Todo el mundo conoce la psicología, ¿Qué pensáis cuando alguien os habla de ella?
La mayoría pensaréis que la psicología no va con vosotros, que la gente que va al psicólogo son «personas que están mal de la cabeza». Normalmente cambiáis de tema con la típica frase «Yo no estoy loco, a mí no me hace falta.»
Por ese motivo nace este blog; la gente tiene una idea muy distorsionada tanto de esta ciencia tan bonita, como de los profesionales que se dedican a esto.
La Psicología clínica y de la salud ayuda directamente a las personas con su sufrimiento que no les deja vivir, están perdidos en un laberinto donde no ven la salida. El psicólogo con su palabra es la guía que les muestra el camino.
Por eso se trata de divulgar conocimientos en psicología, porque a día de hoy, en pleno siglo XXI, sigue siendo una gran desconocida, así la conoceréis mejor con publicaciones periódicas de artículos de psicología variados, tanto de situaciones actuales, como de temas relacionados sobre todo con la salud.
Aunque mis conocimientos parten de literatura científica y de trabajos de psicólogos que me han precedido, los artículos que publicaré estarán escritos bajo mi punto de vista, según mis vivencias personales y mi experiencia profesional.
¿Qué me dices? ¿Te animas a conocer la psicología desde un punto de vista diferente?
*Aviso a navegantes, no me ando por las ramas a la hora de hablar de sexo o decir palabrotas. Si eres una persona con prejuicios hacia el sexo y su diversidad, no sigas leyendo. Pero si quieres superarlos, ¡quédate!
En la variedad está el gusto, o mejor dicho, el placer.
Las personas hacemos muchas actividades por placer, como por ejemplo jugar, esto nos ayuda a cubrir una de nuestras Necesidades Emocionales Básicas relacionadas con la espontaneidad, el descanso y la relajación. Si llevamos esto al contexto sexual, nos aporta además la conexión con la otra persona, algo para lo cual, es importante la calma. Igualmente, en lo que respecta a los juguetes eróticos, también pueden usarse en solitarios para mejorar la experiencia sexual, yo lo considero un acto de amor propio.
Actualmente sigue habiendo muchas personas con prejuicios hacia ellos por considerarlos algo sucio, o por miedo a que la pareja les sustituya, esto se da especialmente en los hombres, que tampoco es que los necesiten mucho para excitarse. Antes de nada, me gustaría dejar claro, que una persona no se puede sustituir por un juguete porque no te da el afecto que tu necesitas. Los juguetes son en verdad un suplemento o “una caja de especias” que sirven para dar “condimento” al sexo.
Por supuesto, siéntete libre de no usarlos si no quieres, pero recuerda que cuanto más monótono resulte el sexo, menos motivación vais a tener para practicarlo tu pareja y tú. Y la relación se enfría, literalmente.
Me gustaría aclarar que este artículo no es más que un barrido rápido por el panorama de los juegos y los juguetes sexuales sin pretender hacer una guía exhaustiva, solo quiero hacer unas cuantas sugerencias, y si te vienen bien, pues, ¡olé!
Sobra decir que una buena ducha antes de jugar a todo esto es imprescindible, de hecho, es una muestra de respeto a tu pareja, salvo que le mole la misofilia (amor por la suciedad).
Quiero dividir los juguetes y juegos en 3 categorías:
Corporales, genitales/anales, o cognitivos; Los primeros se emplean con todo el cuerpo, recuerda que el sexo no solo es con los genitales y estos relajan; los segundos son para estimular la vulva, el clítoris, el pene o el ano como alternativa a las manos, la boca o los genitales de tu pareja; mientras que los cognitivos son herramientas que se emplean para lograr la excitación, antes o durante el sexo.
Veámoslos:
CORPORALES:
Estos juegos y juguetes ponen el acento en la estimulación de todo el cuerpo, o de las zonas erógenas, igualmente también son complementos para vestirse de manera provocativa. Las zonas erógenas son los labios, el cuello, las orejas, los pezones, el abdomen, y el pubis (los genitales y el ano también lo son). El objetivo es sentir placer con todo el cuerpo sin necesidad de practicar la penetración, o si quieres hacerla, te sirven como preliminares. Si os soy sincero, algunos de ellos son bien conocidos y otros no soy fan, pero los añado por si os gustan.
Cremas de masajes: Hay veces que el tacto directo con el cuerpo para auto estimularte o hacérselo a tu pareja es un poco insulso, las cremas hacen que sea más sencillo, tienen unas texturas agradables y huelen de maravilla. A veces las personas que somos peludas somos un poquito complejas en esto, por eso esta es una buena alternativa para estimular “los pechos lobo”. Es hándicap es que luego no le vas a poder chupar a tu pareja allá donde pongas la crema, aunque algunas son comestibles.
Aceites de masajes: Gemelos de los anteriores, pero con una textura más aceitosa, es parecido al material de fisioterapia. Tiene los mismos beneficios y hándicaps.
Lubricantes de masajes efecto templado, frío, calor y de sabores:
Esta es una familia entera de lubricantes que son de lo más versátiles (nunca mejor dicho), tienen distintas funciones, diversos efectos y hacen que el sexo sea más divertido por el incremento de las sensaciones y del placer.
Además de facilitar los masajes como los anteriores, estos sí son comestibles, y además también sirven para penetrar en la vagina o en el ano, ya sea con el pene o con un juguete fálico.
*Los de efecto templado tienen una temperatura similar a la vagina o al interior del ano, aumentan un poco la temperatura de la piel y en invierno caldea de forma muy placentera. Algunos también tienen sabores. Ej. Vainilla con efecto templado.
*Los de efecto frío dan una sensación en la piel similar al hielo o a los caramelos Hall, si bien es cierto que en la piel o en el pene tienen su aquel, en el interior del ano o de la vagina hay personas a las que les escuece o les molesta.
*Los del efecto calor caldean mucho el cuerpo o los genitales, para el invierno son la leche. Pero la fricción sobre el pene (o en el ano y la vagina) puede producir quemaduras.
*Los de sabores son ideales para devorar a la pareja, la mayoría sabe a fruta y si os soy sincero soy fan del de sabor a cereza (sabe a piruleta). Unas tetas (sin pelo) se comen de maravilla con este lubricante, un chocho o una polla también saben deliciosos con este tipo de lubricantes. Le puedes hacer la “chupi-paji” del siglo a tu pareja (felación o cunnilingus con masturbación). Además, tienen la ventaja de que luego tanto el cuerpo como los genitales no se quedan pegajosos.
Mouse de masajes: Va en la misma línea de todo lo anterior solo que gana en textura, pues es similar a la de los postres. ¡Hummm…!
Condimentos: Nata, chocolate, sirope, miel, mermelada; Estos son un clásico y están muy trillados. Pero si os soy sincero no me gustan ni la textura ni el olor que se queda en el cuerpo o en los genitales después de usarlos, pues te quedas pegajoso con la miel, la mermelada y el sirope, luego la estimulación de los genitales va a trompicones, y la penetración es más incómoda. Por si fuera poco, la nata, añade el hándicap de que deja un olor a requesón muy asqueroso en el cuerpo. El que avisa no es traidor, si quieres comerle bien el coño o la polla a tu pareja, es mejor usar un lubricante de sabor.
Cubito de Hielo/Vela: ¿Eres más de calor o de frío? El hielo se puede usar para estimular las distintas zonas del cuerpo y me ha dado buenos resultados en pacientes con poca sensibilidad en zonas erógenas o genitales. Pero, recuerda usarlo de pasada para que no te queme. Mola mucho. En cuanto a la cera, amantes del dolor, jamás la uses en los genitales, en la cara o en los pezones. No soy fan de esto.
Pintura corporal de sabores (body painting): Este juego es similar a los anteriores, pero añades un pincel, primero pintas a tu pareja con pintura corporal de sabor a vainilla, chocolate u otro, y luego no la vas a dejar sucia, tienes que limpiarla con la lengua. La sensación del pincel y de la lengua de tu pareja por tu cuerpo es fetén.
Geles de efecto frío y calor: Es como los lubricantes y tiene sus mismas propiedades, pero tiene una textura más espesa, más o menos como el gel de baño.
Plumero erótico: Es un plumero con plumas de ave (sintéticas), se usa para ir deshollinando a tu pareja de la cabeza a los pies y luego ella a ti.
Feromonas olfativas: Son hormonas volátiles que se secretan de manera natural en el sudor de las axilas, las ingles, el pubis y la rajeta del ojete, vamos todas las zonas húmedas donde te salen pelos. Precisamente el pelo ahí es una trampa para el olor. En la prehistoria olerle el pepe o el pito a una pareja nos ponía cachondos. Pero dado que estamos en una cultura de la higiene porque previene muchas enfermedades, las feromonas vienen en perfumes o en frascos,
y despiertan el deseo de las personas. Dicho sea de paso, puedes aplicarlos tanto al cuerpo como la ropa, como haces con un perfume. Y sobra decir que los pelos en las zonas húmedas no molan (aunque si a ti te gustan los chochos o los pitos peludos, es válido).
Sales o gelatinas de baño: Llenas la bañera, echas las sales o la gelatina, y luego te relajas dentro para estar ganar una mayor limpieza. Sobra decir que puedes estimular tus zonas erógenas en este lugar o hacerte alguna pajita.
Ropa interior comestible (hecha de caramelos): Son unas bragas o unos slips hechos con hilos y caramelos compactos. A medidas que te comes la ropa interior los genitales de tu pareja quedan al descubierto, siendo estos la cereza del pastel. Sinceramente, es más un artículo de broma picante, porque en el momento en que el pene se ponga erecto, se sale de su órbita. Muy divertido, pero poco funcional.
Lencería sexy/picardías: Hay lencería femenina que a los hombres (heteros y bisexuales) nos suele excitar mucho, y en cuanto a los chicos hay gallumbos transparentes o suspensorios que dejan el pandero al aire. Para gustos, colores. ¡Nunca mejor dicho!
Esposas/cuerdas: Todo el mundo las conoce. Son un clásico en el bondage. Supuestamente te excita controlar a la pareja o que ella te controle a ti a través de ataduras. Se pueden usar con una mano o con dos, quedando a merced de la otra persona. Puedes atarte o atar a tu pareja al cabecero, pero siempre tened una palabra de seguridad por si la persona atada se agobia. Si no te mola algo tan hardcore como las esposas, las bridas o las cuerdas, puedes usar algo más soft tipo una corbata, el cinturón del albornoz o incluso un pañuelo. Normalmente la persona atada es la que va a ser penetrada o va a recibir todos los efectos de los juegos anteriores. El shibari era una forma de bondage extrema en el japón medieval para torturar a los enemigos, y en la actualidad se usa con la pareja. Creo que hay que documentarse bien antes de usarlo porque puede ser perjudicial y yo personalmente no soy fan de este juego.
GENITALES O ANALES
La estimulación de los genitales suele producir el orgasmo, se puede emplear las manos, la lengua o los genitales/ano de la pareja para estimularlos. Los juguetes son un plus en esto y quitan “la presión por cumplir” que tienen muchos hombres con ansiedad antes del coito. Estos juguetes son diversos en tamaños formas y texturas. Algunos se asimilan al pene, otros a la vagina y otros al ano, dependiendo de la práctica sexual que quieras hacer en pareja o en solitario. Personalmente, pienso que cuanto más se asemejen al cuerpo, mejor, dado que unos juguetes demasiado grandes en manos de “jugadores inexpertos” pueden producir bastante dolor.
Preservativos de sabores y texturas: Es cierto que los preservativos femeninos son más costosos y menos frecuentes que los masculinos, por tanto, la mayoría de estos preservativos son para el pene. Nadie le pone un condón a la pareja con vulva para hacerle un cunnilingus (aunque existen sabanitas de látex), y en cuanto a las mamadas de toda la vida, por lo general también se hacen a pelo. ¿Entonces que aportan estos condones?
Las distintas texturas son muy estimulantes tanto para el pene como para la vagina/ano. Y en cuento a los sabores sirven para hacer una mamada hasta el final donde tu pareja se corra y no te eyacule en la boca, salvo que esto te mole. Recuerda que la eyaculación bucal contagia ITS como el SIDA, por ejemplo.
Plug anal
Bolas brasileñas/chinas: Introducidas en la vagina, dan placer y ayudan a fortalecer el músculo de Kegel (el músculo del suelo pélvico) con los beneficios fisiológicos que ello conlleva, como prevenir la perdida de orina, disminuir el dolor durante la penetración o estimular el pene una vez dentro. El rosario vietnamita son una serie de cálculos en tamaño ascendente que se van introduciendo en el ano produciendo un efecto similar.
Vibradores de distintas formas y tamaños (anales, vaginales, clitoriales): Estos vibradores son un verdadero universo y hay para todos los gustos. Personalmente, pienso que los mejores son los que miden parecido al pene (entre 12 y 16 cm).
*Los vaginales como su nombre indica, son para el interior de la vagina, algunos también pueden estimular el clítoris y la vagina a la vez.
*Los anales son para estimular la próstata. Antes de jugar con este, seas del género que seas, te invito a lavarte bien y asume a pesar de todo, que tengas alguna “sorpresa”, tendrías que hacerlo horas después de defecar y días que no tengas diarrea. Por otra parte, es preferible habituarte a tener el dedo lubricado en el interior, luego introducir dos dedos y por último, el juguete. Es decir, pueden pasar varios días hasta que lo uses y siempre con lubricante. Mientras que juegas con tu próstata te invito a estimularte el glande o el clítoris para generar más placer.
*Los vibradores clitoriales puedes ser planos para colocarlos encima del clítoris, o incluso con el dildo clásico también vale. La vibración produce placer y hace que la persona se corra.
*Te invito a que pruebes de todo un poco hasta que te quedes con el juguete que te mole, los puedes usar en solitario o en pareja. ¡Déjate de tabúes y dale caña!
Anillo vibrador del pene (cock ring): Es un anillo de silicona que “estrangula” el pene, o a este y a los testículos juntos. Esto aporta varios beneficios; por un lado, aguanta la erección, por otro da placer en el propio pene, y, por último, el pito en si se convierte en un consolador que da placer en el ano o en la vagina de la pareja. Algunos tienen un rulito arriba que justamente da en el clítoris y es el motor en sí.
Bomba de succión para erección: Es una bomba de vacío que se usa en el agua para succionar el pene, hace unos años dijeron un mito de que este juguete agrandaba el pito, posiblemente para venderlas en el mercado. En cualquier caso, no considero que sea necesario.
Satisfyer: Es el más conocido últimamente, pero hay una gama entera. Se conoce mucho el succionador de clítoris, pero también hay succionador de pene (que es un triangulito negro para clavar la verga). Usa el que quieras para ti o para tu pareja, pues es un buen método masturbatorio.
Masturbadores con forma de boca, vagina o ano: A estos los llamo “sacaleches” porque sirven para ordeñar el pene. Puedes emplearlos directamente sobre la polla, o colocarlo sobre la cama y montarles encima. La forma de boca, vagina o ano no cambia el efecto del juguete, todo dependerá de tus preferencias y de lo que te dé más morbo.
Consoladores múltiples: En término “consolador” se empleaba por usar un juguete como consuelo por no tener pareja, pero hoy en día, esto está desfasado. Puedes usarlo con la pareja también.
Los dilatadores son un juego de dildos de varios tamaños que ayudan a que se acostumbre la vagina o el ano a tener introducido algo dentro, comenzando por algunos más pequeños de un dedo. Si se usan a menudo durante la semana y se va variando el tamaño del dildo a la semana siguiente, se puede llegar hasta los que son más grandes que el pene. Esto hace que la persona se habitúe y el esfínter no ofrezca resistencia. Es ideal para usar con problemas de dolor por penetración (en vaginas o en anos), y también en personas que se han realizado una vaginoplastia (reasignación sexual donde el pene se transforma en una vagina).
Consolador de dos cabezas: Es un dildo de doble pene, con la longitud necesaria para penetrar a los dos miembros de la pareja. Es un juguete muy versátil, porque se puede emplear en una pareja donde uno se lo introduzca en la vagina y otro en el ano; se puede introducir en dos vaginas, o en dos anos. Por ende, se puede aplicar en parejas de todo tipo sin importar los géneros que las constituyan.
COGNITIVOS
Estos juegos y juguetes son más de usar la imaginación y el intelecto. La estimulación mental ayuda a la estimulación sexual, por eso no hace falta que sean necesariamente explícitos puesto que tu fantasía rellenará los huecos que deja la realidad. Después de todo, se trata de pasarlo bien, ¿no?
Juegos sexuales: Consisten básicamente en acordar una regla entre ambos o más miembros y debe respetarse. Como usar un objeto específico, no usar alguna parte del cuerpo, o crear alguna condición ambiental que parezca estimulante. Ej. Practicar sexo sin emplear la mano izquierda.
Dado de las posturas: Cada jugador tira el dado y la fantasía que salga es la que le practicas a tu pareja. No tiene por qué ser un dado comprado en la tienda necesariamente. Coged un papel, un boli y un dado de seis caras normal (o más) y acordáis qué se va a realizar en cada número. Ej. 1- Sexo oral; 2- Comerle la oreja; 3- Acariciarle el ano; etc…
Disfraces eróticos para juegos de roles: Aquí puedes convertirte en tu fetiche de fantasía o profesión favorita. ¿Qué te ponen? ¿Los policías? ¿Los médicos? ¿Una súper heroína? Disfrazaos e inventaros el argumento del casquete. Voy a poner un ejemplo cliché de mi profesión; la que va al psicólogo y este la tumba en el diván, y luego… ¡Ejem…!
Kama Sutra moderno: Habrá quien piense que el Kama Sutra es un libro moderno, pero nada más lejos de la realidad, es un texto sagrado de la India védica de hace 4000 años. Significa “El tratado del Amor”. Así es, los seres humanos progresamos dando vueltas en círculos y la sexualidad es un ejemplo de ello. Busca un Kama Sutra con fotos o ilustraciones que vaya acorde con tu orientación sexual (Hay Kama Sutra hetero, gay o lésbico, y si eres bisexual, ten en cuenta el género de tu pareja). Puedes usarlo a modo de libro de recetas con tu pareja, mientras que otra opción es abrirlo al azar y lo que salga es lo que se practica, como pasa con el dado.
Antifaz: Puedes usarlo en plan “Zorro” o para taparos la vista. Así el foco se centra más en las sensaciones físicas y en la imaginación.
