trampolines Vitales. Es el encargado de cuidar de los tres Modos Niño para que sea el Modo feliz; Trasciende los tres Modos de Afrontamiento reduciéndolos y actual con el raciocinio en lugar de manera automática; Frena y expulsa a los Modos Críticos Disfuncionales. Este modo está muy dañado en los trastornos de la personalidad, ya que no tienen una identidad fuerte e integrada. Cuanto más fuerte es un trastorno mental y más daño tiene la persona, menos poder tiene el adulto saludable. La terapia termina cuando el Adulto Sano es el Modo más poderoso de todos y la persona tiene una vida funcional.

La Terapia de las Esquemas maneja una serie de técnicas cognitivas, conductuales, experienciales y de alianza terapéutica para conseguir que el Adulto Sano sea “el jefe” del resto de los Modos. Si la conciencia de una persona fuera un mapa, consistiría en que el Adulto Sano recuperara el terreno perdido por los otros 14 Modos disfuncionales. No obstante, hay que tener en cuenta el Niño Vulnerable y Enfadado son mucho más sanos que los Modos Críticos y de Afrontamiento. Cuando esos Modos son muy potentes, se necesita del psicólogo para que le sirva de modelo a imitar como Adulto Sano y que utilice la alianza terapéutica para cubrir las Necesidades Emocionales insatisfechas actuando como un padre eficaz, llamamos a esta técnica, Reparentalización Limitada. Efectivamente, la terapia se adaptará a las características de cada paciente. Este modelo de terapia innovador lleva más de 20 años demostrando resultados sorprendentes en casos crónicos y difíciles.

Basado en los trabajos de Young, Klosko y Weishaar (2003), en los de Farrell y Shaw (2012), así como los de Eckhard Roedinger (2017).

LA FLEXIBILIDAD MENTAL, ¿QUÉ ES?

La capacidad de contemplar diversas alternativas

Es una cualidad que toda persona tiene en mayor o menor medida, es decir, podría decir que “una mente flexible” es una mente sana, que puede adaptarse a los cambios y a las distintas circunstancias inesperadas. Esta flexibilidad es la propia de las personas adultas con un alto grado de madurez, entendida esta como crecimiento personal.

¿Cómo es?

Según algunos autores, la teoría de la flexibilidad mental parte de la idea de cómo cada persona va construyendo, enriqueciendo y estructurando su conocimiento, añadiendo nuevas experiencias, ideas y conceptos a los que ya se tenía.

Cuando se dan situaciones de incertidumbre donde nada está claro y la solución no es evidente, hay que aprender nuevos conocimientos para afrontar ese nuevo contexto.  De este modo, se ponen a prueba “nuevas herramientas” con posibilidades que no se han utilizado anteriormente.

 “La fuerza del pensamiento flexible radica en que a pesar de la resistencia y los obstáculos, podemos inventarnos a nosotros mismos y fluir con los eventos de la vida sin lastimar ni lastimarnos.”

Walter Riso

¿Cuáles son sus beneficios?

El tener un pensamiento flexible nos resulta muy beneficioso a la hora de afrontar los cambios en el entorno, aprender de los errores y tomar decisiones importantes. Las circunstancias no siempre surgen como las teníamos planeadas, por lo tanto, saber improvisar nos ayuda a solucionar esos imprevistos.

Además ayuda a tolerar la frustración cuando obtenemos resultados no deseados, viendo la situación “fallida” como un ensayo de aprendizaje más que como un fracaso.

Cuando hay apertura mental se disfruta más de las situaciones novedosas; como aprender de otras culturas, apreciar formas de vida diferentes, probar nueva gastronomía o tradiciones foráneas.

 Por lo tanto, hay más tolerancia a las diferencias entre las personas y se convive mejor con gente de otras creencias religiosas, políticas, grupos étnicos u orientación sexual.

