¿CÓMO PUEDO LLEVAR A CABO LOS PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO?
Ya estamos en 2020, pasaron las fiestas navideñas y mucha gente se propone nuevos retos o metas a lograr. Un año nuevo es un lienzo en blanco esperando a que pintes sobre él. Pero en la mayoría de los casos la falta de tiempo, constancia y motivación terminan por reducir esas ansias por mejorar algún aspecto de nuestra vida. Pero, ¿qué tal si llevamos a cobo los propósitos de año nuevo de una forma diferente?
Paso 1. Establecimiento de objetivo:
Aunque parezca obvio, lo más importante es saber que se quiere conseguir. No se trata de ir a tientas, sino teniendo claro que pretendemos mejorar en nuestra existencia. Por eso es relevante establecer el objetivo a lograr y es preferible uno solo que varios que acaben por abrumarnos con su consecuente abandono antes de llegar a febrero.
Ten en mente que el objetivo debe ser asequible, realista, claro y en positivo. No valdría especificar “no quiero tener estrés”, sino, “quiero tener una vida más sosegada.”
Paso 2. Metodología a seguir:
Para este segundo tenemos que responder a las siguientes preguntas:
¿Cuánto me costaría? (A nivel de recursos materiales)
¿Cuánto tiempo voy a dedicarle a diario?
¿Cuáles son las cualidades que me ayudarán a conseguir el objetivo?
¿Qué barreras me puedo encontrar?
¿Qué soluciones podría a buscar para dichas barreras?
Nótese que no se pregunta por el período de tiempo a cumplir, ya que, no todo el mundo cuenta con la misma temporalidad para lograr sus objetivos, y tampoco todos los objetivos conllevan la misma cantidad de meses o incluso años.
Para responder a cada una de estas preguntas, resultaría de gran ayuda tomar papel y boli, hacer una lluvia de ideas para cada una de las preguntas (sin filtros) y seleccionar a posteriori las más viables o plausibles. Al escribirlo ayuda a tomar perspectiva y a verlo con mayor objetividad.
Paso 3. Sistema de recompensas:
Si bien es cierto que dicho objetivo o meta es una recompensa per se, cuando los resultados tardan en aparecer, podría flaquear la motivación. Por eso es aconsejable aplicar recompensas a corto plazo para ir reforzándose cada vez que se lleva a cabo las acciones que sirven para obtener el objetivo.
Lo que propongo es una modalidad de “programa de fichas” para adultos que se denomina “el semáforo”. Consiste en lo siguiente:
Lo primero es establecer las recompensas, que son premios que habitualmente no tenemos, como comprarnos un libro, ir a un spa un fin de semana, etc…
Luego habría que ponerle un precio proporcional a cada recompensa: Ej. Libro pequeño 30 puntos, libro mediano 45 puntos, libro gordo 60 puntos, ir a un spa fin de semana 120, ir al parque de atracciones 80, ir al cine en 3D 20 puntos, etc…
Si las recompensas son muy caras y ambiciosas, al final la motivación puede acabar decayéndose. Por lo tanto no hay que ser tan excesivamente exigente en los precios. Estas recompensas tienen que estar a la vista, colocadas en lugares como el frigo o el escritorio para verlas cada día y recordarlas.
Para poder puntuarte utiliza un cuadrante o calendario mensual, al final del día con plena sinceridad debes puntuar si has cumplido con la acción que te habías propuesto. Pon el cuadrante o calendario mensual también a la vista junto a las recompensas.
Así mismo, para obtener los puntos utilizaremos tres valores:
Un tic (V) verde vale un punto (cuando se cumple con la acción que ayuda a la consecución del objetivo).
Un igual (=) en naranja no suma ni resta (cuando se cumple con el objetivo a medias).
Un aspa (X) en rojo no suma puntos, pero dos de ellas penalizan un tic verde si quieres tener un poco de disciplina.
Para que haya marcha y circulación, el semáforo debe estar lo más verde posible, el exceso de castigospuede conducir a tirar la toalla y a la pérdida del empoderamiento personal para lograr el objetivo, dando por imposible la consecución del objetivo.
No te critiques o hables mal de ti por no conseguir los resultados esperados a la primera, cambiar no es fácil y nadie le insulten ni le traten mal, ni siquiera cuando tú te lo dices ti.