Ropa fetiche: Lencería especial como picardías u otras prendas que se emplean para excitar o excitar a tu pareja. Está enfocado especialmente en un material especial, como el cuero, por ejemplo.
Arneses: Hay quien le ponen los arneses, cumple la misma función que la ropa fetiche. Mi falta de detalles en esto es por no ser nada fan al respecto. Lo siento.
Muñeca/o hinchable: Si te mola hacer un trío con un muñeco o una muñeca, o si no tienes pareja, estos juguetes tienen atributos muy similares a los de las personas reales. Ej. Boca profunda, vagina, ano y pene de tamaño XL. Y quien le gusten las personas muy pasivas y que no se mueven nada en la cama este juguete les molará mazo.
Literatura erótica, revistas de adultos o cómics de mayores: Si uno de estos días tienes la imaginación un poco dormida, puedes tirar de estos artículos para excitarte Te invito a leerle algo de esto a tu pareja para que se ponga contenta, puedes enseñarle las fotos si esto le pone. Por otra parte, no te invito a depender en exceso de estos artículos porque acabarías usándolos igual que las películas porno.
Podcasts eróticos: Hay en YouTube y Spotify podcast con sonidos de gemidos, o relatos picantes para todos los gustos, desde gemidos masculinos, hasta la chica que va a una entrevista de trabajo y se calza a su jefe. Para gustos, colores, y la imaginación hará que se activen las áreas cerebrales que tienen relación con la respuesta sexual. Personalmente, a mí me excita todo esto, pero tengo perdición por los gritos de placer.
Música sensual: Utiliza una música específica que solo utilices para follar, si es instrumental mucho mejor para dar ambiente y no crear distracciones.
¡Hala, ahí va todo eso, ahora os toca a ustedes!
¿Tienes planes para este finde? ¿Qué tal ir a un sexshop con tu pareja a echar el Saturday night?
*¡Aviso a navegantes, si eres una persona con prejuicios no sigas adelante, pero si quieres superarlos, quédate! Me da igual si eres un hombre hetero, gay, bisexual o asexual, si tienes culo, este artículo es para ti. Si quieres aprender como jugar con el ojete de tu pareja, quédate también. Igualmente, me encanta decir palabrotas cuando hablo de sexo, tanto en consulta como fuera de ella. *
2025, año con premio.
Si os soy sincero, los temas relacionados con la sexología suelen ser de los más visitados en el blog, y eso me gusta. Para muchas personas este es un espacio seguro donde consultar dudas de cómo sacarle el máximo partido al cuerpo sin el juicio social peyorativo de ciertas prácticas sexuales. La estimulación anal masculina (por ti mismo o por una pareja), es un verdadero tabú hoy día en pleno 2025. ¡Y pobre del valiente que se atreva a decir que le gusta que le trabajen el ojete con la lengua, un dedo o un juguete! Incluso en hombres que tienen relaciones sexuales con mujeres (con vulva) está mal visto, es como un signo de homosexualidad (como si ser gay fuese malo, ya ves tú…).
¿Por qué está mal visto?
Partimos de la premisa que nuestro cuerpo es nuestro, y somos nosotros los que decidimos qué hacer con él, con quien lo compartimos y cómo lo hacemos.
La estimulación anal se ha asociado mucho a la homosexualidad porque es una práctica muy común en parejas de varones. Desde la antigüedad (incluso en Grecia y Roma) ha estado mal visto que un hombre adulto sea penetrado (o que se le estimule el ano) porque se supone que eso es una conducta de mujeres, por lo tanto, esta práctica supone un desafío a los roles de género del patriarcado que comenzó con los primeros pueblos Indoeuropeos, es decir, son comportamientos que podemos hacer los hombres, pero en nuestra cultura se supone que no tendríamos que hacerlos porque “nos resta hombría.” Con la adopción del Imperio Romano del cristianismo estas prácticas, que eran ampliamente practicadas en la antigüedad, pasaron a condenarse (no es sexo para reproducirse y es pecado), y todos los países que derivaron de Roma, que en su mayoría son europeos, colonizaron el resto del mundo y extendieron este prejuicio hasta nuestros días. Además, en otras religiones monoteístas siguieron esta estela prohibitiva.
¡Estamos en 2025, con premio! Tienes un móvil que te permite hablar con alguien que está en Sídney (Australia), pero no te atreves a explorar tu orificio anal. ¿Hola? Nadie ha cambiado su orientación sexual por practicar según qué cosas. No funciona así.
Incluso dentro de los hombres gays y bisexuales está la coña de “la pasiva” (el que es penetrado), como si fuera motivo de burla. Presumiendo de hombría por ser activos (solo dan y no reciben) ¡Pues anda, a matarse a pajas si nadie pone el culete, majos!
¡En fin! Tu ano es tuyo y es sensible sin importar con qué personas se te empine el pito.
¿Haces este artículo para echarnos una regañina, Octavio?
¡No, hombre! Soy intenso, pero no tanto como te imaginas.
El artículo está enfocado en como estimularte el ano a ti mismo, o a que puedas aprender a hacérselo a tu pareja, igualmente.
¡La estimulación anal es la leche!, en parte por el beneficio de que los hombres tenemos la próstata ahí, a escasos 4 centímetros del esfínter anal. Si bien es cierto que estimular la próstata no te va a hacer correrte, te va a resultar como un multiplicador del placer cuando te estimules el rabo. Así que, ¡déjate de machirulerías tóxicas aprendidas de otros y a jugar con el ojete! Nadie nace sabiendo y el sexo se aprende practicando.
Pero dado que no puedes dar o recibir aquello que no sabes darte a ti mismo, practica esto antes de tener relaciones sexuales con otra persona.
Aquí está el punto P (de próstata).
¿Cómo se entrena esto?
Date una ducha o pasa por el bidé, después, desnudo en la cama, ten a mano lubricante y toallitas húmedas, échate un poco de lubricante en el dedo corazón estando en posición fetal de lado, o bocarriba con las piernas arqueadas y abiertas. Introduce el dedo lubricado poco a poco. Si te duele, ¡sácalo!, límpiate el ojete y la mano con una toallita húmeda. Descansa unos segundos y luego échate de nuevo lubricante en el dedo. Vuelta a empezar. Explora hasta que des con la pared donde está la próstata, juguetea un poco con ella, o mete y saca el dedo del ano. Cuando ya le hayas cogido el truco, mastúrbate por delante también. A partir de aquí tienes cuatro opciones; la primera, sigue hasta que eyacules; la segunda, para de estimular detrás para hacerlo solo delante; la tercera, deja de masturbarte por ambas partes; la cuarta, sigue solo con la parte de atrás.
Repite este ejercicio varios días consecutivos hasta que te sientas cómodo. Más adelante puedes comprarte un consolador o un masajeador de próstata. Para introducir el juguete antes tienes que jugar con el dedo, o incluso con el índice y el corazón a la vez, dado que los dildos son más gruesos. Personalmente, pienso que cuanto más parecido en tamaño y forma sea el juguete al pene, mejor (aunque seas heterosexual). Una vez dentro, mueve el juguete hacia dentro y fuera mientras que estás abierto de piernas tumbado de espaldas en la cama (o en posición fetal), también puedes moverlo hacia los lados, o incluso te puedes sentar sobre él en el filo de la cama y mover el culete haciendo sentadillas mientras que te tocas por delante a la vez.
¿Y en pareja?
Si más adelante quieres que tu pareja te estimule el ano con un dedo, un dildo o el pene (si tu pareja es una persona con pene), empezad con el dedo hasta que te habitués, más adelante podéis introducir el juguete (después de haber ensayado tú solo varios días con el dedo), y más adelante puedes pedirle a tu pareja que te penetre (si ella, él, o elle no tiene pene, hay arneses que cumplen la misma función). Te debe introducir el pene de manera progresiva. Deja que el pene (de carne o de juguete) permanezca dentro hasta que se habitúe el ano, puede que necesites que tu pareja te lo saque por dolor, luego cuando el dolor se pase, deja que tu pareja “entre y salga” mientras que tú te tocas por delante (o pídele a tu pareja que te masturbe mientras te penetra). Sé claro con él, ella, o elle y no te calles las cosas, si no, no vas a disfrutar y eventualmente, evitarás el sexo. Echa más lubricante en la polla de tu pareja (o en el dildo/arnés) y vuelve a meterla poco a poco, déjala un rato dentro de ti antes de moverse. Luego podéis empezar con el movimiento.
Ya sea con el consolador o con el pito de tu pareja, recomiendo el uso del condón de todas formas y por cuestiones de higiene. Pero si tenéis una relación monógama y estáis sanos como peras, ¡a pelo se ha dicho! Si tu pareja te va a introducir un consolador en el ano y luego se lo va a introducir ella en la vagina o en el ano, hay que cambiar de condón. Nuevo orificio, nuevo condón.
La postura más cómoda de inicio es con la cucharita en lateral, pero luego podéis lograr otras. Recuerda que para que tu pareja te penetre de frente, a lo mejor necesitas un cojín que te eleve el culete, dado que el ano está más abajo que la vagina.
Tres aspectos para tener en cuenta:
En primer lugar, sobra decir que la higiene es importante. No se trata de que te pongas lavativas, enemas u otros métodos de limpieza, porque te resecan la flora intestinal. De todas formas, no olvides que un culo es un culo y siempre puede haber “sorpresa”, pero te aseguro que si le gustas a tu pareja esto le va a importar una mierda, literalmente. Si tu pareja es una mujer cisgénero (nacida con vulva) o un hombre transgénero (nacido con vulva) y se mancha el dedo, puede hacerse una limpieza con toallitas y punto pelota, si tu pareja es una mujer transgénero (nacida con pene) o un hombre cisgénero (nacido con pene) y se mancha el nabo, se hace un cambio de condón. Si no usáis condón, se limpia con una toallita y que se vuelva a lubricar el pene. Todo esto también se aplica si tu pareja es una persona no binaria (conciben el género como un espectro y no como una dicotomía) ¿Qué sugiero para la limpieza del ojete antes de un polvo? Por una parte, una alimentación sana, y usar el bidé con el chorrito de toda la vida, incluso aunque te hayas duchado.
En segundo lugar, nunca vayas con prisa, la prisa hace que nos estresemos y el estrés nos cierra el ojete. Esto tiene una explicación evolutiva desde la óptica de nuestros ancestros, que también se aplica al chochete, y es que, ante una amenaza como una tribu enemiga, cerrar el esfínter ayuda a que no te violen si te toma como rehén el enemigo. Este es un reflejo heredado de los primeros seres humanos. Por eso si estás relajado, le estás indicando a tu cerebro que no hay enemigos en la costa y tu pareja tiene vía libre.
En tercer lugar, las uñitas bien cortadas, ambos. Son incómodas y pueden producir sangrado.
¡Ya sabes! ¡Practica, ensaya y disfruta!
Nota: Para dudas sobre los términos empleados, consulta el siguiente Glosario LGTBIAQ+
*¡Aviso a navegantes, yo no me ando con tapujos, fuera prejuicios! *
Un menage a trois, bon apetit!
Ahora te hago un planteamiento: ¿Si una persona te masturbase te excitarías? Posiblemente respondas que sí, pero si esa persona no te gusta, ¿te excitarías? Posiblemente respondas que no, porque lo que te excita de verdad no es que esa persona te masajee el pito o el clítoris, sino considerar que es morboso eso que te hace, es la valoración del contexto y no el contexto en sí mismo. Todo este planteamiento te lo hago para indicarte que sin fantasía no habría excitación sexual. Estas son las imágenes mentales, pensamientos eróticos, valoraciones sensuales de una situación y sin ellas no habría sexo posible porque son el motor de las relaciones, después de todo el órgano sexual más potente es el cerebro, y no la polla o el chocho.
Podríamos clasificar las fantasías en dos categorías y tres temáticas principales:
Categorías:
– Las hay cognitivas, que son como su nombre indica, son mentales, solo pasan en la cabeza y en la cabeza se quedan, como en las Vegas. Estas fantasías son a gusto del consumidor y todo es posible aquí. No es pecado y no es delito.
– También las hay conductuales, que son una secuela de la anterior, me refiero a las prácticas sexuales que realizas en solitario, con una pareja, o con más gente. Muchas de las fantasías que tenemos en la mente nunca las llevarías a la vida real por motivos éticos, morales, o simplemente porque no nos apetece hacerlo y destruir una fantasía que nos funciona bien de piel para dentro. En la mente todas las fantasías valen, pero a nivel conductual no. Ej. Tener sexo con la pareja de tu mejor amigo/a, puedes imaginarlo, pero si lo llevas a la vida real, puede perder una amistad y llevarte un buen puñetazo. ¡El que avisa no es traidor!
Temáticas:
– En cuanto a la temática se puede dividir en tres grandes bloques; la vainilla, también conocido como el sexo cariñoso mayoritario o mainstream, consiste en imágenes o prácticas donde le demuestras afecto a la otra persona con abrazos, besos, caricias por todo el cuerpo, sexo oral, masturbación y con la penetración (aunque no es imprescindible). Normalmente se realiza dentro del hogar y de manera convencional.
– El BDSM, por su parte, va en otra dirección con un tipo de sexo más violento centrado en el control, la dominación, el castigo y producir dolor a la otra persona, o que esta te lo produzca a ti. La penetración no tiene tanta importancia como en la vainilla, y por supuesto no es algo enfermizo ni violento siempre y cuando ambas partes sean mayores de edad y consientan hacerlo de mutuo acuerdo. En síntesis, es otra variante de juegos sexuales.
– “Lo prohibido”, son una serie de prácticas sexuales que no están bien vistas por la persona o por el entorno, y justo esa prohibición (mayoritariamente autoimpuesta), hace que dé más morbo practicar estas fantasías. La mayoría de las veces solo se realizan cognitivamente por motivos aparentes. Ej. Follar en el metro.
Por lo general hay que ir variando de fantasías para no saturarse, y cuantas más tengas más variedad para tu cabeza o para poner en práctica con una pareja. Desafortunadamente el porno mata las fantasías porque ya te las dan completamente elaboradas sin tengas que pensar en nada, haciendo que tu mente vaya perdiendo la capacidad imaginativa de escenas picantes por su cuenta, así que, ¡fuera porno y arriba imaginería! Muchos problemas de erección, orgásmicos o de dolor en la penetración suceden por no fantasear lo suficiente.
A continuación, voy a comentar una serie de fantasías clasificadas según el tipo de temática y te sugiero que anotes las que más te gusten para imaginártelas o para ponerlas en práctica con tu pareja. Insisto, lo que pasa en la cabeza, en la cabeza se queda, es un limbo. Hay personas a las que les gusta hacer unas fantasías, pero no les gusta recibirlas, o viceversa, mientras que otras en cambio les gusta dar y recibirlas, haz lo que te plazca en solitario, pero en pareja que siempre sea de mutuo acuerdo. Ej. A algunos hombres les da asco comerle el culo a su pareja, pero no les desagrada cuando se lo hacen a ellos.
Las parafilias (desviación del deseo) como la zoofilia (sexo con animales), la necrofilia (sexo con muertos), o la pedofilia (sexo con niños) quedan totalmente fuera de esta lista por ser enfermizas e ilegales. Es más, te invito a que no las utilices ni en imaginación porque esto las refuerza.
FANTASÍAS TIPO VAINILLA
Como se ha dicho aquí entran todas las cariñosas, y si bien es cierto que algunos pueden pensar que la vainilla es monótona para eso están “los toppings” que les echas al helado para que no sea insulso (serían los juegos y juguetes):
1. Hacer el amor con la pareja que amas: Puede parecer una tontería, pero antes y durante el sexo hay que fantasear con la pareja para “calentar motores” y considerar a la otra persona como atractiva. De hecho, una fantasía cognitiva puede ser la antesala de una conductual aquí. Ej. Mientras te besas con tu pareja, puedes pensar en que le pides que te coma los genitales. Luego puedes llevarlo a la práctica.
2. Hacer el amor con una persona desconocida: En tu día a día te puedes topar con muchos hombres, mujeres y/o personas no binarias que te resulten atractivas, no conoces a estas personas de nada, pero para ti están buenas, puede que te fijes en su cuerpo, en su pelo, su ropa, etc. Luego cuando llegas a casa puedes pensar en esta persona para masturbarte o auto-estimularte, aunque tengas pareja, esto no es una infidelidad, y si lo piensas así, ¡abre tu mente que estamos en el siglo XXI!
Aunque el “aquí te pillo, aquí te cepillo” también se le suele llamar promiscuidad (literalmente “a favor de mezclarse”), hay lugares de cruising, saunas, discotecas, clubs nocturnos o playas donde tener sexo con alguien que no conoces de nada. Las Apps también contribuyen a esto (Tinder o Grinder son muy populares). Y si solo quieres hacerlo en tu imaginación, cualquier persona de tu alrededor o que hayas visto en tu día a día te vale para fantasear y masturbarte.
3. Dar o recibir caricias buco-genitales: Mira, para no ser tan fino, ¡una “chipi-paji”! Consiste en comerle el plátano/mejillón a tu pareja mientras que la masturbas, o que esta te lo haga a ti. “El pan nuestro de cada día” en personas que somos del Colectivo LGTBIAQ+
4. Desnudar a una persona o que esta te desnude a ti: Ir quitando todas las prendas o que te las quiten hasta que os quedéis en pelotas. Esto tiene más gracia que ir a bocajarro ya en cueros. En parte por la intriga y la expectativa que la imaginación crea.
5. Hacer el amor en otras partes de la casa: En el sofá, en la cocina, en la ducha (duchándote con la pareja), en una alfombra en el suelo con cojines, sobre la mesa del salón, etc. Esto quita la monotonía de la cama.
6. El uso de un fetiche en la ropa: Hay hombres que les da morbo ponerse ropa interior femenina. Puede que te mole llevar un tipo de calzoncillos concretos o bragas con transparencias, puede que te molen en la otra persona. Hay casos incluso de personas a las que le gusta oler la ropa interior usada de la pareja (misofilia), porque contiene sus feromonas, que son unas sustancias olfativas volátiles que nos sirven para la atracción interpersonal y el despertar el deseo sexual.
7. Hacer o que te hagan un striptease: Disfruta del espectáculo, poneos música sensual y decidid quien hace el desnudo integral al final. Si os da vergüenza, echadle humor.
8. Masturbarte delante de tu pareja, o que ella se masturbe delante de ti: Puede haber participación o no. Los juguetes añaden un plus a esto. Ej. Uso del satisfyer para masturbarse delante de la pareja o incluso que haya penetración con un dildo.