Otro beneficio es aprender a aceptar la vida como se va dando, sin luchar contra las circunstancias que no pueden remediarse. Por ejemplo, cualquier situación de pérdida, como un duelo.  

También se valora más todo lo que tu círculo social te aporta, sin ser excesivamente críticos o exigentes.

¿En qué es perjudicial?

La falta de flexibilidad de pensamiento es muy perjudicial tanto para la persona como para el entorno social donde se desenvuelve.

A nivel social, una persona rígida es intolerante con las personas que piensan, sienten o actúan diferente a lo que ella cree que es “lo correcto”, con lo cual es muy normal que hayan diversos conflictos; familiares, de pareja, faltas de respeto, acoso laboral, acoso escolar, xenofobia, LGTBIfobia, es decir, toda radicalización.

A nivel individual, se trata de gente que “no se baja del burro”, por consiguiente pueden acabar siendo abandonados, porque los demás se cansen de dicha rigidez, o incluso padeciendo algún trastorno psicológico puesto que se persiste mucho en los patrones de conducta que no funcionan, con lo cual, se refuerza la situación. Ej. Trastorno Obsesivo Compulsivo.

¿Qué terapias son eficaces?

Las terapias que han demostrado su eficacia aumentando la flexibilidad mental son las siguientes:

La terapia cognitivo-conductual ha demostrado que cambiando los pensamientos irracionales, por otros más lógicos o flexibles, hace que la gente opte por comportarse de manera más abierta ante las situaciones con soluciones difíciles. Si la situación complicada tiene remedio, esta modalidad de terapia trabaja la resolución de problemas, aprendiéndose “opciones nuevas” que previamente no había probado para mejorar su contexto.

La terapia basada en Mindfulness enseña a la persona a aceptar abiertamente y sin juzgar la experiencia tal y como se va dando en el momento presente. Al no poner etiquetas a la situación, no hay lucha, con lo cual, no existe desgaste emocional. Funciona muy bien para la regulación emocional y la aceptación de las situaciones irreversibles.

La terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), parte de una filosofía similar a la de Míndfulness, con la salvedad  que pone el foco en los valores personales, que son metas gratificantes que nunca llegan a culminarse del todo y siempre resultan motivadoras. Ej. Cuidar de la familia, mejorar profesionalmente, realizar hobbies, etc…

Si crees que hay alguna rigidez en tu vida que te causa dificultades, no dudes en contactar conmigo para buscar nuevas alternativas.

Basado en los trabajos de Feltovich, Spiro y Coulson (1989).

LA ALIANZA TERAPÉUTICA, ¿DE QUÉ SE TRATA?

Ayudando a los pacientes con su sufrimiento.

Vivimos en una época donde hay muchos psicólogos, una manera de salir adelante en el mercado laborar es ofrecen algo diferente  del resto. Dado que estamos en la era de las nuevas tecnologías recurren a gafas de realidad virtual para las fobias, equipos de biofeedback para la regulación emocional o utilizan terapias novedosas como el EMDR para abordar los traumas. Pero no olvidemos lo más importante de toda terapia: el trato con el paciente.

Según los estudios sobre la eficacia de la psicoterapia, no importa cuál sea la rama de la psicología del terapeuta, por eso todos los modelos funcionan.

¿Qué hace que un psicólogo sea un buen terapeuta?

Al parecer, hay tres características que hacen que un psicólogo sea un buen profesional:

  • Competencia: Poseer conocimientos actualizados sobre su disciplina.
  • Empatía y escucha activa: Poder prestar atención al sufrimiento del paciente.
  • Autenticidad: ser genuino e íntegro en el trato.

El estilo del terapeuta es menos relevante que estos aspectos. Algunas ramas de la psicología optan por dirigir las decisiones del paciente, mientras que otras le dejan a su libre elección. En realidad ambos enfoques son válidos, pero nunca hay que pasar por alto la personalidad del paciente.

Valga el ejemplo de un paciente con inhibición emocional, que necesita de un terapeuta espontaneo para hacerle de modelo y que él compruebe que no pasa nada por expresar sus sentimientos; por otra parte un paciente dependiente, necesita un terapeuta que fomente su autonomía, en estos caso ser directivo con él sería un error y reforzaría dicha dependencia.

¿Cómo se establece una buena alianza terapéutica?

No hay una fórmula definitiva, acorde con mi experiencia, opino que ayuda:

  • La aceptación incondicional del paciente.
  • Adaptación a su nivel sociocultural.
  • Comprender, escuchar y empatizar con su sufrimiento.
  • Permitirle que se exprese a nivel emocional.
  • Respetar sus decisiones aunque estén equivocadas.
  • Respetar sus inclinaciones naturales y sus valores personales.
  • Reconocer cuando hacen bien las cosas.

Hay un modelo integrativo que me gusta particularmente que es de las trampas vitales, donde se emplean dos procedimientos dentro de esta alianza terapéutica que sirven para aliviar parcialmente las situaciones vividas en el pasado sin resolver que perduran hasta el presente:

  • Reparentalización limitida: El terapeuta cubre las necesidades emocionales básicas del paciente que sus padres no supieron satisfacer. Aquí entrarían  la aceptación, el vínculo estable, la autonomía, la protección, la expresión espontanea, el respeto o los límites bien establecidos. Con esta técnica el paciente siente que tiene un aliado con un vínculo de conexión distinto a todo lo que ha vivido hasta ahora.

Hay que tener en cuenta que algunos aspectos que aparecen en la ficción no son éticos; como tener una relación de amistad con el paciente invitándole a casa o tener relaciones románticas con ellos.

  • Confrontación empática: El paciente se siente comprendido, porque nos ponemos en su piel, empatizando y haciéndoles ver que actúa de esa manera por una serie de circunstancias que ha vivido. Pero a la vez le confrontamos esos comportamientos desajustado cuando utiliza estilos de afrontamiento como la rendición, la evitación o la sobrecompensación, que les lleva a reforzar el problema.

Una cosa es aceptar y comprender al paciente de manera incondicional y otra muy distinta es estar de acuerdo con él en todo. Se deben respetar todos los puntos de vista siempre que no les perjudiquen a él o a su entorno.

Por último, me gustaría decir que la psicología es la disciplina sanitaria donde la alianza terapéutica gana más importancia que en otras, pues son nuestras palabras, los gestos y el trato lo que ayudará a la persona a lidiar con sus bajos estados de ánimo, ansiedad, rasgos desajustados u otro tipo de circunstancias que le causen malestar.

Basado en los trabajos de Young, Klosko y Weishaar (2003).

PAUTAS PARA MEJORAR EL ÁNIMO

Unos posibles pasos para sentirte más feliz

Un estado de ánimo bajo es un sentimiento puntual de tristeza, perdida de las ganas de hacer las cosas o de la ilusión por una serie de circunstancias negativas que vivimos, incluso estando sanos.

Todo el mundo tiene días malos, días en los que se pierde las ganas de hacer las cosas o levantarse de la cama cuando suena el despertador se hace a regañadientes. No necesariamente tienes por qué sentirte triste, puedes sentir cansancio, dolor en alguna parte del cuerpo o tener un humor irritable.