9. Tener sexo con una persona más joven (de edad legal) o más mayor que tú: Con el paso de los años esto puede ir cambiando. Quizá cuando tienes 30 años te atraen personas de entre 20 y 40, pero cuando llegas a los 40 el rango se amplía a los 50, te lo digo por experiencia.
10. Sapientofilia: Fetiche de sentir atracción por personas inteligentes o intelectuales. Ahí los empollones lo tenemos bien fácil. Vestirse con un estilo “nerd” puede ayudar en esto. Esto también ayuda fuera del contexto sexual porque una buena conversación no solo es seductora o divertida, sino que hace que se reduzca el aburrimiento en la convivencia.
11. Tener sexo con una persona naive (aparentemente inocentona), pero que luego resulta ser bastante pícara: El juego consiste en que uno de los dos miembros (o más) se hace que no sepa nada de sexo y luego le da un giro que te enseña hasta latín. Es un juego de roles, en verdad, y jamás tengas sexo con alguien que tenga una discapacidad intelectual o con demencia, porque se consideraría un abuso sexual (de poder) porque, aunque de su consentimiento, no es válido al no tener las facultades cognitivas necesarias para entender lo que implica el sexo a nivel emocional.
12. Tener sexo con alguien de raza o color diferente: Personalmente para mí esto es una tontería porque hay gente que está muy buena independientemente de la procedencia, del Dios al que le rece, o del color de su piel. Puede que nunca hayas estado con una persona asiática, latina, musulmana, nórdica, gitana o africana. Posiblemente todas tus parejas hayan sido mediterráneas como tú (estoy hablando desde el prisma español mayoritario), y quizás quieras probar “nuevos horizontes”, puedes ensayar en la fantasía cognitiva, donde todo vale.
13. Uso de juguetes: Hay un universo que nos da para otro capítulo (lo prometo), pero te podría decir que hay vida más allá de los consoladores o los masturbadores con forma de vulva o ano.
14. Revistas de adultos con desnudos integrales, películas picantes (no porno), cómics X, literatura erótica, podcasts eróticos: Los días que tengas poca imaginación puedes tirar de este material, a diferencia del cine porno, la imaginación tiene un papel mucho más activo al rellenar los huecos que deja las imágenes bidimensionales, nunca mejor dicho. El material auditivo es muy estimulante si eres de esas personas que les importa más el oído que la vista.
15. Besos profundos: Métele la lengua hasta el fondo a tu pareja cuando os beséis, hará que se te calienten las bragas o los calzoncillos.
16. El 69: Consiste en practicar el sexo oral recíprocamente y al mismo tiempo, donde se alternan mutuamente la masturbación recíproca en pareja, con felaciones/cunnilingus mutuos y con besos negros (lamerse mutuamente el ojete). Personalmente, prefiero hacer esta fantasía de lado apoyándome en el muslo de mi pareja y viceversa.
17. Beso negro o griego: Para muchos hombres heterosexuales esto entraría en el terreno de lo prohibido, mientras que para los gays/bisexuales es como hacer un cunnilingus. No vas a cambiar de acera por practicar esto ni vas a ser menos hombre, ¡tranquilo! Básicamente, consiste en comerle el culo a tu pareja o ella a ti, introducir la lengua en el ano con movimientos de entrada y salida, lamerle la raja, morderle las nalgas, etc. Antes de nada, Si decides hacerlo sobra decir que la higiene y la depilación son indispensables.
18. Sexo anal o estimulación del ano: Puedes penetrar a tu pareja o ella a ti, pero no necesariamente hay que usar el pene para esto, se puede usar un dedo, o un dildo, un rosario vietnamita (una serie de cálculos que aumentan en grosor) o un plug anal (flecha pequeña), que son más finos que un consolador. Si no tienes pareja puedes emplear estos métodos masturbatorios en solitario mientras que te estimulas el pene/clítoris. Puede que al principio necesites tiempo para dilatar, ir introduciendo el dedo, el juguete o el pene poco a poco, y sacándolo hasta que te habitúes (Puedes mirar el artículo relacionado con esto). La relajación es una aliada al dilatar (respira profundamente con conciencia) y el lubricante te ayudará en la penetración.
19. Mirarse en un espejo: Es una manera de excitarse con la vista al ver como tienes sexo con tu pareja, como si miraras a otra persona, o para masturbarte tú en solitario. Además de eso te verás mejor los órganos genitales, y puede incluso que te lleves una sorpresa, ya que el pene de frente se ve más grande que desde arriba. Este ejercicio si lo haces repetidamente, sin autocriticarte te lleva a aceptar tus genitales tal y como son, porque son todos válidos, aunque no encajen en los estándares sociales.
20. Grabarse en vídeo: Aunque la incluyo en el repertorio porque funcionaría igual que mirarse en un espejo, pero desde fuera, no te lo recomiendo por si el vídeo termina en manos no deseadas y despídete de tu intimidad.
FANTASÍAS DE DOMINANCIA Y CONTROL
El sexo duro. No solo entra el BDSM, sino también otras prácticas que son agresivas, por cierto, ni en esta ni en ningunas otras fantasías las pongas en práctica por complacer a tu pareja, si no, no las vas a disfrutar y con el tiempo acabarás evitando el sexo. La comunicación y el respeto en este tipo de fantasías es imprescindible, pues se tiene que consensuar cada una de las prácticas pidiendo permiso a la pareja, con feedback a menudo, y con palabras de seguridad por si resulta desagradable o doloroso. En muchos casos estas prácticas no terminan con penetración. Esto no es más que un breve repaso porque personalmente no soy nada fan de estas prácticas, no les veo el chiste porque me dejan frío al ponerlas en práctica (no por prejuicios), así que si quieres formarte más sobre esto tendrás que consultar literatura o cursos.
21. Dar un azote o que te lo den: Puedes recibir varios, o puedes ser simplemente un cachetazo en el culo mientras que te lustran el sable o te humedecen el mejillón.
22. El cuero, la goma y los arneses: Son un fetiche habitual en las personas que les gusta este tipo de prácticas, y su uso puede ser variado, lo dejo a tu imaginación. Hay quien le gusta incluso chuparle los tacones a la otra persona como signo de obediencia.
23. Bondage: Consiste en atar a la pareja, o que te ate a ti, mientras que te estimula el cuerpo, te masturba, te hace sexo oral o te penetra vaginal o analmente (o tú a tu pareja). Puede atarte con ambas manos o con una sola, o incluso puede que te ate todo el cuerpo. Te recomiendo que busques mucha información antes de poner esto en práctica porque puede ser perjudicial para tu salud o la de tu pareja si lo hacéis mal. Si bien es cierto que hay muchos fans de las esposas y las bridas, pero si eres “una persona avainillada curiosa”, te diría que es mejor empezar con una corbata, el cinturón del albornoz o del batín. Si tu pareja es experta en el tema, esto te puede hacer aumentar la confianza en ella. Insisto en las palabras de seguridad para saber hasta dónde llegar, y los verdaderos especialistas pueden llegar a atar a la persona por completo.
24. Antifaz: Esto puede ser poneros con los ojos vendados para jugar, explorar o dejarte hacer si no ves nada, o bien un toque fetiche tipo Batman y Catwoman (o con Robin) si te dan morbo las personas con antifaz. ¡La Z del zorro!
25. Sadismo: Consististe en hacer daño a la persona para sentir excitación, por supuesto de mutuo acuerdo y con palabras de seguridad, una vez más.
26. Masoquismo: Consiste en recibir el daño que le hace el sádico, una vez más de mutuo acuerdo y con palabras de seguridad, de nuevo.
27. Humillaciones: Consiste en decir críticas, insultos, gritos y vejaciones que te pongan cachondo ti o a tu pareja. A veces las humillaciones vienen dadas por los errores cometidos fuera o dentro del contexto sexual. ¡Remember, mutuo acuerdo!
28. El rol del dominante y el esclavo: Consiste en obedecer lo que la otra persona dice y el otro miembro de la pareja obedece sin rechistar. A veces el trato de la persona dominante es abusivo, pero el rol de cada cual es de mutuo acuerdo (no me cansaré de decir lo importante que es la comunicación en el sexo).
29. Orinar o defecar encima de otra persona: Hay personas que les da morbo cagarse o mearse en otra persona a modo de humillación, o viceversa. Para gustos, colores, y para colores el marrón y el amarillo.
30. Eyacular encima de otra persona: Puedes correrte (con semen o los fluidos vaginales) encima del abdomen de tu pareja, de su culo, en la espalda o en la cara (bukake).
FANTASÍAS DE LO PROHIBIDO
Muchas de estas fantasías puede que nunca las lleves a lo conductual y solo se queden en lo cognitivo, si decides realizar algunas de ellas puede haber consecuencias en algunos casos, pero si se quedan en tu cabeza alíñalas como quieras, el tope es el cielo:
31. Tener sexo con una persona conocida: A nivel conductual puedes meter aquí en el saco a alguien de tu entorno a quien le tengas ganas. ¿Y qué tiene esto de prohibido? Pues que puede que esta persona tenga pareja e incluso que esa pareja sea alguien conocido de tu entorno. También puede ser alguien como tu jefe/a, un/a primo/a lejano/a, el/la ex de tu mejor amigo, etc. Si lo quieres hacer en imaginación, puedes meter en el saco a celebridades que te pongan, como Katherine Z Jones o Miguel Ángel Silvestre.
32. Hacer un trío: Aquí hay varios matices, pues a nivel cognitivo podrías hacer cosas que a nivel conductual nunca llegarías a hacer, aunque si eres una persona atrevida, “ancha es Castilla La Mancha.” He aquí algunas sugerencias;
+ Tener sexo con tu pareja y otra persona más, básicamente meter a otra persona en la cama (de tu mismo género o de otro).
+ Tener sexo con dos personas que no sean tu pareja, dos tíos, dos tías, o un hombre y una mujer, viéndolo desde una perspectiva binaria y cisgénero (están de acuerdo con el género asignado al nacer).
+ Tener sexo con personas trans y no binarias sin reasignación genital. Esto es un verdadero tabú para muchos hombres heterosexuales cisgénero, las mujeres cis son un poco más abiertas en este ámbito. ¡Abre tu mente, esto es solo fantasía!
Tú eliges lo que más te atrae, o puedes ir variando para no aburrirte de la misma fantasía. El triolismo es de las más comunes porque da variedad. Puede que nunca te acuestes con dos personas, pero en tu cabeza tienes vía libre para hacer lo que te plazca y como te plazca.
33. Orgía: Tener sexo con un grupo superior a cinco personas, mientras que tú “te cepillas a una” las otras entre sí también están “con las manos ocupadas.” Luego puedes ir cambiando. Si lo quieres hacer conductual, busca un lugar donde sea posible realizarlo, o monta la fiesta en tu casa. Con cada pareja nueva cambia de condón. Si lo haces en imaginación, te invito a crear tu propio harem y te cepillas a quien quieras o como quieras.
34. Tener sexo con alguien de una orientación sexual incompatible con la tuya: Si das con “alguna persona curiosa” genial, pero no hagas nada si la otra persona no quiere, pues sería un abuso. Dicho sea de paso, en tu imaginación puedes hacer lo que quieras. Ej. Un gay teniendo sexo con un hetero.
35. Observar a otras personas hacerlo: Aunque es la esencia del porno, no te invito a hacerlo en la vida real porque es voyerismo y es ilegal, pero en tu cabeza te animo a fantasear cualquier situación, como ir por la calle y ver a alguien que te guste masturbándose en la ventana, a una pareja teniendo sexo, también puedes mirarlos por un cerrojo, o incluso que la parejita que observas te pida que participes en el juego como un tercero. En la vida real, otra opción es buscar un tercero o una aplicación de tríos para añadir a alguien que tenga sexo con tu pareja mientras que tú miras y te masturbas.
36. Sexo al aire libre: A nivel conductual sería ir con una pareja a tener sexo en la playa, en el campo, en la montaña, en un río, un lago, una cueva, etc. O hacer “Cruissig”. Y si lo haces a nivel cognitivo es muy relajante.
37. Sexo en lugares públicos: Esta otra variante del Crussing radica en el morbo a ser descubierto en el probador de una tienda, el baño de un bar, una obra en construcción, un ascensor, el baño de un tren, etc. Si no te quieres arriesgar a que te pillen “a calzón quitao” (literalmente), hazlo en tu imaginación.
38. Intercambio de pareja: En la vida real hay personas que les da morbo al ver su pareja follando con otra persona, si ese es vuestro caso, id a un club de swingers (intercambio de pareja), donde cada cual se va con otra persona y se tiene sexo una pareja junto a la otra o se van por separado. Ej. Manolo y María van a uno de estos clubs y en una de las salas conoces a José y a Juana. Manolo se va con Juana y María con José, ambas parejas tienen sexo juntas. Si no quieres complicaciones en la vida real, en la cabeza todo es válido. Nota: Si eres una persona celosa, insegura o con baja autoestima, ni se te ocurra hacerlo, y déjalo solo a nivel cognitivo, porque la confianza se puede ir a la porra, nunca mejor dicho.
39. Ponerse prendas de un género con el que no te identificas para tener sexo o masturbarte: Hay tíos cis hetero que les da morbo ponerse lencería sexy de chicas para tener sexo con su pareja. Hay incluso quien se las pone para masturbarse, etc. En Japón se disfrazan de muñeca manga para masturbarse. Sugooooy Des!
40. Mirar como orina alguien que te gusta: Esto solo en imaginación porque si no, te puedes llevar un bofetón y con razón. Me refiero a esa ojeada al morcillón en los baños, o el culete de una chica que mea entre dos coches.
41. Cropolalia: Decir comentarios obscenos y picantes a la pareja. Ej. “Te voy a dar un pollazo que te vas a enterar” o “Te voy a comer toda la polla/todo el coño.” Por supuesto, consulta antes, que, si no, vas a tener movida con tu consorte. En tu imaginación di lo que salga del alma.
42. Sexting o texto erótico: Consiste en tener conversaciones por mensajería subidas de tono con una pareja. En resumidas cuentas, consiste en compartir fantasías entre ambos. Para ello se puede usar notas escritas, Gmail, pero WhatsApp mola más porque es más inmediato. Ej. Le mandas el siguiente mensaje a tu chico: “Cuando llegues a casa me vas a encontrar a cuatro patas en el sofá” y le pones un emoticono del sofá, un melocotón y una berenjena. Y él te responde: “Ten el lubricante a mano, porque te la voy a clavar entera, bombón.” Y le pone un emoticono con la lengüita fuera a modo de placer o el del calor sudando. Por supuesto, si algo no te mola, tienes que comunicárselo.
43. Cibersexo o llamada erótica: Hacer una video llamada o una llamada donde ves o escuchas como se masturba la otra persona al mirarte. Puede ser tu pareja si vive lejos, que sería una versión más light, pero en los albores de la relación, da aún más morbo. Si eres una persona vergonzosa, hazlo solo en imaginación.
44. Ir a una cita sin ropa interior: A simple vista puede sonar muy norteamericano, pero la gracia de esto está en ponerse una falda o un kilt y luego jugar en algún lugar público con la pareja a Instinto básico. Igualmente usar unos pantalones rotos por atrás, unos shorts, u otra prenda que deje el pompis, el bollo, o el badajo insinuado, es una opción. También puedes susurrárselo a tu pareja cuando quedes en un restaurante y esto puede dar pie a ir al baño luego. A nivel cotidiano no lo recomiendo por motivos de higiene (ej. Ir al trabajo sin calzoncillos/bragas implica que la última gota de pis va al pantalón, si tienes la regla, ¡nanay! Y si tienes pito, ¡cuidado con la cremallera que es traicionera!
Bueno, aquí tienes un enorme buffet de fantasías, te invito a que pruebes el mayor número posible, que vayas variando y mezclando. Si no te atreves, deja los prejuicios obsoletos, que la dignidad no están ni en el culo, ni en el chocho, ni en la polla. Somos seres sexuados y necesitamos aliño en “el folleteo” para no cansarnos de tener siempre las mismas relaciones. ¡Buen provecho y si es una nueva pareja con condón, mucho mejor!
Nota: Estas fantasías son una actualización del modelo de Glenn Wilson, añadiendo una visión más universal de la sexualidad acorde con la actualidad (visto desde la perspectiva de la sexología de género).
Igualmente, si eres una persona prejuiciosa tienes dos caminos; dejar de leer, o quedarte y superarlos. No te asustes porque soy mucho de decir palabrotas. Dicho sea de paso, soy del Colectivo y a mucho orgullo.
La orientación sexual forma parte de la personalidad de las personas, por eso su medida es algo que nos ha preocupado a los psicólogos y a los sexólogos durante mucho tiempo. La bisexualidad, como se dijo en el artículo previo, es antigua como el mundo mismo, pero como constructo social se viene estudiando desde el siglo XIX. Pero no fue hasta mediados del siglo pasado cuando el sexólogo norteamericano Kinsey propuso una escala con una serie de preguntas para evaluar la bisexualidad con una muestra cercana a las 400 personas. Mi objetivo hoy es reinterpretar esta escala desde la perspectiva de la sexología actual y desde mi humilde opinión como profesional, en parte, integrando este modelo con mis hipótesis personales de la teoría de los umbrales del deseo (de cosecha propia).
Según Kinsey, la bisexualidad sería un continuo o espectro con elementos de la heterosexualidad y de la homosexualidad.
Antes de empezar quiero dejar claro que estamos hablando de sentimientos, no de conducta sexual, por consiguiente, no importa con quien te hayas acostado o si eres célibe, tu orientación sexual es tuya, lo que tú quieras hacer con ella, es decisión personal. Puede que reprimas tu homosexualidad o tu bisexualidad disfrazándola de heterosexualidad teniendo sexo con el que se considera socialmente como el género opuesto, pero los sentimientos de deseo o románticos no se pueden ocultar bajo la alfombra.
¿Qué es eso de la teoría de los umbrales, Octavio? ¡Explícate!
Bueno, partimos de la premisa que todos los seres humanos vivimos rodeados de estímulos que percibimos en las relaciones sociales. Es decir, cuando te topas por la calle con un hombre, una mujer o una persona intermedia (no binaria), estás percibiendo una serie de estímulos, cuando te habla, cuando te mira, etc.