No se trata de una catástrofe, puede salvarse el día aumentando el buen humor y la felicidad. Unas posibles pautas para sentirte mejor pueden ser:

  • Realiza una actividad física: El ejercicio físico acelera el metabolismo y contribuye a la activación de sistema nervioso. No es necesario ir al gimnasio, puedes salir a caminar o ir a los circuitos de  máquinas de los parques.
  • Realiza algún hobbie que tengas: ¿Qué te gusta? ¿Leer? ¿Las manualidades? ¿Los video-juegos? ¿El ajedrez? Refuerzan el ánimo y son una fuente de placer. ¿Qué tal un tebeo cómico?
  • Toma  estimulantes: Buenos candidatos son el té verde, el café, los refrescos de cola y el chocolate negro. Eso sí, no los tomes por la tarde o antes de dormir, podrían producir insomnio y no dormir satisfactoriamente empeora el ánimo. Tampoco se trata de abusar y si tienes alguna enfermedad de corazón no te aconsejo hacer esta pauta y mucho menos, tomar bebidas energéticas.
  • Rodéate de gente: Un grupo de personas que te quieren, aceptan, te hacen reír y con los que vives buenos momentos, no tiene precio. Además mejora la autoestima.
  • Tener relaciones sexuales: Con el sexo se genera endorfina, un opiáceo natural que genera muchísimo bienestar y además se refuerza el vínculo con la pareja. El placer y sentir el cariño mejoran mucho el ánimo.
  • Apuesta por pelis humorísticas: Si lo haces en compañía, la risa se contagia, el humor es antagónico a la tristeza, al miedo, la ansiedad o la ira.
  • Viaja: No hace falta ir lejos, ni gastar mucho dinero. Cambiar de aires es necesario para salir de la rutina y del bucle de la monotonía, además aprendes de otros lugares.
  • Pasa un día en un parque temático o de atracciones: Sirve para divertirse o desconectar. Sentir “el subidón” de algunas atracciones nos aviva y nos hace salir de ese letargo. Sobre todo en atracciones rápidas o de terror.
  • Come y bebe tus alimentos favoritos: Nadie puede negar que comer es un placer, date un capricho. No se trata de darse un atracón de azúcar o tomar alcohol en exceso, que de últimas, es un depresor del sistema nervioso, tras la euforía del “puntillo” viene la tristeza.
  • Habla de ti con respeto: No te critiques los errores, no te insultes, no te castigues, eres un ser humano y como tal eres un ser perfecto en tu imperfección.  Ten en cuenta que jamás ha habido nadie como tú y nunca más lo habrá, por lo tanto, tienes un valor incalculable. Lo escaso es valioso y como tú no hay dos.
  • Aléjate de la gente tóxica: Mantén lejos a la gente que te critica, manipula, te gorronea, te hiere, te resta autonomía, te reprocha o te hace sentir inferior. Son personas tóxicas.  No necesitas gente así en tu vida, son cucharadas de cianuro para tu mente y tu ánimo. Déjalas a su aire, que se autodestruyan y que recapaciten por qué la gente no las quiere.

Si ves que estas actividades no son suficiente para mejorar el ánimo y ves que cada día va a peor, quizá sea el momento de pedir ayuda profesional. Un estado de ánimo bajo persistente puede ser una depresión y puede haber una serie de circunstancias que la estén reforzando. Puedes contactar conmigo para averiguar qué pasa. Como cada cual es irrepetible, adapto el tratamiento a la manera de ser de cada persona. Juntos podemos encontrar una solución para ser mejorar tu vida.

DESEMPLEO, ¿CÓMO AFECTA?

Actualmente la tasa de desempleo en España en el pasado mes de Marzo es del 19%, unas 3.354 millones de personas en paro, una cifra que aún sigue siendo alta, si tenemos en cuenta que ya llevamos más de una década sumidos en una fuerte crisis económica.

No contar con los recursos económicos para subsistir causa muchísimo malestar en las personas, en su entorno y supone un desequilibrio en su día a día.

¿Cómo se vive esta situación a la larga?