Pues bien, los umbrales son el nivel de sensibilidad que tenemos ante esos estímulos a nivel del deseo sexual. Si esos estímulos te despiertan deseo sexual, atracción sentimental, o atracción romántica, tu umbral está bajo, si no eres tan sensible, tienes un nivel medio, y si no te despierta nada, tienes el umbral alto. En efecto, no a todo el mundo tiene los mismos umbrales y cada persona es un mundo. Esto se debe a que nuestras experiencias personales moldean nuestros sentimientos a lo largo de nuestra vida.
¿Y cómo se aplican estos umbrales a la Escala de Kinsey?
Pues bien, si partimos de la premisa de que existen 4 orientaciones sexuales (5 si aceptamos el barco de la pansexualidad), los umbrales se configuran de diferentes maneras, siendo la bisexualidad la más versátil de las orientaciones sexuales en cuanto a variedad, nunca mejor dicho. A diferencia de lo que nos han inculcado culturalmente, la bisexualidad sería el eje central de referencia hacia donde se dirigen los polos (no es la heterosexualidad el eje).
Grados de la escala de Kinsey y los diferentes umbrales
Una vez más, aclaro que estas son hipótesis mías, no hay ninguna verdad absoluta, me baso en teorías científicas, en mi experiencia clínica y en mi propia vida para hacer mi valoración personal. Y si tienes duda de tu orientación sexual y esto te sirve para aclararte, ¡olé! Por cierto, cuando hable de hombres y mujeres también me voy a estar refiriendo a personas alineadas en proximidad a estos géneros aunque sean No Binarias (las personas NB conciben el género como un espectro y no como una dicotomía).
Grado 0: Exclusivamente heterosexual: La heterosexualidad es el deseo sexual, la atracción sentimental y/o atracción romántica hacia otro género. Ej. A un hombre que le gusta una mujer (cis o trans) o a una mujer que le gusta un hombre (cis o trans). Los umbrales van en colación a la expresión de género de la persona, es decir te gusta la apariencia física y no necesariamente los genitales. Se estima, que el 80% de la población está aquí (o eso nos han dicho, ya veremos dentro de unos años…)
Umbral hacia el deseo sexual:
– En hombres: Umbral bajo o muy bajo hacia la expresión de género femenina (más bajo hacia mujeres cisgénero que transgénero, pero también); Umbral intermedio hacia personas no binarias con vulva y expresión de género más femenina; Umbral super alto hacia la expresión de género masculina.
– En mujeres: Umbral bajo o muy bajo hacia la expresión de género masculina (más bajo hacia hombres cisgénero que transgénero, pero también); Umbral intermedio hacia personas no binarias con pene y expresión de género más masculina; Umbral super alto hacia la expresión de género femenina.
Umbral hacia la conexión sentimental:
– En hombres: Bajo hacia mujeres e intermedio hacia hombres siempre y cuando sea solo amistad sin deseo. Depende de la persona.
– En mujeres: Bajo hacia hombres e intermedio hacia mujeres siempre y cuando sea solo amistad sin deseo. Depende de la persona.
Umbral hacia la atracción romántica:
– En hombres: Bajo o intermedio hacia las mujeres, muy alto hacia los hombres. O también muy alto si es heterosexual arromántico. Suelen ser heterorrománticos.
– En mujeres: Bajo o intermedio hacia los hombres, muy alto hacia las mujeres. O también muy alto si es heterosexual arromántica. Suelen ser heterorrománticas.
Grado 1: Bisexualidad muy inclinado hacia la heterosexualidad: La bisexualidad es el deseo sexual, la atracción sentimental, y/o atracción romántica hacia más de un género, no necesariamente con la misma intensidad, ni necesariamente al mismo tiempo. En la bisexualidad el deseo sexual es fluido, es decir, los umbrales pueden cambiar a lo largo de la vida del sujeto, a lo largo de las semanas, los días o de las horas (como es mi caso).
Umbral hacia el deseo sexual:
– En hombres: Umbral bajo o muy bajo hacia la expresión de género femenina (cis o trans); Umbral intermedio bajo hacia personas no binarias con vulva y expresión de género más femenino; Umbral medio alto hacia la expresión de género masculina.
– En mujeres: Umbral bajo o muy bajo hacia la expresión de género masculina (cis o trans); Umbral intermedio hacia personas no binarias con pene y expresión de género más masculina; Umbral medio alto hacia la expresión de género femenina.
Umbral hacia la conexión sentimental:
No hay diferencias significativas entre géneros, dependerá de la historia personal del sujeto.
Umbral hacia la atracción romántica:
– En hombres: Bajo o intermedio hacia las mujeres, medio alto hacia los hombres. O muy alto hacia todos los géneros si es bisexual arromántico. Suelen ser heterorrománticos (aunque le gusten los hombres y las mujeres, se enamoran preferentemente de mujeres).
– En mujeres: Bajo o intermedio hacia los hombres, medio alto hacia las mujeres. O muy alto hacia todos los géneros si es bisexual arromántica. Suelen ser heterorrománticas (aunque le gusten los hombres y las mujeres, se enamoran preferentemente de hombres).
Grado 2: Bisexualidad con preferencia hacia la heterosexualidad:
Prácticamente igual que el grado anterior, con la salvedad que hay más sensibilidad hacia el mismo género con más preferencia hacia otros. Y estas personas suelen ser birrománticas (se pueden enamorar de personas de más de un género, incluyendo personas trans binarias, personas trans no binarias y sin importar los genitales).
Nota: A los niveles 1 y 2 de la bisexualidad, dada su proximidad a la heterosexualidad, se les llaman “Bisexuales Azules” o “Vaqueros” (por “Brokeback Montain”).
Grado 3: “Bisexualidad pura” o pansexualidad:
Me gustaría aclarar que el término pansexual surgió cuando se rompió el binarismo de género, es decir, que hay más de dos géneros, por eso para algunas personas el término bisexual es obsoleto, mientras que para algunos bisexuales la pansexualidad es un término innecesario, ya que sienten deseo también por personas no binarias e intersexuales.
Si recalco una distinción es que los pansexuales se caracterizan por no tener preferencias de género, les importa más la persona y su manera de ser (atracción secundaria) que el físico o los genitales que posean (atracción primaria). En los dos grados anteriores gustaba más otros géneros que el propio género, así mismo, a los hombres les gustaban más las vulvas que los penes y a las mujeres al revés. En el caso de los pansexuales, no les importan los penes o las vaginas, o la expresión de género. Además, son panrrománticos, es decir, se enamoran de la persona en sí, sea como sea físicamente. Solo el 20% de los bisexuales son así, el 80% restante, tienen sus preferencias.
Nota: Algunos bisexuales de los grados 1, 2, 4, y 5 se consideran panrrománticos (se pueden enamorar de cualquier persona sin importar el género).
Nota 2: A los bisexuales del nivel 3 se les llaman “Bisexuales Morados” (por la mezcla del azul y el rosa), o “Vampiros” (por “Entrevista con el vampiro”).
Grado 4: Bisexualidad con preferencia hacia la homosexualidad:
Los bisexuales de este grado son muy sensibles a su mismo género (tienen el umbral bajo o muy bajo), y son sensibles a otros géneros con un umbral medio.
En el caso de los hombres, les gustan más los pitos que los chochos, y la expresión de género masculina más que la femenina, quedando lo andrógino en un tercer lugar. Un ranking prototípico de preferencias sería; hombre cis, hombre trans, mujer trans, mujer cis, persona no binaria con pene y persona no binaria con vulva, y les gustan al mismo nivel que les no binaries, las personas intersexuales con expresión de género masculina y después las personas intersexuales con expresión de género femenina. Hasta donde sé, son birrománticos, se pueden enamorar tanto de hombres como de mujeres (cis y trans).
En el caso de las mujeres, gustan más los conejos que las zanahorias, y la expresión de género femenina frente a la masculina. El Ranking preferencias sería; mujer cis, mujer trans, hombre trans, hombre cis, persona no binaria con vulva, y persona no binaria con pene. Y al mismo nivel que les no binaries, les gustan las personas intersexuales con expresión de género femenina y después las personas intersexuales con expresión de género masculina. Suelen ser birrománticas.
Grado 5 : Bisexualidad muy inclinada hacia la homosexualidad:
Prácticamente igual que el grado anterior, solo que el umbral hacia otros géneros es más alto y suelen ser homorrománticos, es decir, se enamoran de personas del mismo género (preferentemente cis).
Nota: El 60% del Colectivo LGTBIAQ+ se ubican entre los grados 1 y 5. Es decir, los bisexuales son la mayoría de las personas Queer (no heterosexuales y no necesariamente conformes con el género asignado al nacer).
Nota 2: Hay fluidez entre los grados 1 y 5 cambiando la persona a lo largo de la vida, las semanas, los días y las horas. Por ejemplo, hay épocas en las que las mujeres (cis y trans) te pueden gustar más y otras menos, y lo mismo pasa con los hombres o las personas no binarias.
Nota 3: A los niveles 4 y 5 de la bisexualidad, dada su proximidad a la homosexualidad, los llaman “Bisexuales Rosas” o “Piratas” (por el personaje de “Jack Sparrow ” en “Piratas del Caribe”).
Grado 6: Exclusivamente homosexual: La homosexualidad (tanto en hombres como en mujeres) es la atracción sexual, sentimental y/o romántica hacia el mismo género. Ej. Un hombre al que le gustan los hombres (cis o trans) es gay, y una mujer a la que le gustan las mujeres (cis o trans) es lesbiana.
Umbral hacia el deseo sexual:
– En hombres: Umbral bajo o muy bajo hacia la expresión de género masculina (más bajo hacia hombres cisgénero que transgénero, pero también); Umbral intermedio hacia personas no binarias con pene y expresión de género más masculina; Umbral super alto hacia la expresión de género femenino.
– En mujeres: Umbral bajo o muy bajo hacia la expresión de género femenina (más bajo hacia mujeres cisgénero que transgénero, pero también); Umbral intermedio hacia personas no binarias con vulva y expresión de género más femenina; Umbral super alto hacia la expresión de género masculina.
Umbral hacia la conexión sentimental:
– En hombres: Bajo hacia hombres e intermedio hacia mujeres siempre y cuando sea solo amistad sin deseo. Dependerá de la persona.
– En mujeres: Bajo hacia mujeres e intermedio hacia hombres siempre y cuando sea solo amistad sin deseo. Dependerá de la persona.
Umbral hacia la atracción romántica:
– En hombres: Bajo o intermedio hacia los hombres, muy alto hacia las mujeres. O muy alto si es gay arromántico. Suelen ser homorrománticos.
– En mujeres: Bajo o intermedio hacia las mujeres, muy alto hacia los hombres. O muy alto si es lesbiana arromántica. Suelen ser homorrománticas.
Grado X: La asexualidad:La asexualidad es la cuarta orientación sexual, sería la ausencia de atracción sexual por todos los géneros (antípodas de la bisexualidad), no tiene por qué darse falta de atracción sentimental, intelectual o estética, y no tiene por qué haber arromanticismo. Algunos asexuales son heterorrománticos (se enamoran del género opuesto), homorrománticos (se enamoran del mismo género) o birrománticos o panrrománticos (se enamoran de más de un género, no necesariamente al mismo tiempo). Los umbrales de la atracción sexual están altísimos hacia todos los géneros, aunque en la atracción sentimental o romántica la altura dependerá de la persona. Ej. Una mujer asexual con el umbral romántico alto hacia las mujeres y bajo hacia los hombres, es una mujer asexual heterorromántica.
Nota: La asexualidad no se debe a una falta de deseo sexual, ni es fruto de un trauma como una violación. Es una orientación sexual tan lícita y sana como las otras. Ej. Un hombre heterosexual desengañado de las mujeres durante una temporada no es asexual, simplemente está evitando el sexo o las relaciones para no sentir el dolor.
CRÍTICAS A LA ESCALA DE KINSEY
El motivo por el cual la reinterpreto es porque según esta escala en su vertiente más ortodoxa, solo son bisexuales los 50-50, lo cual excluye a los grados 1,2,4, y 5 que son la mayoría de los bisexuales. Después de todo, la bisexualidad propiamente dicha es la atracción sexual por más de un género, no necesariamente por igual. Metafóricamente hablando: ¡Oye! ¿Te gusta lo dulce y lo salado? ¿Cuál te gusta más de los dos? Hay quien le molan ambas cosas pero aunque prefieran los dulces disfrutan mucho de los frutos secos.
Otra critica se va al otro extremo indicando que todos somos bisexuales en alguna medida (¡ojalá!), siendo muy rara la existencia de heteros y homos “puros.» Aunque nuestros ancestros si lo eran y nuestros parientes los bonobos también, hay componentes culturales que influyen en la orientación sexual, o el sentimiento de identidad del self, por eso esto nunca se va a extrapolar a toda la población por mucho que avancemos en derechos humanos.
Por otra parte, las categorías no son estáticas y menos en la bisexualidad donde el deseo es bastante fluido. Por ejemplo, un hombre puede ser un viajero entre el 2, el, 3, el 4, el 5 y algunos días el 6 (gustándome solo los hombres). Siendo tan fluido que algunos días durante algunas horas no me atraen ningún género, no sintiéndose nunca heterosexual. A este patrón de fluidez absoluta que cambia en horas o en días se llama abrosexualidad. Naturalmente, esta variación en el deseo no es voluntaria.
Pero esto anterior no significa que las personas bi necesiten más de dos parejas, o que, si sale con una mujer, te dejen de gustar las mujeres un día y, por ende, pierdas el interés por tu chica. Los heteros y los gais (y las lesbianas) tampoco tienen la misma cantidad de deseo siempre. ¿Te duele la cabeza hoy?
ALTERNATIVA: LA CUADRÍCULA DE FRITZ KLEIN
El Dr. Fritz Klein consideraba que la orientación sexual es dinámica o fluida, de manera que la persona ha podido ser en el pasado de una forma, en el presente sentirse de otra y en el futuro aspirar a ser de otra orientación sexual. Ej. Piensa en una mujer que siempre ha sido hetero y descubre a los 32 que también le gustan las mujeres.
Si bien es cierto que a nivel de representación gráfica es igual al modelo de Kinsey, en este caso explora más elementos propios de las orientaciones sexuales, y hay ítems (preguntas) más encaminadas a la heterosexualidad y a la homosexualidad, aunque el eje central sea también la bisexualidad.
Los elementos que mide la Cuadrícula de la orientación sexual de Klein son los siguientes:
A. Atracción sexual: Estas son las personas por las que sientes deseo sexual.
B. Comportamiento sexual: Se refiere al género de las personas con las que has practicado sexo.
C. Fantasías sexuales: Trata sobre el género de las personas con las que fantaseas sexualmente. Es decir, en quien piensas cuando te masturbas; en hombres, en mujeres, en ambos, o en otros géneros también.
D. Preferencia afectiva: A qué género te vinculas más a nivel afectivo.
E. Atracción romántica: ¿De quién te sueles enamorar?
F. Preferencia social: Con cual género prefieres socializar.
G. Estilo de vida hetero/gay: ¿Socializas más con heteros o con personas LGTBIAQ+?
H. Identidad sexual: ¿Te sientes hetero, gay/lesbiana, o bisexual?
El sistema de puntuación es una escala tipo Likert que va desde 1. Solo con personas de distinto sexo, 2. Principalmente personas de diferente sexo, 3. Un poco más personas de diferente sexo; pasando por el 4. Ambos sexos; 5. Principalmente personas del mismo sexo, 6. Un poco más personas del mismo sexo; y terminando con el 7. Solo con personas del mismo sexo.
Los posibles resultados son: Exclusivamente heterosexual, bisexual con tendencia heterosexual, bisexual con inclinación heterosexual, bisexual (“puro”), bisexual con inclinación homosexual, bisexual con tendencia homosexual, y Exclusivamente homosexual.
Aspectos para criticar:
Es que no incluye en su cuestionario a los célibes, a los asexuales o a las personas trans (y trans no binarias), pues habla de sexo y no de género.
Otra crítica es que las respuestas tienen que ser muy extremas para que salgas como hetero o como gay/lesbiana. Siendo la mayoría de los resultados del promedio como bisexuales. ¡No sabía yo que había tantos unicornios, oye!
Si quieres saber más sobre la bisexualidad puedes consultar la web: Bi.org.
En síntesis, no va a existir un modelo perfecto para darte una etiqueta exacta, ya que las etiquetas son aproximaciones a la realidad y no la realidad en sí misma. Hay “Unicornios Vampiros”, “Unicornios Piratas” y “Unicornios Vaqueros” de todos los gustos y colores, literalmente, con lo cual, puede que te muevas en este espectro a lo largo de la vida y sigas siendo igual de bi con todas las opciones porque no son categorías estáticas gracias a la fluidez. Puede que descubras a los 39 años que te atraen géneros que nunca te habían gustado antes, etc. Siéntete libre de considerarte lo que quieras ser. Vive más y no tengas fijación con las etiquetas.
¡Feliz Orgullo LGTBIAQ+! ¡Arreando que es gerundio!
Representación según Bi.org de los tipos de bisexuales que existimos. Partiendo de que los apodan «Unicornios» a todos. Los Bisexuales Azules serían los niveles 1 y 2, los Bisexuales Morados serían el nivel 3, y los Bisexuales Rosas son los niveles 4 y 5.
GLOSARIO DE TÉRMINOS NO EXPLICADOS QUE APARECEN EN EL TEXTO
CIS (CISGÉNERO): Persona conforme con el género asignado al nacer.
TRANS (TRANSGÉNERO): Persona no conforme con el género asignado al nacer. Algunas sienten malestar por alguna parte de su cuerpo (disforia) pero no les pasa a todas.
NO BINARIE: Persona que no está conforme con el género asignado al nacer por completo y concibe el género como un amplio espectro. Algunas se sienten un punto medio entre hombre y mujer, otras aparte y otras fluctuando su género según los días. Entra dentro del paraguas trans en muchos casos. No todas estas personas sienten disforia.
INTERSEXUAL: Persona con los genitales ambiguos independientemente de sus cromosomas.
Estamos en pleno mes de junio, fue en el 28 de este mes cuando hubo el levantamiento de Stonewall en los 70. Reivindicando la validez y la presencia de las personas LGTBIAQ+ en la sociedad. Sin duda alguna hemos avanzado mucho al respecto, pero aún nos queda objetivos por normalizar, como darle a las personas trans (personas que no están conformes con el género asignado al nacer) el papel que se merecen, o la visibilidad de la bisexualidad. Si no has leído mi artículo sobre la Bifobia, te invito a hacerlo.
Perdonadme si hablo con el masculino genérico como plural y no utilizo el lenguaje inclusivo porque soy tan antiguo como la bisexualidad misma. Es por pura comodidad, no quiero que esto resulte ofensivo para ti si eres mujer o una persona no binaria (espectro de género que va desde lo masculino hasta lo femenino o fuera de él). Igualmente, si eres una persona con prejuicios hacia la bisexualidad, te invito a quedarte para superarlos. Como miembro del Colectivo que soy me daría mucha alegría.
EL SESGO DE PARTIDA
Antes de empezar, para que no te pierdas con las nomenclaturas, te invito a leer mi Glosario LGTBIAQ+
Un sesgo es una percepción distorsionada de la realidad, o bien por prejuicios o bien por desconocimiento en general.
Aunque las personas bisexuales son mayoría en nuestro Colectivo, en torno a un 60%, la verdad es que se ve mucho más en las mujeres que en los hombres, por una serie de aspectos que luego analizaré. Pienso que en parte todo esto se ve así porque el paradigma de partida es el Cis-heteropatriarcado; quien manda en la escala de poder social con respecto al resto de la población, es el hombre blanco adinerado heterosexual, cisgénero (está de acuerdo con el género asignado al nacer). La mujer es la contraposición con la que medirse, los gais serían lo opuesto a lo que los heteros quieren representar (hombres con cualidades femeninas, según su mentalidad), y la bisexualidad femenina no es una opción porque según el coito-centrismo, una mujer no puede tener sexo con otra al no tener pene (Si supieran que hay mujeres trans lesbianas o bisexuales…). Por consiguiente, el hombre bisexual no es un gay porque le gustan las mujeres también, pero no es un hetero porque le gustan los hombres. Así que, simplemente, son como los unicornios, algo que todo el mundo sabe lo que es, pero nadie cree que existan. El problema es que incluso hay hombres gais o mujeres lesbianas que niegan la bisexualidad. Pensando que simplemente se trata de una fase y que no han aceptado que en verdad son gais o lesbianas. El caso es que la bisexualidad es vieja como el mundo y real como la vida misma, incluso aunque un género atraiga más que los otros.
Desde el punto de vista pensamiento lógico, el sesgo viene por el condicional: Si P entonces no Q; se representa así: p->]q. (“Si te gustan las mujeres entonces no te gustan los hombres”). Este sesgo es universal y al paradigma heteropatriarcal le viene de lujo para que el hombre cis heterosexual no se sienta gay o menos hombre (como si los gais no representasen otra forma de masculinidad igual de válida, ya ves tú). Pero el verdadero razonamiento que comprende la bisexualidad sería: Si P también puede ser Q y no son excluyentes; Esto sería: p<->q. (“Si te gustan las mujeres, también pueden gustarte los hombres.”). Naturalmente, nadie dijo que, al mismo nivel, ni con la misma intensidad, o al mismo tiempo.
El mismo unicornio, distintas etiquetas.
LA PLURISEXUALIDAD: EL REINO DE LOS UNICORNIOS
En realidad, la plurisexualidad es algo súper común, consiste tener más de un objeto de deseo, algo que se da en más de 1500 especies animales, inclusive en los bonobos que son afines a nosotros genéticamente un 98%. La plurisexualidad ha existido en todos los países y todas las épocas, por mucho que se haya borrado (ocultado). Estos pueblos son los celtas, los íberos, los romanos, los griegos y los andalusíes, todos ellos ancestros nuestros. Entre los egipcios, los vikingos y los pueblos precolombinos de América también. Ha sido a raíz de la llegada de las religiones monoteístas y de las políticas más conservadoras basadas en ellas cuando se ha comenzado a perseguir cualquier expresión de género u orientación sexual que no fuese la cis heterosexual. Esto ha llevado a que muchas personas bisexuales se buscaran parejas del sexo opuesto, pero por muy monógama que sea una persona plurisexual (o célibe), le siguen gustando las personas de su mismo género y de otros más, que es la definición más actual.
Recientemente, han aparecido otros términos para referirse a variantes de la bisexualidad, que es la primera plurisexualidad que se reconoció, esto pasa porque aún se sigue tomando la definición del término al pie de la letra y hay quien piensa que eso excluye la atracción hacia personas No binarias o Intersexuales. Nada más lejos de la realidad.
Por otra parte, la orientación sexual y romántica no van siempre de la mano, por ejemplo, hay hombres bisexuales homorrománticos, es decir, que solo se enamoran de hombres, aunque también le gusten las mujeres y otros géneros. Si quieres más aclaración, puedes leer mi artículo sobre la orientación romántica.
Soy bastante forofo de Pokémon desde que era adolescente, por eso voy a representar los distintos tipos de plurisexualidad con los Pokémon unicornios, para que nos entendamos, en realidad son todos distintas versiones de “Rapidash.” Dicho de otra manera; vamos a hablar de la bisexualidad como eje principal y de “sus variantes.”
1. Bisexualidad (Rapidash de Kanto): Elijo al Pokémon tipo fuego más convencional porque es el término clásico. Es la atracción sexual (o romántica) por más de un género, no necesariamente con la misma intensidad ni al mismo tiempo. Ej. No te tienes por qué enamorar de un hombre y una mujer (cis o trans) al mismo tiempo, salvo que seas poliamoroso.
2. Polisexualidad (Rapidash de Kanto Vario-color): El mismo caballo, con las crines negras y brillantes. Ambos de fuego. Es la atracción sexual (o romántica) por varios géneros, pero no por todos. Ej. Te gustan los hombres cis, los hombres trans, las mujeres trans, pero no las mujeres cis.
3. Pansexualidad (Rapidash de Galar): Utilizo una variante regional de tipo hada y psíquico porque esta tiene una pequeña variación. Sería la atracción sexual (o romántica) por cualquier tipo de género sin preferencia. A diferencia de la bisexualidad “de toda la vida” el género no es determinante para enamorarte o sentir deseo. No obstante, cada persona es un mundo.
4. Omnisexualidad (Rapidash de Galar Vario-color): El mismo unicornio, con unas crines distintas de más brilli-brilli. Es la atracción sexual (o romántica) por todos los géneros pero se diferencia de la Pansexualidad en que sí tienen preferencias de género. Ej. Te gustan todos los género pero las mujeres cis son tus favoritas.
Ahora que los he definido todos, te darás cuenta de que es “el mismo caballo pero con diferentes etiquetas”, o mejor dicho, son distintas versiones del mismo unicornio pero con pequeñas varianzas. Muchas personas activistas piensan que estos términos son innecesarios porque invisibilizan a la bisexualidad, no obstante, no son etiquetas absolutas y que cada cual se defina como quiera.
ALGUNAS REFLEXIONES
– Pienso que la “B” en las siglas LGTBIAQ+, ya engloba en sí al resto de las plurisexualidades, con todos mis respetos, si no estás de acuerdo, para eso está el “+”.
– La rivalidad entre la bisexualidad y la pansexualidad me parece absurda. Si te da lo mismo la carne que el pescao (o “el pescarne”), eres Pan, si te molan más unos géneros que otros, eres bi. Fin de la discusión. Los bi optan por la atracción primaria al principio (les pone la anatomía a primera vista), y los pan sienten más predilección al principio por la manera de ser (atracción secundaria).
– El deseo sexual en la bisexualidad es intermitente y muy fluido, es decir, hay veces que sienten más atracción por las mujeres y otras por los hombres. Aunque estamos hablando de en igualdad de condiciones, depende de cada persona. En broma a este ciclo se le llama «la bicicleta.» No quiere decir que a los bisexuales les guste todo el mundo, cada uno tiene sus propios criterios de atracción.
– A los bisexuales les gustan las expresiones de género (apariencia típica de cada género) masculinas, femeninas y andróginas. Igualmente les gustan los penes, los genitales ambiguos y las vulvas. Aunque tengan su ranking de preferencias. Ej. Te puede gustar más el fenotipo (apariencia) masculino que el femenino o el andrógino, y te puede gustar más el pene, que la vulva o los genitales ambiguos, o al revés. Esto dependerá de cada persona.
– Una persona cis que siente atracción sexual por más de un género es bi, una persona trans que siente atracción sexual por más de un género es bi, y una persona no binaria o inter que siente atracción sexual por más de un género, también es bi.
– Una persona que nunca haya tenido sexo con nadie también puede ser bi, si siente deseo por más de un género. Un gay en un matrimonio hetero donde tapa que le gustan los hombres, aunque fornique con su mujer, no es bi. Un preso hetero que tiene sexo con hombres en la cárcel no es bi. Por ende, no es la práctica sexual lo que te hace bi, sino el deseo o el enamoramiento.
– Hay mujeres que nunca se han acostado con mujeres y son bi, aunque todas sus parejas hayan sido hombres. Igualmente, hay hombres bi que nunca han probado el pescado y son bi igualmente. No necesitas tener una checklist de los géneros con los que te has acostado para ser bi.
– Una persona bi si sale con una mujer, es bi; si sale con un hombre es bi; si sale con una persona No binaria o intersexual, es bi; y si está soltera, sigue siendo bi.
– Como se comentó antes, la atracción romántica y la sexual no siempre se dan de la mano; Hay bisexuales Birrománticos (se enamoran de hombres y mujeres); Panrománticos (se enamoran de la persona sin importar el género); Homorrománticos (se enamoran de personas de su mismo género); Heterorrománticos (se enamoran del género opuesto); o Arrománticos (le gustan sexualmente más de un género, pero no se enamoran de nadie).
– Por si no queda claro por el prefijo “bi”, lo repito: Una persona bi, no solo siente atracción por las personas cis, también le gustan las personas trans, las personas con rasgos corporales de ambos géneros (intersexuales), y pueden gustarles las personas No binarias dentro de su amplio espectro (con pene, con vagina, o con genitales ambiguos). Esta es una descripción moderna, que lleva a que mucha gente desdeñe las otras tres plurisexualidades. En resumen: «Te gustan personas como tú y personas que no son como tú.»
– La bisexualidad está peor vista que la homosexualidad, a diferencia de lo que muchos piensan. Hay gais que desdeñan salir con chicos bi porque piensan que no tienen las cosas claras, o mujeres hetero que rechazan a los chicos bi por miedo a que les pongan los cuernos con un tío (porque piensan que es una fase). Ninguna orientación sexual tiene que ver con los cuernos (Esquemascomola Impulsividad ola Grandiosidadsí). Por cierto, puestos a que tu pareja bi te ponga los cuernos, puede ser alguien de tu mismo género.
– La bisexualidad es una orientación sexual fluida con intermitencias del deseo, esto lleva a que la gente piense que la bisexualidad es una fase o que están confundidos. En verdad hay personas bi para las que la heterosexualidad son una fase, y la homosexualidad también, porque en realidad son de «la acera de en medio.»
– Un bisexual no necesita tener una pareja de cada género para estar satisfecho o tener una vida sexual plena. Hay quien lleva toda la vida con una pareja estable, y no echa de menos el sexo con otra persona, aunque es inevitable que también le gusten otros hombres (cis y trans), otras mujeres (cis y trans,) y personas No binarias o inter. En esto no se diferencian de cualquier hetero (desea a otras mujeres cis y/o trans), o cualquier gay (desea a otros hombres cis y/o trans).La fidelidad es una elección por la personalidad de uno, no es algo que nazca de ninguna orientación sexual.
– Aunque la bandera bi es la rosa, morada y azul (homosexualidad, bisexualidad y heterosexualidad), la bandera arcoíris de toda la vida también los representa, en verdad se usa «la bindera» para dar «bisivilidad». Igualmente, algunos bisexuales al ser hombres que sienten deseo por hombres (HSH), se sienten “mariquitas” (no heteros), pues son personas “Queer” (gente no hetero ni necesariamente cisgénero).
Bandera del orgullo bisexual. Cariñosamente la llamo la «Bindera.»
CONCLUSIÓN FINAL
En psicología tenemos muchos constructos, que son modelos que representan la realidad, como son la memoria, el pensamiento o los rasgos de la personalidad. No son tangibles ni visibles. Pienso que la orientación sexual es otro constructo más. Se trata de un patrón relativamente estable de sentimientos, fantasías sexuales, y actos relacionados con el sexo o el amor (aunque la bisexualidad es fluida). No existe la persona bisexual “de libro” que sea un modelo a seguir puesto que cada bisexual somos un mundo. Pretender encajar en una etiqueta es un craso error, por eso no tiene sentido que hayas tantas (y esto no solo se aplica a la bisexualidad). No he visto nunca a dos TOC o dos depresivos iguales, igual que los andaluces somos muy distintos entre nosotros, pues lo mismo pasa con la orientación sexual. Una etiqueta no es una realidad, es un término para evitar descripciones de dicha realidad y que nos entendamos.
Creo que no me dejo nada por comentar, pero espero que te haya quedado claro como se las gastan los unicornios. Si no eres bi y decides creer en ellos y apoyarlos, ¡olé tú y, muchas gracias! Si sigues sin creer que los bi puedan existir, bueno, las creencias son libres y que tú no creas algo no quiere decir que no exista. Igualmente, seguro que crees en muchas cosas que no existen, como las supersticiones, por ejemplo…
No te pierdas la segunda parte de este artículo sobre mi reinterpretación de la Escala de Kinsey, pincha en este link.
Uyuyuy… Cuando la alianza terapéutica se rompe, adiós todo.
A pesar de toda la modernidad que nos rodea y de la apertura mental, aún sigue siendo un tabú para muchas personas visitar al psicólogo. Les da miedo por el estigma a los problemas de salud mental que puede conllevar la desaprobación de los demás, y por otra parte, más miedo aún da el hurgar en viejas heridas que han llevado al dolor de la persona. Pero desafortunadamente, una vez que la persona se arma de valor para ir a terapia, entonces llega un punto donde no avanza, y empieza a sentir más desesperación todavía, pues aunque vaya al psicólogo no avanza.
Hoy vamos a analizar qué factores contribuyen a que esto suceda, tanto del profesional como del paciente en esto:
FACTORES QUE INFLUYEN DEL PROFESIONAL
– La personalidad del terapeuta: Gran parte de lo que hace que un paciente “se cure” es la alianza terapéutica con su psicólogo. Los terapeutas con Esquemas de Inhibición Emocional o estilo Evitativo pueden parecer frías en el trato con el paciente, esto lleva a que los vínculos rotos del paciente con su entorno no encuentren un bálsamo de conexión en el gabinete. Si el terapeuta es Sobrecompensador, puede resultarle al paciente demasiado directivo, prepotente y dominante en algunos casos, pues si el paciente es Rendido, posiblemente sienta que se reproduce el mismo tipo de relación que tiene con su jefe, su pareja, o sus padres. Si el psicólogo es Rendido, puede mostrarse demasiado sumiso y complaciente con el paciente por miedo a que se vaya de consulta, entonces no le pone los límites necesarios, ni es lo bastante asertivo con él como para confrontarle sus comportamientos autodestructivos. Por último, a veces los rasgos de personalidad en general no son compatibles entre terapeuta y paciente, esto lleva a que en muchas ocasiones el paciente active sin querer los Esquemas del terapeuta, lo que se viene llamando de toda la vida “contratransferencia”, si el terapeuta no puede manejar esto, lo mejor que puede hacer es derivar el paciente por su salud y la de este.
– Modelo terapéutico: Hay enfoques que han demostrados ser más eficaces empíricamente que otros, lo cierto es que nuestra profesión requiere que el profesional siga estudiando y formándose para no quedarse obsoleto. Algunos modelos han quedado desfasados, y otros son buenos pero incompletos por sí solos, por eso la tendencia actual es ir hacia los modelos integrativos que tengan elementos de diferentes escuelas, como la Terapia de Esquemas, que tiene elementos cognitivos, conductuales, contextuales, gestálticos, psicodinámicos, humanísticos, sistémicos, educativos, y es compatible con la integración de otros procedimientos como por ejemplo el EMDR, la teoría Polivagal, etc… Pero siempre lo hablamos desde nuestro idioma de Necesidades, Esquemas, Modos, y Estilos. Si el profesional no cumple con estos requisitos y se queda con lo que estudió en la carrera, aunque tenga experiencia laboral, sigue usando un “Windows 95” pudiendo usar un “Windows 11.” Un modelo obsoleto podría por ejemplo dar por saludables conductas burlescas, sobrecompensatorias o evitativas que a la larga refuerzan los Esquemas sin que el psicólogo se percate. Después de todo, el Modo Protector Alejado (Modo de Evitación), por ejemplo, hace parecer al paciente muy sano, serio, tranquilo, maduro y racional, pero por dentro la ansiedad le está destrozando.
– Precio de las sesiones: ¿Para qué voy a mentir? La terapia es cara, incluso aunque cobres 40 o 50 pavos la sesión, porque una buena terapia como Dios manda, es larga. Ya que no se pueden cambiar patrones de años en 5 horas. Por eso muchas veces los pacientes no pueden seguir con el tratamiento, algunos piensan que yendo a un psicólogo caro van a tener un servicio de mayor calidad, pero el caso es que luego no pueden continuar con el tratamiento, metafóricamente hablando, es como abrir para operar, pero no se termina la intervención quirúrgica. Entonces posiblemente el paciente se busque otro psicólogo, o se vuelva a refugiar en sus Estilos de Afrontamientos favoritos. Hay quien “muerde más de lo que puede masticar.” El caso es que los psicólogos tampoco lo tenemos fácil en ese aspecto, tenemos muchos gastos que abordar y a veces lo que cobramos nos hace cubrir lo justo; tenemos que pagar el alquiler del gabinete (si es presencial), la cuota de autónomo, la colegiación, la gestoría, el seguro de responsabilidad civil, el trasporte o la gasolina, las trimestrales de Hacienda, nuestros estudios de formación, y en mi caso la membresía en la Asociación Internacional de Terapeutas de Esquemas (ISST). No todo son ganancias.
– Los psicólogos no somos los Power Rangers, no podemos con todo: Cuando los pacientes están continuamente activados (los Esquemas están encendidos y los atormentan continuamente) no pueden regularse por sí solos, en esos casos, hace falta derivar al psiquiatra para que les prescriba medicación porque no pueden superar su trastorno “a pelo.” Por supuesto, la psiquiatría y la psicología no solo son compatibles sino que además a veces es necesario que vayan de la mano.
– Falta de experiencia del profesional: Todos hemos sido novatos alguna vez, si nos vemos desbordados por un caso, lo mejor es derivarlos al principio.