La forma de vivir el desempleo depende de los esquemas de la personalidad en gran medida, los estilos de afrontamiento y los sentimientos de esperanza. Del mismo modo, no es lo mismo contar con subsidio que no hacerlo, recibir ayuda de organizaciones o familiares que no contar con dicho recurso. Por lo tanto, hay tantos casos como personas, pero en este post me voy a centrar en los aspectos psicológicos:

Todo el mundo percibe el mundo con “los filtros” de sus esquemas.De este modo, una persona con un esquema de pesimismo tendera a pensar en que grandes catástrofes están por venir, aún contando con ayuda económica. Por otro lado, las personas con un esquema de vulnerabilidad, temerán verse en la más absoluta pobreza incluso aún teniendo lo básico para sobrevivir. Un esquema de inutilidad hará que la persona se considere con tan poca valía que no cuenta con lo necesario para hacer frente a esta situación de desempleo, mientras que alguien cuya vida haya sido acompañada por el esquema del fracaso, pensará que nunca logrará tener un buen trabajo o si lo consigue no será estable.

La esperanza es una emoción motivadora, que nos empuja a buscar un empleo para hacer frente a la situación, depende también del lugar de control, es decir, donde atribuye la persona la causalidad de la situación que vive, si en uno mismo o en el entorno.

¿Cómo afectan los estilos de afrontamiento a la situación?

  • Si la persona opta por rendirse, acabará con “indefensión aprendida”, donde se sentirá indefenso ante el desempleo porque haga lo que haga, no consigue un trabajo. Es como vivir un castigo donde se ve privado constantemente de la recompensa y sin esta la motivación decae.
  • Si el estilo habitual de la persona es la evitación o el escape, buscará distracciones tóxicas para no salir de su situación: sentarse en el sofá a ver la televisión todo el día, beber, no querer salir de la cama, comer en exceso, etc…
  • Si el afrontamiento habitual es la lucha o la compensación, la persona no se rendirá y peleará por buscar todos los días un empleo que le ayude a salir de donde está. Esta opción es la más sana y recomendable, pero compensación no es sobre-compesación, pues tampoco se trata de mirar tanto por ahorrar que ni siquiera puedas salir a tomarte un café con los amigos.

¿Cuáles son las secuelas a largo plazo?

Pasan las semanas, los meses, la persona se ha podido llevar varios desengaños en entrevistas de trabajo. Puede que el subsidio se haya terminado y es muy probable que hasta al más resistente la situación le acabe “haciendo mella”, esto se traduce en:

  • Estrés por no poder tener una estabilidad laboral o económica.
  • Ansiedad con un acusado temor por lo que pueda ocurrir en el futuro.
  • Depresión causada en parte por la desmotivación y la tristeza de la indefensión aprendida.
  • Pérdida dela autoestima cuando la persona no se cree con las competencias para poder ejercer un trabajo fructífero.
  • Dependencia a sustancias o al juego, si la persona ya lo era, el consumo del tóxico se exacerba.
  • Aislamiento social, por vergüenza si la persona no trabaja y los demás sí.
  • Problemas en el control de la ira, que se traducen en peleas con la pareja o la familia por el dinero, etc…

¿Qué pautas podríamos adoptar para encontrar empleo?

  • Mira online en las páginas de las grandes empresas. Actualmente las páginas de empleo en internet están muy a la orden del día. Recuerda que recorrer las calles echando currículums ayuda a no estar en casa y mantener la actividad. Si ya lo has hecho hace más de un año, no es mala idea repetir el proceso
  • Mira bien los carteles de las tiendas u otros establecimientos pues podrían necesitar personal.
  • Acude a un orientador laboral de tu municipio si no tienes claro a qué quieres dedicarte.
  • Si tienes la oportunidad, crea tu propia empresa o hazte autónomo. Potencia tu marca personal ensalzando lo que te distingue de la competencia. Las modalidades publicitarias pueden ser  internet, las redes,  carteles, tarjetas de visitas, etc…
  • No le des muchas vueltas a los pensamientos negativos, mantén la mente ocupada haciendo actividades placenteras, como el deporte, si no tienes dinero para costearte un gimnasio sal a caminar o a hacer ejercicio a las máquinas del parque.

¡SIGUE LUCHANDO Y NO TE RINDAS!