– La falta de salud mental del profesional: Esto es un proceso de dentro hacia fuera, si no trabajamos en nuestros propios Esquemas, difícilmente vamos a poder sanar a nadie. Solo un Adulto Sano puede fortalecer a otro.
– Terapeuta que juzga o exige demasiado: Como he comentado antes, algunos pacientes activan nuestros Esquemas, es muy común cuando somos novatos que nuestros Modos Críticos exijan demasiado o juzguen la conducta del paciente. El peligro de esto, es que lejos de curarle, estamos añadiendo otro ladrillo en el muro y le estamos tratando como sus padres, hermanos, amistades, profesores, o parejas que han alimentado el problema a lo largo de su historia persona. El paciente solo debe ver en nosotros al Adulto Sano y al Niño Feliz.
– Falta de psicoeducación: Hay modelos y modelos. Cuando el paciente no sabe que le pasa y siente mucha ansiedad por esto, es crucial que conozca sus Necesidades, Esquemas, Estilos y Modos. Para que comprenda todo lo que pasa en su vida y la influencia de lo que tiene a su alrededor. Personalmente, dedico al menos dos sesiones a enseñar esto, además de un ratito de cada sesión a instruir sobre este tema, así como a presentarle alguna habilidad nueva, como la comunicación asertiva, Mindfulness, las fantasías sexuales, o el uso de los juguetes eróticos (para quien no lo sepa, soy también sexólogo y atiendo disfunciones sexuales). En cualquier caso, los materiales psicoeducativos que más uso son de cosecha propia, y empleo incluso este mismo blog. Además, mis redes están “plagadas” de psicoeducación para que los pacientes aprendan lo máximo posible (es otra forma de reparentalizar). Igualmente, la divulgación (premisa máxima de este blog), es también una forma de dar a conocer la Psicología al gran público, porque esto no es alquimia ni ninguna práctica ocultista, somos una ciencia empírica de la salud.
FACTORES QUE INFLUYEN DEL PACIENTE
– La falta de constancia y disciplina: Hay muchos pacientes que tienen una disciplina férrea y hacen todas las tareas para casa, siendo este el mejor pronóstico, mientras que otros son sumamente perezosos por el Esquema de Insuficiente autocontrol/Impulsividad y por el Modo Niño Indisciplinado. El paciente vive las tareas del psicólogo como cuando sus profesores le mandaban las tareas del cole y no les gustaba hacerlas. El caso es que muchas de las tareas implican incomodidades; como enfrentarse a situaciones que dan ansiedad (activan los Esquemas del paciente), cambios en las rutinas diarias, o lecturas psicoeducativas que «escuece.» En lo que a mí respecta, la psicoeducación es el punto de partida y le mando mucha lectura a los pacientes para que sepan identificar que les sucede, para que no sigan estando en “la habitación oscura” del desconocimiento, y para que sus Esquemas activos no sean para ellos gigantes cuando en verdad son molinos de viento (los Esquemas nos hacen ver 80 donde hay 20). Si el paciente no maneja estos conceptos, se va a activar en sus contextos habituales, y entonces va a tener miedo de sus creencias, pensamientos y emociones porque son unos enteros desconocidos para él, porque no saben de donde vienen, ni a donde van. El Modo Adulto Sano se fortalece con la autoconciencia y la autobservación (no la autocrítica destructiva), no se puede fortalecer nuestra parte saludable si no ponemos de nuestra parte, no se alimenta sola, y solamente con ir a terapia no es suficiente. Lo más común es que el paciente no quiera leer los textos porque es el espejo al que lleva años sin querer mirarse.
– El periplo del terapeuta perfecto: Tengo muchos pacientes que vienen a una sola sesión y luego no vuelven, y a su vez, estos pacientes previamente han estado en otras clínicas. No solo me pasa a mí, nos pasa a todos los terapeutas. Este periplo lo hacen para buscar a psicólogos que tengan sus mismos Esquemas, y quieren encontrar al profesional que les de la razón. Ej. Un paciente con un Esquema de Metas Inalcanzables que dedica 60 horas semanas a trabajar se va a quedar con un psicólogo que considere esta conducta como algo normal porque él tiene el mismo Esquema. Entonces las Necesidades de diversión, relajación y descanso no se van a cubrir y se terminará quemando, perdiendo así la confianza en los psicólogos.
– El paciente sigue estando en un ambiente tóxico: La terapia a veces es un oasis en el desierto del contexto del paciente. Por eso, por mucho que pongamos nuestro empeño, esfuerzo, cariño, y hasta a veces le dediquemos a la sesión tiempo extra, si la persona sigue viviendo en el ambiente que le hizo enfermar, poco podemos hacer nosotros para que termine de sanar. Ej. Convivir con padres sobre controladores, críticos y descalificadores; tener parejas tóxicas que maltratan a la persona; o continuar en ambientes laborales donde los jefes o los compañeros son hostigadores. Si se trata de pacientes menores, también influyen colegios donde los profesores son espartanos o reciben acoso de la mano de otros compañeros.
– El paciente oculta cosas: Cuando el paciente entra en consulta con otro familiar (hermana, pareja, etc.) a veces puede «cerrarse en banda» por miedo a discutir o a que le riñan cuando salga de la clínica. En esos casos, lo mejor es pedir al familiar educadamente que se marche a la sala de espera. Pero si aun así el paciente sigue sin abrirse, se debe a que sienta miedo a ser juzgado, que sienta vergüenza (por los Esquemas de Imperfección y el de Fracaso, especialmente), o que no tenga confianza en el terapeuta porque lo vea inmaduro, débil, o porque tenga prejuicios hacia personas de su género, procedencia, color u orientación sexual. Ej. Un paciente varón que ha rechazado varios psicólogos, una por ser mujer, y otro por ser gay, pensando que no le van a entender por ser un varón heterosexual (No hace falta que comente quien tenía el problema).
– El paciente sigue recurriendo a sus Estilos de Afrontamiento habituales: Puede que en consulta el paciente entienda todo, “se sepa la teoría”, pero a la hora de la verdad, en los contextos habituales siga rindiéndose, evitando, sobrecompensando,burlándose, actuando con torpeza y con indolencia. Por consiguiente, el paciente sigue alimentando a los Esquemas, y su Modo Adulto Sano no ocupa el papel que le corresponde. A la contra, cuando un paciente se enfrenta gradualmente a sus problemas y pone a prueba los nuevos patrones conductuales que ha aprendido en terapia, rompe el patrón del Estilo de Afrontamiento y actúa equilibradamente como un adulto «suficientemente bueno» (no perfecto). Poco a poco se va sintiendo más empoderado y esto le motiva a seguir ese camino. Ej. Un paciente conservador que no se atreve a vestir con ropa un poco más colorida y atrevida, termina por sustituir el negro o el azul por el rojo, el verde, el amarillo y el rosa.
– Sabotaje de la sesión e intento de manipularla: Me he encontrado casos de pacientes que venían obligados por los padres o por la pareja, entonces han actuado como cuando les obligaban a ir a clase, o a catequesis en la niñez; han interrumpido las actividades, han usado el sarcasmo (esto «me toca mucho los cojones»), han intentado manipular la sesión (no callándose «ni debajo de agua»), o me han pinchando para ver cuan sólido soy, entre otras. Si tras señalar estas conductas en varias ocasiones el paciente lo sigue haciendo, lo mejor es derivarle. Nuestro autocuidado es importante para mantenernos sanos. Por otra parte, a veces, es necesario que el paciente «toque fondo», y que no pueda seguir obteniendo ganancias secundarias con sus conductas habituales y que esto le motive a cambiar.
– La sobre exigencias y las prisas: Algunos pacientes con rasgos obsesivo-compulsivos tienen Esquemas de Inhibición emocional, Fracaso y Metas Inalcanzables, por eso muestran unos potentes Modos Crítico Demandante, Critico Punitivo y un Sobrecontrolador perfeccionista que lucha constantemente contra ellos (es un reflejo de una niñez con muchas criticas parentales y el menor aprendió a intentar silenciarlas haciéndolo todo perfecto). En ocasiones vienen con mucha sobre exigencia a consulta tanto hacia el terapeuta o hacia sí mismos, igual que sus padres hicieron con él. Esto también se debe a que están sufriendo o porque la terapia puede ser cara y no se la pueden costear. Pero cuando este nivel de demanda es una constante en su vida, los resultados no suelen ser buenos. Es precisamente esa sobre exigencias las que no permiten ver el progreso porque sus Esquemas están activos y los invisibilizan (los efectos del tratamiento se suelen empezar a ver a partir de la sexta sesión o más, no en las dos primeras). Sobre todo, si se trata de un problema sexual, es esa exigencia es la que mata la erección, produce problemas eyaculatorios, hace que duela la penetración, o aumente la ansiedad, que es la que sabotea los polvos. Las técnicas de relajación pueden ayudar aquí.
– Querer llevar la razón o intentar cambiar a la pareja: A veces la terapia de pareja parece un combate de boxeo donde nosotros los terapeutas somos los árbitros. En muchos casos vienen a romper la relación pero no saben cómo hacerlo porque la relación de pareja “no tiene solución”. Otras veces vienen para que el otro cambie (y la pareja piensa lo mismo de ellos), o incluso aun viendo el problema y siendo psicoeducados, quieren llevar la razón a toda costa alimentando así el problema. Al final algunas parejas vienen tan tarde a consulta que acaban rompiendo, y puede que alguno de los dos siga recibiendo tratamiento para mejorar su vida en sí, y para prevenir malas relaciones románticas en el futuro.
– Que el paciente tenga miedo al cambio por vivir en un contexto disfuncional: Me han llegado a decir frases del tipo: “No quiero perder mi espada y mi escudo”, esto se debe a que sus Estilos de Afrontamiento Maladaptativos han sido la única forma de sobrevivir a un padre abusador con el que se sigue conviviendo, una madre manipuladora, o una pareja que se hace la víctima para que no la dejen. No siempre se puede cambiar de contexto por motivos económicos o por dependencia emocional, entonces en esos casos, la mejor opción en fortalecer al Modo Adulto Sano para que gane fuerza y la persona sienta que a la larga pueda gestionar los problemas de su contexto tóxico.
– En el caso de la sexología, que el paciente tenga preferencia por alguna práctica tabú o alguna parafilia que no le ha dicho a nadie: A lo largo de distintas sesiones o en la sesión de evaluación, algunos pacientes te dicen cosas incoherentes que no te cuadran. Ej. Un paciente con falta de deseo sexual que lleva años sin tocar a su mujer, pero luego se masturba a diario viendo porno. Cuando rascas un poco te das cuenta de que el tipo de prácticas sexuales que tiene con la pareja le aburren, por falta de variedad, por el tipo de fantasías o por prejuicios. Hay pacientes que les va el sadomasoquismo, el bondage, los fetiches, o sesiones de roles de dominante y sumiso (BDSM) pero por tabú no se atreven a decirles a la pareja que esto les mola. En el caso de las parafilias, si la pareja le sigue el rollo porque le molan, no pasa nada, pero no vendrían a consulta de ser así. Sin embargo, hay otras prácticas que son plenamente convencionales (sexo «vainilla» o cariñoso) que no se les comenta a la pareja por miedo al rechazo, por ejemplo, practicar el 69, hacer “un griego”(comerse el culo), o la estimulación anal en el hombre heterosexual. Por eso, trabajar la comunicación y la asertividad son cruciales para que el paciente se atreva a decirle a su pareja lo que le mola de verdad y poder prevenir que «la cama se enfríe.»
Por otra parte, hay pacientes de ciertas culturas, como la musulmana, o algunas de América Latina en las que hay cierto tabú hacia el sexo por la alta religiosidad de dichos países de origen. En esto contextos la libertad sexual es condenada o se considera el sexo como algo prohibido y repudiable, salvo que los encuentros sexuales se realicen dentro del matrimonio y con fines reproductivos. Pienso que en cada ser humano está superar el adoctrinamiento que nos han inculcado en nuestro “tiempo y espacio”, es decir, ser analítico con nuestra propia cultura y sociedad de los tiempos que nos han para poder trascenderlos mentalmente. Por ejemplo, hay más tabú con los desnudos en 2023 que en los 80, algo que veo como absurdo. ¿Qué diablos tiene de malo que se vean unas tetas? A eso es a lo que me refiero, a no comulgar con la censura o con los tabús que la cultura, la política o la religión nos inculca desde que comenzamos a gatear en el suelo. Si eres terapeuta, te invito a que evalúes la sexualidad de los pacientes sin tapujos, porque si los tienes refuerzas el tabú, le damos el mensaje subliminal de que «de esto no se habla”. Si eres paciente, te invito a explorar tu cuerpo, a disfrutar de tu sexualidad, y a compartirla con otra persona (o más) si esta está dispuesta. El sexo consentido entre adultos con plenas facultades mentales no hace daño a nadie.
– Le has dado al paciente en “un talón de Aquiles” que no está dispuesto a cambiar: A veces algunos pacientes son muy colaborativos en las primeras sesiones, cambian algunos patrones y empiezan a mejorar, pero resulta que un día te topas con su “talón de Aquiles”, el problema primigenio que causa todos los males a lo largo de su historia personal. Algunos ejemplos; el paciente que empieza a llevarse bien con su mujer, pero cuando se trata de reconciliarse con su familia de origen, se siente incapaz; la paciente que no es capaz de decirle a su novia que en verdad es un chico trans, por miedo a que su chica rompa la relación porque no le gustan la expresión de género masculina; el paciente que viene con ansiedad que es víctima de malos tratos físicos o psicológicos a manos de una mujer u hombre dominante, pero no es capaz de dejar la relación por dependencia o por miedo y la ley no le apoya porque no considera esto como violencia de género (casos de violencia de la mujer hacia el hombre o en parejas del mismo género). En el momento en que le señalas todo esto al paciente como causa primigenia, «el ladrillo torcido en su pared», entonces empieza a espaciar las consultas, se pone enfermo de repente, empieza a tener problemas económicos, o directamente desaparece sin dejar rastro. Lo peor de esto, es que no hay manera de ayudar a quien no quiere ser ayudado.
Confrontación empática y reparentalización limitada como posibles remedios:
La Terapia de Esquemas, al igual que pasa con el humanismo o la terapia analítico funcional, pone un énfasis especial en la relación terapéutica, donde el terapeuta cubre las Necesidades Emocionales Básicas del paciente hasta cierto punto y donde le confronta sobre sus Esquemas, Modos o Estilos disfuncionales para frenar el “autosabotaje.” Este tipo de posturas como terapeuta ayuda a mejorar muchos aspectos del tratamiento.
En primer lugar, con la Reparentalización limitada, adoptamos el rol de “un progenitor lo suficientemente bueno” para hacer de modelo de una persona adulta sana; escuchamos a los pacientes, somos cariñosos con ellos, los validamos, les invitamos a que se expresen, nos mostramos espontáneos con ellos, les alentamos a que tomen decisiones propias, les resaltamos lo positivos en ellos y en sus vidas, pero también le inculcamos la disciplina o les ponemos límites a ciertas conductas disfuncionales. El objetivo es que con el tiempo su parte adulta saludable asuma este rol en su vida imitando los patrones sanos que hemos exhibido en el gabinete. A veces somos incluso “sus asistentes interiores”. Por ejemplo, para tomar una decisión y conectar con su Modo Adulto Sano, en ocasiones mis pacientes se preguntan: “¿Qué haría Octavio en esta situación?” y su adulto responde con lo que ha aprendido en la terapia de mí. A ver, no es que yo sea un súper héroe, pero esto les ayuda. Ciertamente, tengo mis limitaciones y las reconozco ante mis pacientes, esto me hace más humano a sus ojos y fortalece la relación. Suelo mostrar mi sensibilidad, revelar aspectos personales, y hasta a veces he llegado a llorar con ellos en consulta, intento ser lo más transparente posible, lo único que no voy a revelar son aquellos asuntos que aún tengo pendientes.
La Confrontación Empática es un buen medio para frenar los patrones autodestructivos de los pacientes. El caso es que al paciente no se le critica o juzga, ni se le toca, en ese caso se señala al al Esquema, al Modo, o al Estilo de Afrontamiento. Un ejemplo de eyaculación retardada: «Tu Modo Crítico Demandante te sigue sobre exigiendo en la cama, te ordena que cumplas con tu pareja y que tú te desatiendas, esto lo aprendiste de la sobre exigencia de tus padres y del colegio de Monjas donde estudiaste en la niñez, todo ello hace que no te concentres en el placer o en los estímulos de tu pareja,y por eso te sigue costando llegar al orgasmo.» Cuando ya los pacientes están más psicoeducados y hay más sesiones a las espaldas, le podemos preguntar algo así: “Dices que eres una inútil, ¿Qué Modo está hablando ahora?” (refiriéndonos al Crítico Punitivo). El objetivo es que la paciente lo reflexione y tome conciencia del Esquema, del Estilo o del Modo que le están echando la zancadilla.
Como conclusión final, diré que los factores que hacen que la terapia funcione son los contrarios a los citados a lo largo del artículo, con lo cual, la eficacia de la terapia cognitiva y sus evoluciones (Tercera Generación y Terapia de Esquemas) es entre un 70-80%. Puede que algunos problemas psicológicos (o sexuales) no remitan por completo, pero se logra una significativa mejoría en el paciente, aunque no al 100%. En cambio, cuando el Adulto Sano no es fuerte, el paciente está «caminando sobre un lago helado», basta con que venga otro contexto aversivo para que vuelva a «caerse al agua». En cualquier caso, la terapia es una carrera de fondo para el paciente (y para el psicólogo), y al igual que en el fitness, la dedicación y los resultados se ven a la larga.
*¡Alerta!* Si tienes “la piel fina con el sexo”, te aviso que te puedes escandalizar con mi forma de abordar el tema. Por otra parte, no voy a abordar temas reproductivos en este artículo.
Lo que viene a continuación se aplica a cualquier tipo de pareja.
Hablando claro, el sexo es una maravilla; nos ayuda a sentirnos queridos, aceptados, apreciados, atractivos, que pertenecemos, nos da placer y relajación (cuando nos corremos).
Atrás quedan todos esos siglos de falacias donde se nos ha “castrado” como especie esa necesidad biológica (y emocional), adoctrinándonos que el sexo es deshonesto, deshonroso, pecado, algo sucio o algo malo. ¿Qué mejor control de los poderosos hacia el pueblo que quitarte algo tan básico? Lo dejo caer, pero no me voy a meter en esto.
En realidad, el sexo solo es malo cuando se hace un mal uso de él, que en este caso es traspasando 3 líneas rojas que me gustaría compartir contigo.
Dicho esto, cualquier actividad sexual que respete estas 3 líneas rojas, es igual de respetable y válida, sea entre dos personas o más. No importa la orientación sexual o la identidad de género de las personas que lo practiquen, todo está bien y merece el mismo respeto. Cualquier actividad sexual que traspase estas 3 fronteras no es un sexo sano (a nivel de salud mental).
¿CUÁLES SON ESAS 3 LÍNEAS ROJAS?
Estas líneas rojas son aplicables también fuera de la cama en la convivencia de pareja.
1. CONSENTIMIENTO. Hoy en día se ha hablado mucho de esto, especialmente en la lucha contra los abusos o la violencia sexual. El consentimiento es permitir a la otra persona que toque las partes de tu cuerpo que tú desees, que penetre dentro de ti o tu te calces su pene (si te apetece), o permitir que tu pareja continúe manteniendo con la actividad sexual sin echarse atrás porque se quiere de manera voluntaria. Es lo contrario a la coacción, donde la persona se ve obligada a mantener relaciones sexuales sin querer hacerlo, ya sea por presión cultural o por presión marital.
Ej. No hace falta que hablemos de abuso y violación, hay muchas mujeres que acceden a tener sexo con sus parejas por complacerles o por miedo al abandono de la relación. Esto es cumplir porque se ve obligada por el simple hecho de ser pareja de la otra persona. Hablo de mujeres (cis y trans *), pero esto también se aplica a hombres (cis y trans) y a parejas del mismo género o no binarias.
Si tu pareja sexual está drogada o bajo los efectos del alcohol (que también es una droga), este consentimiento no es válido, porque no tiene la lucidez para poner límites.
Mi recomendación es que tengas la asertividad de decir no cuando no te apetezca y de decir sí cuando quieras sexo.
2. CONSENSO. Se hace lo que ambos (o más) quieren. Las personas que participan en el polvo se ponen de acuerdo en qué prácticas se van a ejecutar y qué no se va a consentir. Las fantasías se plantean y de acuerdan entre las partes implicadas para que todas las personas queden satisfechas. Aquí hay que tener un diálogo democrático y no someternos a la otra persona, salvo que te mole ser una persona sumisa en el sexo, pero eso también es consensuado. No importa si te mola el sexo cariñoso (vainilla), el sexo duro (BDSM- Bondage, Disciplina y Sadomasoquismo), o si hay una fantasía de lo prohibido. Se busca el acuerdo y la diplomacia.
Ej. Hay parejas que consensuan juegos de roles, donde acuerdan una palabra de seguridad para acabar la fantasía si alguien se siente con incomodidad o si cambia de parecer.
No contar con la pareja o que ella haga lo que tú quieres, no es consenso. Ya seas hombre (cis o trans), mujer (cis o trans) o persona no binaria, no tienes por qué complacer lo que no quieras sin un acuerdo aprobado.
3. EDAD. Paradójicamente, esta es la línea más importante de todas, pues si bien es cierto que los jóvenes pueden emplear entre sí las dos previas, cuando se trata de una persona joven y otra adulta, aunque la persona menor de edad consienta y consensue, no es válido a nivel legal. El sexo con menores no es un sexo saludable porque hay un desequilibrio de poder y es un abuso en sí mismo. No importa lo madura que sea esa persona adolescente a nivel mental.
Igualmente, si se trata de una persona muy mayor con deterioro cognitivo, o una persona con discapacidad intelectual, aunque consensuen y consientan, no es válido porque no están en plenas facultades mentales.
Esto deja de ser una línea roja y pasa a ceder el paso a las dos previas cuando la persona menor de edad cumple los 18. Aunque sea una chica de 18 con un hombre de 30, por ejemplo, si se dan consenso y consentimiento, es válido.
Dicho todo esto, date a respetar, no tengas sexo sin protección si no quieres (si te obliga tu pareja es un abuso), no hagas nada que no quieras hacer, no tiene por qué haber penetración siempre, ponte de acuerdo en lo que vais a hacer con tu compañero, compañera o compañere sexual. Y dicho todo esto: ¡Disfruta!
*NOTAS:
CIS: Es un diminutivo de «Cisgénero», que son las personas cuyo género asignado al nacer coincide con el género al que sienten que pertenecen. Ej. Hombres nacidos con pene y mujeres nacidas con vulva.
TRANS: Es una abreviación de «Transgénero», que se refiere a personas cuyo género asignado al nacer no coincide con su género al que sienten que pertenecen. Ej. Hombres que nacieron con vulva y mujeres que nacieron con pene.
Antes de seguir, te aviso que este artículo no es para ti si tienes algún prejuicio contra cualquier tipo de amor o sexualidad que no sea entre hombre y mujer (cis). Pero si quieres superar dichos prejuicios, quédate y lee. Escribo en masculino genérico porque soy de la vieja escuela. Igualmente, aviso que soy mucho de decir palabrotas, ¡no te asustes!
Estas son las orientaciones románticas más comunes, eso no quiere decir que sean las únicas, pero son de las que voy a hablar en este artículo.
Se acerca San Valentín y ahora toca hablar un poco sobre el amor, y si os soy sincero prefiero hablar sobre el paisaje completo que solo de una región, es decir, el amor es diverso, le pese a quien le pese (y si le pesa a alguien, que se haga mirar por qué el amor le suscita odio).
La ciencia avanza (psicología y sexología), las sociedades cambian y hoy día hay varias versiones del amor que son más visibles, en parte porque las personas se permiten experimentarlas al no sentirse con tanta opresión por el contexto, y por despenalizar ciertas tendencias románticas naturales como la vida misma. Y no me voy a meter ni en política, ni en religión, ni en ninguna movida polémica. Soy más de hacer el amor que la guerra, y para amor, lo que viene a continuación.
Pero Octavio, ¿qué es eso de la orientación romántica? ¿Es lo mismo que la orientación sexual?
Definitivamente no. Mientras que la orientación sexual es el camino del deseo sexual de una persona, es decir, quién le gusta para tener sexo, la Orientación romántica (o amorosa) es de quién se enamora el sujeto. Si, vale, suele ocurrir que cuando te acuestas con alguien en repetidas ocasiones aumentan los niveles de oxitocina y vasopresina en tu cerebro haciendo que te puedas llegar a pillar por esa persona, pero no siempre es así. Durante muchos años se ha pensado que si te gustan sexualmente las mujeres, los hombres, ambos, u otros géneros intermedios, entonces podrías enamorarte de ellas, ellos, o elles (¿por qué no?, en latín y en griego existían el género neutro), pero la realidad es bastante más compleja que esto.
Antes de entender la orientación romántica debes entender la orientación sexual, y esta a su vez, no se entiende igual de bien si desconoces qué es la Identidad de género. Vamos paso por paso:
IDENTIDAD DE GÉNERO (QUIÉN SOY)
Un término aparte de la orientación sexual o la orientación romántica es la identidad de género. Que es, quién siento que soy por dentro, independientemente de los genitales o los cromosomas con los que nací (sexo biológico). Lo que es sentirse un hombre, una mujer, o «un punto intermedio o aparte» ha ido variando a lo largo de la historia y varía de una cultura a otra. Lo cierto es que la OMS reconoce que existen más de dos géneros. Se piensa que la identidad de género se forma a los dos años con el sentimiento del Yo («el Self»). La persona querrá adoptar una expresión de género (apariencia) según se sienta por dentro; puede adoptar una expresión de género masculina (barba, vello y músculos), una expresión de género femenina (pechos pronunciados, ausencia de vello y cabellos largos), o una expresión de género andrógina que no casa con lo que se considera socialmente un hombre o una mujer. En parte porque puede considerar el género como un espectro y no como una categoría binaria (dicotómica).
Cuando el género asignado al nacer coincide con el género al que la persona siente que pertenece, el sujeto es CISGÉNERO. En adelante, «CIS». Ej. Un hombre que le asignan al nacer el género masculino por nacer con pene y testículos, al estar de acuerdo con esto, sería cisgénero.
Por otra parte, hay personas que no están de acuerdo con el género que les asignaron al nacer, en parte porque piensan que su expresión de género, alguna parte de su cuerpo o genitales (en algunos casos) no les representan. Estas son las personas TRANSGÉNERO. En adelante «TRANS». Ej. Un chico que haya nacido con vagina, con expresión de género masculina o en ciernes a serlo, aunque no haya completado la transición o no se haya reasignado sus genitales (faloplastia), es tan hombre como cualquiera que sea cis.
Por último, dentro del espectro trans, hay personas que no perciben el mundo en una visión dicotómica de lo que es ser hombre o mujer, que después de todo, es un constructo social (un acuerdo entre los convivientes de una comunidad). Como señalé antes, ser hombre o mujer ha variado a lo largo de la historia (no llevas instalado en los genitales ninguna conducta en específico, son todas aprendidas), por eso hay personas que no se sienten ni una cosa ni la otra, sino un punto intermedio o aparte, en el espectro de la escala de grises entre el blanco o el negro, estas son las personas NO BINARIAS. En realidad estas personas entran dentro del paraguas de ser transgénero puesto que no están conformes con el género asignado al nacer. Sin embargo, hay personas no binarias que no sienten ningún tipo de disforia (malestar) hacia su cuerpo y solo se sienten un poco identificadas con el género asignado al nacer porque este sentimiento varía con el tiempo, a estas personas no binarias que no son ni cis ni trans se las llaman «Metagénero.» Se estima que el 25% de la población española menor de 30 años se identifica con un género que no es ni masculino ni femenino. Hay un espectro amplísimo de personas no binarias que darían para un post entero.
Puede que si eres una persona cis y hetero te parezca descabellado, pero no lo es, pues la identidad no es rígida, unitaria y estable, sino que es dinámica y oscilante (Los Modos de Esquemas son un ejemplo de ello). Estas personas no asumen roles de géneros masculinos o femeninos necesariamente. Los más conservadores se ríen de los pronombres neutrales para tapar la inseguridad o el miedo que les genera lo desconocido. El caso es que esto no es una moda pasajera, es algo que han existido en multitud de civilizaciones en todos los continentes antes de que los europeos conquistásemos el mundo.
Desconocemos si los animales tienen identidad de género porque solo los Elefantes, los primates superiores (nuestros primos) y los delfines tienen un Yo (Self) al no tener el mismo nivel de desarrollo cognitivo o lingüístico que tenemos los seres humanos.
Toda esta «chapa» anterior la empleo para explicaros que la IDENTIDAD DE GÉNERO es independiente de la ORIENTACIÓN SEXUAL Y LA ORIENTACIÓN ROMÁNTICA. Ej. Una mujer trans («mujer nacida con pene») puede ser homorromántica sintiéndose atraída amorosamente por mujeres, es decir, sería una mujer trans lesbiana.
ORIENTACIÓN SEXUAL (QUIÉN ME GUSTA)
Cuando vives en culturas dictatoriales u opresivas donde el sexo es un mero instrumento reproductivo y donde no te permiten tener libertad sexual para follar con quien quieras, todo se reduce a la heterosexualidad, siendo esta la norma (Heteronormatividad), y claro está, el sexo solo está permitido dentro del matrimonio entre hombres y mujeres cis, por ende, cualquier otro tipo de orientación sexual es secreta y clandestina por las consecuencias negativas que ello conlleva a nivel social.
Pero la gente que vivimos en «el mundo civilizado» (permitidme el sarcasmo) podemos meter en la cama a quien nos de la gana sin necesidad de ocultarlo. Puedes, acostarte con alguien de tu mismo género, o con personas de diversos géneros, no es un crimen si es de mutuo acuerdo. Para mí en el sexo todo vale pero hay tres reglas de oro:
1. Los dos (o más) que van a follar deben ser mayores de edad (pero sin demencia).
2. Ambas partes (o más) deben estar de acuerdo con lo que se va a hacer.
3. Hay consentimiento en tener sexo y no es a la fuerza o bajo los efectos de una droga.
La orientación sexual es la tendencia de una persona a sentir ganas de tener sexo con otras personas (el deseo sexual), que pueden ser de distinto género, del mismo, por varios géneros, de cualquier persona sin importar el género, o directamente, no sentir deseo sexual por nadie.
Lo que para algunas personas no supone nada de deseo o incluso les causa desagrado, para otras les mola mucho, por eso hay deseos sexuales de todo tipo y todos son saludables si se siguen las tres reglas de oro.
En verdad, es imposible establecer unas etiquetas universales para algo tan prolijo como es el deseo sexual humano, no obstante, sugiero 5 categorías principales, que suelen ser las más comunes:
HETEROSEXUALIDAD: Hasta donde se sabe es la orientación sexual mayoritaria (por ahora) y consiste en sentir deseo, o excitación sexual hacia personas de otro género. Hablando en plata, hombres a los que le gustan las mujeres, y mujeres a las que les gustan los hombres. A este tipo de personas se les llaman «HETEROS». Los tiempos cambian, las cabezas se actualizan y uno o ambos miembros de la pareja no tienen por qué ser cis. Ej. Un hombre que tiene sexo con una mujer trans sigue siendo «tan hetero» como siempre (sin importar los genitales de la mujer).
HOMOSEXUALIDAD: Consiste en el deseo sexual hacia personas de tu mismo género. Es decir, hombres a los que les gustan los hombres y mujeres a los que les gustan las mujeres Cis o Trans. Aquí entran los «GAIS» y «LESBIANAS». Al igual que la heterosexualidad y la bisexualidad, es más antigua que nuestra propia especie, puesto que es común entre animales que evolutivamente son más antiguos que el homo sapiens sapiens (hay más de 1500 especies donde se da la homosexualidad y la bisexualidad). La homosexualidad era también muy frecuente en las antiguas civilizaciones, por eso la palabra «Lesbiana» hace alusión a Safo, la poetisa griega de la isla de Lesbos. Aunque existía la práctica, el término es mucho más reciente (del S.XIX).
BISEXUALIDAD: Dado que en la vida no todo es blanco o negro, y el deseo no tiene por qué ser dicotómico, hay tanto hombres como a mujeres (cis y trans) que sienten atracción por más de un género (ya sean personas cis o trans). Esto no quiere decir que les tengan que gustar por igual los hombres y las mujeres, ni al mismo tiempo y además el deseo puede ser fluido, habiendo rachas que gustan más las personas con expresión de género femenina y en otras las masculinas. Los llaman «BI» y son el 60% del Colectivo LGTBIAQ+ y al 80% les gusta más un género que otro. Dicho sea de paso, los bisexuales también pueden sentir deseo por personas trans y trans no binarias. Hay otras plurisexualidades (tener más de un objeto de deseo) que no están de acuerdo con el nombre porque piensan que está anticuado, se llaman «polisexuales» y «omnisexuales«, que son la atracción por múltiples géneros (pero no todos) o por todos los géneros (y con preferencias). Personalmente, pienso que las personas bisexuales también encajan en esta descripción. Y creo, con todos mis respetos, que estas etiquetas hacen aún más invisible la bisexualidad. En síntesis, si bien es cierto que «bisexual» es un arcaísmo (como «psicólogo» porque no estudio el alma sino la conducta), representaría «la atracción por la gente como tú y por gente diferente a ti.» Si bien es cierto que no han existido como identidad hasta hace un par de siglos, sus prácticas sexuales eran las más comunes en todas las antiguas civilizaciones antes de la llegada de las religiones monoteístas a lo largo de todo el mundo. Ej. Alejandro Magno tenía su esposa, una concubina, pero a quien más quería era a su amante y amigo Hefestión (compañero de armas y escudero suyo).
PANSEXUALIDAD: «Pantos» en griego significa «Todos», esto quiere decir que a las personas «PAN» les atraen cualquier tipo de sujeto con independencia de su género. Pero el deseo sexual nace a raíz del conocimiento de la personalidad de otro individuo. Es decir que la atracción secundaria es más fuerte que la primaria, a diferencia de lo que les pasa a los bi, los gais y los heteros, que lo primero que les atrae es la expresión de género, a los pan lo que «les pone» es la manera de ser de la persona sin importar el género o el fenotipo que manifiesten. Eso no quiere decir que los pansexuales no puedan echar un polvo de una noche con cualquier persona o que no les importe en absoluto el físico, claro está. Esta orientación universal se da tanto en cis como en trans, y en personas no binarias.
He decidido ponerla como una orientación sexual plurisexual aparte para explicar mejor la orientación romántica, pero muchos especialistas están de acuerdo en que la pansexualidad es una variante de la bisexualidad. Serían ese 20% de los bisexuales que no tienen preferencia por la carne, el pescado o «el pescarne». Metafóricamente hablando, si las orientaciones sexuales fueran lenguas, la bisexualidad sería el castellano y la pansexualidad el andaluz. En síntesis también van en «la acera de en medio» entre la de los heteros y las de los gais/lesbianas. Quizá la diferencia más significativa con «la bisexualidad clásica» es que no tienen preferencia por ningún género sobre otro.
ASEXUAL: Aunque vivamos en una sociedad hipersexualizada, donde nos enseñan las tetas y los bíceps hasta para anunciarte una pasta de dientes, hay personas que no sienten deseo sexual hacia nadie, o si sienten algo es tan tenue que ni les motiva mucho a tener sexo. Eso no quiere decir que no puedan «echar una canita al aire», puesto que los seres humanos podemos usar el sexo para relajarnos o socializar como lo hacen otros primates (nuestros primos los bonobos que tienen un 98% de genética afín a la nuestra). Otro aspecto por aclarar es que, estas personas no han tenido deseo nunca en la vida, son así de siempre y no se debe a un deseo sexual hipoactivo o un trauma por abuso sexual. Esto es una orientación sexual tan sana como las otras que he descrito antes. Como la orientación romántica es harina de otro costal, no quiere decir que estas personas (cis y trans) no se puedan enamorar, claro está.
ORIENTACIÓN ROMÁNTICA (DE QUIÉN ME ENAMORO)
Por fin llegamos al «tema central» de este artículo. A estas alturas sobra decir que el sexo y el amor están relacionados, pero no siempre se dan juntos. ¿Cuántas veces te has enamorado de alguien que no te ha correspondido? Por eso, la orientación amorosa o romántica es de quién nos enamoramos, o dicho de una forma más clara, la orientación sexual es «hacia donde te apuntan los genitales», y la orientación romántica es «hacia donde apunta tu corazón.»
Suele haber unas 5 categorías mayoritarias, como ya he mencionado estas son independientes del deseo (orientación sexual) y de la identidad de género (cis, trans, no binaries).
Otro aspecto importante es que estas categorías no son estáticas y pueden variar en una persona a lo largo de la vida. A esta variación en el deseo sexual o el enamoramiento se le denomina fluidez, te hablo de ella más abajo.
Vamos a ir viendo:
HETERORROMÁNTICO: Este término describe a personas que se enamoran exclusivamente de un género distinto al suyo (considerado opuesto culturalmente). Se pueden dar en personas heterosexuales, asexuales, y bisexuales. Ej. Piensa en una mujer asexual que no siente deseo apenas, pero que se enamora de hombres. Aunque quiera con locura a su compañero sentimental, posiblemente no tenga mucho interés por el sexo.
HOMORROMÁNTICO: Se refiere a una persona que se enamora solo de su mismo género. Un sujeto homorromántico puede ser gay (o lesbiana), bi y asexual. Ej. Un hombre que puede ponerse cachondo con hombres , con mujeres, o con personas no binarias, pero solo se ha enamorado de hombres, es un bisexual homorromántico. Recuerda que no importa con quien se acueste.
BIRROMÁNTICO: El individuo se enamora tanto de hombres como de mujeres, aunque sexualmente le guste más una cosa que la otra, y también le gusten las personas no binarias. Esto no se suele dar en personas homosexuales o heterosexuales, pero si en asexuales y especialmente en los bisexuales. Según los últimos estudios, los birrománticos también pueden enamorarse de personas no binarias porque las leen según el género asignado al nacer (perdón si esto le produce disforia a alguien). En definitiva, te enamoras de más de un género pero no necesariamente al mismo tiempo.
PANROMÁNTICO: El sujeto puede enamorarse de cualquier persona, sin importar la identidad de género de su crush o la orientación sexual que tenga. Este tipo de enamoramiento es exclusivo de los pan. El panromanticismo se da tanto en cis, como en trans, y en no binarias. Sinceramente, no es muy diferente del birrománticismo.
ARROMÁNTICO: Las personas arrománticas no se enamoran de nadie. En un mundo donde en cada historia que vemos por la tele hay una trama amorosa, puede que no hayáis pensado nunca que haya personas que no se cuelguen de ningún género, pero os aseguro que es más común de lo que parece. El arromanticismo se puede dar en homosexuales, heterosexuales, bisexuales, pansexuales y especialmente en los asexuales (cis, trans y no binaries), en este caso los Arrománticos Asexuales» en inglés se dice «AA» y se pronuncia «Eis» o «ArroAse.» No obstante, no quiere decir que un arromántico no pueda querer a otras personas, claro que las quiere, pero no se enamora de ella. Para ilustrar esto, quiero poneros el ejemplo de Lucía, una abuela de 95 años, que la obligaron a casarse con su marido, y aunque tuvo 5 hijos con él, nunca se enamoró de su esposo (aunque sí le quería) ni de ningún hombre, aunque si le gustaban los varones. Es decir, Lucía es una mujer cis hetero arromántica.
Me gustaría aclarar algo, y es que las personas asexuales arrománticas pueden sentir otros tipos de atracciones que son igual de valiosas y que también se dan en personas que somos de otras orientaciones; como son la atracción sentimental (como te hace sentir la otra persona), la atracción estética (te gusta su belleza), la atracción intelectual (te gusta su manera de pensar) y la atracción emocional (te gustan las emociones que transmite). Como puedes ver, no todo en las relaciones de pareja son los pálpitos cardiacos, las mariposas en el estómago, las bragas húmedas y las tiendas de campañas (erecciones bajo la ropa).
LA FLUIDEZ
Por último, me gustaría presentar un concepto interesante, descubierto por Liza Diamond, que es la Fluidez, que es la capacidad que tiene un sujeto de variar en su orientación sexual a lo largo de la vida, por supuesto esto no es algo voluntario. Los cambios se pueden dar en la identidad (la etiqueta que te colocas), en los sentimientos (orientación romántica) o en la conducta sexual (orientación sexual). Si bien es cierto que la mayoría de las personas permanecen con una orientación sexual estable a lo largo de la vida, otras en cambio van variando con el paso de los años. Esto no quiere decir que la orientación sexual/romántica deba modificarse porque no hay correctas e incorrectas. Y si alguien quiere someterte a «una terapia» para modificarlas, eso es una tortura perseguida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y por el Colegio Oficial de la Psicología de España (no sé como irá el tema si eres de LATAM o de otra zona). El amor no es ni una enfermedad ni ninguna maldición, la opresión sí que no es sana.
Bueno, espero que este artículo te sirva de autocomprensión y para entender mejor a los demás. Si quieres saber más o si te pierdes con algunos términos, no dudes en leer mi artículo sobre el GLOSARIO LGTBIAQ+. Ningún tipo de amor es más importante que otro porque todos somos iguales, y dado que todos, nacemos, crecemos y morimos, quien te diga lo contrario te miente. Si no tienes clara tu orientación sexual o romántica, no dudes en visitarme para aclarar tus dudas.
Nuestra parte adulta sana cuidando de nuestro niño interior mientras ignora los malos pensamientos (Modos Críticos).
Comenzamos el año con mucha energía y en este caso quiero presentaros algo muy idiosincrásico.
«¡CUÍDATE, QUIÉRTE Y A LOS MODOS CRÍTICOS, QUE LES DEN!«
Este es el eslogan con el que finalizo gran parte de mis sesiones de consulta, a los pacientes nuevos no se lo suelo decir porque no saben aún lo que son los Modos Críticos, pero una vez que están psico-educados en la Terapia de Esquemas, ¡eslogan al canto!
Puede parecer una simple fracesita sacada de un libro de autoayuda de una gasolinera, pero en sí, estos tres elementos que engloba tienen un significado mucho más profundo en sí. Por eso en este artículo me gustaría poder explimar más detalladamente qué quiero decir al enunciar este lema.
1ª Parte “¡Cuídate!”
Me apuesto un mes de sueldo a que lo primero que has pensado al decir que te cuides es en la delgadez, en hacer ejercicio para ganar masa muscular, en comer sano, o en teñirte las canas. ¡Error! No me refiero a nada de esto, pues cualquiera de estas actividades más que con el cuidado tienen que ver con la deseabilidad social, es decir, lo que la gente espera que hagas. Yo hilo mucho más fino.
En realidad me estoy refiriendo a algo mucho más profundo como son la satisfacción de las Necesidades Emocionales Básicas. He escrito varios artículos sobre el tema, por eso no voy a detenerme mucho, si te interesa, puedes consultarlos en puedes los siguientes links 1, 2, 3 y 4.
En resumidas cuentas, las Necesidades Emocionales Básicas son la base de la salud y de la felicidad: Las personas necesitamos tener relaciones sociales, que nos respeten, den amor y validación; sentirnos útiles, tomar decisiones propias; tener rutinas disciplinarias del día a día; ser comunicativos diciendo lo que pensamos, sentimos o queremos respetando quien lo hace diferente a nosotros; y por supuesto divertirnos, ser espontáneos y descansar.
La insatisfacción de estas necesidades activa los Esquemasy produce problemas de salud en las personas. Por ende, “cuídate” significa: “Cubre aquello que necesitas.”
2ª Parte “¡Quiérete!”
No me estoy refiriendo a comportase como un niñato egoista y mimado que se cree con derecho a pisar a los demás tratándoles mal o explotándoles. Eso no te hace quererte, más bien te convierte en un puñetero narcisista, y ojo hablo en masculino porque hay mayor prevalencia de este trastorno en hombres, pero las chicas no están exentas.
Quererse es aceptarte radicalmente tal y como eres, sin querer cambiar nada o sin reprimirte, es decir, validar tus sentimientos, tus gustos, tus hábitos, “lo que te sale del corazón.” Significa que te tienes un amor incondicional, sin comparte con otros, no importa si pesas 60 o 100 kilos, no importa si mides 1,50 o 2,20, no importa si te nace creer en un Dios, en varios o en ninguno, no es relevante si eres una persona clara u oscura de piel, ni tampoco si te enamoras de hombres, de mujeres, de ambos o de ninguno. Simplemente está bien como eres.
Ahora sí, hay dos aspectos importantes:
A. La regla de oro es no violar los limites de otra persona: Queda prohibido insultar, criticar, humillar, golpear, manipular, robar, o abusar sexualmente. La frontera es la otra persona y se trata de darte a respetar y respetar a los demás. Por ende, esto no puede ser una escusa para no cambiar “siendo un cabronazo” o “una hija de puta” que le hace la vida imposible a la familia, a la pareja, a los hijos, a los compañeros o a los empleados.
B. Te aceptas pero no es contradictorio con mejorar como persona, como profesional o querer estar más saludable. Ej. Ir al dentista, al psicólogo o seguir estudiando (pero con cabeza, no haciendo tropecientos cursos en un año).
3ª Parte “¡Y a los Modos Críticos, que les den!”
He escrito sobre este tema largo y tendido, puedes leer sobre los Modos Críticos en estos links, 1, 2, 3 y 4.
Los Modos Críticos son la internalización de todos los comentarios de exigencia, culpa, critica, insultos, castigo, preocupaciones y otros pensamientos irracionales, que nuestra mente repite como papagayos aprendidos de nuestros padres, profesores, entrenadores deportivos, el cura, los compis de clase, o de la tele. Entonces esas voces, que no son nuestras, ahora invaden nuestro pensamiento y son los encargados de que nos creamos el contenido de los Esquemas fielmente, es decir, su función es hacer que las Trampas Vitales sigan intactas en nuestra vida haciéndonos daño.
Los Modos Críticos son como una “infección metal” que se van apoderando de ti. Para explicar este proceso, me gusta hacer una metáfora donde los Modos Críticos son dictadores que quieren conquistar la Ciudad de tu mente con la ideología de los Esquemas, poco a poco quieren acabar con tus defensas haciendo que todos los ciudadanos de tus pensamientos crean en ellos, y que el mandato del Modo Adulto Sano, que es flexible y democrático, se vaya desvaneciendo, perdiendo así el control de tu vida, de tu salud. Al final, una vez que los Modos Críticos se han adueñado de la Ciudad de tu mente, terminarán soltando por las calles a “la bestia del suicidio”, que va a intentar perseguirte y dominarte.
Algunos pensamientos de los Modos Criticos son:
– “Debería trabajar los fines de semana” (Y otros “deberías”)
– “Y si tengo un accidente de coche.” (Y otros “y si…”)
– “Eres gordo, eres feo, no te va a querer nadie.”
– “No merece la pena que sigas vivivendo, porque eres una mierda de persona” (En los casos más graves)
– “Por tu culpa tu mujer/marido está sufriendo, por decirle lo que piensas.”
– “No ligues con nadie, porque no se te va a levantar la polla cuando tengas sexo.”
Escuchar estos pensamientos a diario, es como prestar atención a la sintonía de una emisora de radio mental que deteriora fuertemente la salud mental/sexual, e incluso a nivel orgánico también.
Pero como bien te podrás imaginar, es inevitable pensar en estas cosas, incluso a diario. Por eso podemos hacer dos cosas; dejar de creernos lo que nos dicen. Ej. Vale, puede que tengas sobrepeso pero eso no te hace una persona menos atractiva porque todo el mundo tiene su público; y otra estrategia contra los Modos Críticos es dejar de prestarle atención. ¡Ojo! Esto no es evitarlos (que los alimentaría), es centrar la atención en otros pensamientos o en lo que acontece a tu alrededor. Esto es lo que llamamos “Mindfulness.” Pienso que el Mindfulness ayuda mucho en esto como herramienta del Modo Adulto Sano, nuestra parte saludable que es nuestra mejor versión.
En síntesis, mandar a los Críticos interiores “a tomar por saco” significa, dejar de darle veracidad a lo que dicen y no perder tu tiempo rumiando (dándole vueltas) al contenido de sus mensajes, puesto que se mantienen activos gracias a esta atención que se les da. Todo esto, también supone, vivir plenamente tu vida con los otros dos elementos anteriores (cuidarse y quererse), sin desperdiciar tu existencia peleando, evitando o cediendo ante estos pensamientos molestos, que pueden ser “demonios interiores” que te matan, o pueden ser cómicos villanos pesados en plan dibujos animados que vienen a diario para molestar.
Si te cuesta todo esto, estaré encantado de enseñarte a cuidarte, a quererte mucho, y a enfilar a los Modos Críticos con escopeta y cartuchos.
*Basado en los Conceptos de la Terapia de Esquemas de Young.
Estamos con las Navidades a la vuelta de la esquina, o por lo menos eso se nos recuerda desde principios de octubre. Para algunas personas estas fechas les resultan más terroríficas que Krampus.
Krampus es el demonio de la Navidad que sirve de contrapartida de Papá Noel en muchos países de Europa Central. Según dice la leyenda se lleva a los niños malos el 4 de Diciembre.
La gran paradoja de estas fechas es que el mundo se paraliza con ellas, todo el mundo “se ve obligado a celebrarlas” pero en realidad muchas personas no las disfrutan. Ya abordamos el tema de la nostalgia en un artículo anterior que podéis leer en este link, para no repetirme.
Para muchas personas las Navidades son una transición que pasar a desganas que causan mucho dolor en muchas ocasiones, o piensan que ya no son lo mismo, el caso es que con esta la persona está rechazando la realidad de que el mundo va cambiando, hay diferentes épocas y distintas etapas, por ende, tenemos que ir adaptándonos y actualizándonos a las circunstancias. No se va a quedar todo siempre igual porque nosotros queramos o el contexto va a estar inalterable desde nuestra niñez. En parte porque las circunstancias nos hacen actuar de diferente manera cada año para satisfacer nuestras necesidades, eso ya hace que el entorno cambie también.
Naturalmente, sé que no es fácil lidiar con las Navidades si no te gustan, por eso en este artículo me voy a centrar en una serie de pautas que harán que la Navidad sea más llevadera, la puedas llegar a aceptar o incluso la puedas disfrutar. Si quieres, claro…
1. Vive el aquí y el ahora: ¿Has oído algunas de estas frases? “Desde que murió el abuelo ya las navidades son lo mismo”, “Cuando era niño se vivía de otra manera y las Navidades eran bonitas”, o “A mí ya las navidades me dan igual, yo ya soy mayor y eso es para los niños o para cumplir con la familia.”
En todas ellas se deja claro que hubo una época de ilusión Navideña, por los asistentes familiares a las fiestas, por la parte lúdica y de vacaciones, o por desconocer la identidad secreta de sus majestades, o San Nicolás (Papá Noel).
El caso es que ahora estamos en otra etapa, antes tú eras el niño o la niña que disfrutaba las Navidades y ahora lo son tus hijos o nietos los que lo hacen, mereciendo también ilusionarse.
Si no puedes disfrutar de una fiesta en familia, posiblemente tengas un duelo complicado que no acabas de superar, o prefieres centrarte en las pérdidas en lugar de apreciar las personas que sí están, y que no estarán en un futuro. Por eso, vive el ahora, porque cada Navidad es única. No somos los mismos de hace 30 años, ni en 30 años seremos los mismos.
2. Relaciónate con las personas de a tu alrededor: Siempre hay algún primo, cuñado, suegro u otro familiar que es “el porculero” de las cenas. Si alguien no te agrada, simplemente no le invites, de todas formas para qué quieres relacionarte con alguien a quien no tragas, es mejor dejar la hipocresía de lado que tanto daño te hace. Hablando en plata, si no le quieres durante todo el año, en Navidad te sobra. En cambio, estoy seguro de que tus hijos, hermanos, nietos o pareja te pueden aportar mucho en estos días, haciendo cosas juntos, contando anécdotas divertidas, jugando con ellos, o incluso tocando la pandereta. Puedes decorar la casa, comprar los regalos o montar el Belén con ellos. ¿Qué tal una peli navideña?
3. Participa en las actividades navideñas. Esto va más en dirección empresarial y vecinal, en plan quedar para tomar chocolate, jugar la lotería de Navidad, hacer el amigo invisible en la oficina o montar algún evento en el bloque de vecinos. Ej. Un vecino se viste de San Nicolás y reparte los regalos. También la visita al mercado navideño u otros lugares es una buena idea.
4. “Canta, ríe y bebe. Que hoy es Nochebuena” Permítete divertirte haciendo un karaoke en familia para cantar villancicos (si sabes inglés incluso puedes acompañar a tus hijos con los que han aprendido en el cole), tomándote alguna copilla (dos como mucho, que luego te hace efecto rebote), come turrón, polvorones, el roscón y cuenta chistes divertidos mientras tanto. Día a día se va rompiendo ese “patrón pesimista navideño.”
5. Vuelve a experimentar la ilusión con tus hijos y nietos. Los niños disfrutan de las pelis, los adornos, las visitas a los Reyes Magos en los centros comerciales, de los regalos y de los dulces. Puedes participar activamente interactuando con ellos incluso aunque desde un principio te de pereza, luego te alegrarás. Dejad de lado el puñetero móvil y haced cosas juntos que os ilusiones. ¿Por qué no enseñas a tus hijos o nietos a jugar con muñecos como lo hacíamos en los 70, 80 o 90?
6. No prestes atención a los pensamientos tipo “Grinch.” Los pensamientos influyen mucho en las emociones y estas a su vez en los actos. Por ende, cuanto más pensamientos tipo “Grinch” tengas, más te amargarán las Navidades porque las estás valorando como algo negativo.
Las emociones de tristeza, nostalgia, desagrado, aburrimiento o ansiedad son fruto de los pensamientos negativos relacionados con la Navidad. He aquí algunos ejemplos: “Me siento solo en estas fechas” da tristeza; “Tengo a parte de mi familia muy lejos” da nostalgia; “Las Navidades son muy pesadas” dan aburrimiento y desagrado; “Tengo que hacer la cena perfecta” da ansiedad.
Te invito a practicar Mindfulness para ignorar estos pensamientos que son un flaco favor para tu estado de ánimo y para tu vivencia de la Navidad.
7. Si eres una persona religiosa aprovecha las fechas que son para realizar actividades que son de esta naturaleza, como seguir el Calendario de Adviento, ir a misa, visitar los Belenes o rezar.
Pues hasta aquí por este año. Espero que te sean de ayuda estas pautas, os deseo una feliz Navidad y un próspero 2024. También espero que San Nicolás y los Reyes se porten bien con todos vosotros.