Una vez que finalice el mes puedes valorar los resultados obtenidos en tus objetivos, considera tanto lo que has conseguido como lo que te queda por lograr, canjea tus recompensas y pórtate bien contigo.
Si has logrado tus objetivos, sigue con los cambios que te han dado resultado, a lo mejor simplemente era necesaria una modificación en el estilo de vida. Si no has logrado nada, evalúa en qué has podido fallar, quizá necesites regresar al paso 2. Por último, si estás en curso, sigue adelante, como hemos dicho, no todos los objetivos se cumplen en el mismo plazo y la paciencia aquí es crucial.
Si llevar a cabo este procedimiento es costoso para ti, cuenta conmigo para ayudarte a idear uno que se ajuste a tus necesidades personales. Recuerda que puedes venir a mi consulta o tener una sesión online como alternativa si vives lejos.
¿Qué tal mejorar tu salud mental como objetivo para el 2020?
Basado en procedimientos de psicología del aprendizaje.
Posibles pautas para volver a reír en esta fecha como Papá Noel.
Estamos en navidades, la época del año donde más extrañamos a los que no están con nosotros, etapas anteriores de la vida y sobre todo la ilusión que nos producían estas fechas durante la niñez, que sin embargo, en el presente no tenemos. Si encima las fiestas se presentan estando lejos de tus seres queridos, sientes dolor y ganas por volver a estar con ellos, a este sentimiento le llamamos nostalgia.
¿Qué es la nostalgia?
El término es de origen griego: Es la suma de “nóstos” significa “regreso” y “algia” en español es “dolor”. La lejanía y dejar atrás ciertas personas, momentos o acontecimientos nos producen dolor a modo de melancolía, frustración, vacío y abatimiento.
Nadie está exento de este sentimiento, todo el mundo en algún momento de su vida pasa por ella, pues vivimos en un entorno cambiante y se va pasando por distintas etapas. Un ejemplo personal: Cuando era niño, mis padres y yo íbamos a cenar a casa de mi abuela en Huelva cada fin de semana. Allí nos reuníamos mis padres, mis tíos, mis primos, mi abuela y yo. La noche de reyes era sumamente especial, nos dábamos los regalos, comíamos roscón y lo pasábamos en grande. Ahora soy adulto, mi abuela ya no está entre nosotros, vivo en la Comunidad de Madrid y en el presente voy a comer todos los sábados a casa de mis suegros, donde yo soy uno de los titos y mis sobrinos son ahora los niños. El día de reyes vamos a darnos los regalos a casa de ellos. Cada vez que recuerdo esos tiempos de mi niñez, es inevitable sentir algo de nostalgia e incluso un poco de melancolía, pero es algo saludable, en el sentido de que no tengo ningún bloqueo emocional.
Cuando decimos que un dolor es sano se debe a que tiene un grado tan pequeño que no interfiere en el día a día. El problema de la hedonista sociedad actual es que piensa que cualquier manifestación de tristeza por nimia que sea, está mal visto y es algo negativo. Es ahí donde se produce la lucha con uno mismo en lugar de la aceptación de la normalidad del sentimiento y si se puede generar un problema. ¿Acaso hay que estar siempre alegre como una pandereta? ¿Quién no tiene “un mal día” nunca?
Al igual que yo, muchísimas personas pasan por estos sentimientos de dolor por no poder estar con las personas que quieren en situaciones como la navidad, donde te reunías con toda la familia. La decoración, la música, los olores o la comida, son los detonantes de este sentimiento. Los motivos por los cuales la familia no se reúnen varían mucho de un caso a otro: Puede haberse separado parte de la familia, puede haber habido algún fallecimiento reciente o puede que parte de la familia se haya ido a otra ciudad y no pueda reunirse en navidad, nochevieja o el día de reyes por motivos laborales. Cuando la gente no asimila estos cambios, la nostalgia y la melancolía se intensifican tanto que se pierde la ilusión por la fiesta, no se disfruta igual y puede derivar en un episodio depresivo. Otras veces ocurre que la persona está pasando por un duelo complicado y estas fechas exacerban el dolor por la persona que no está.
No estoy diciendo con esto que la nostalgia sea una emoción negativa, a la contra, es natural sentir dolor por las personas que no están contigo, es señal del aprecio y el cariño que les tienes. Me vengo a referir que llevado al extremo y dejando de realizar actividades significativas puede ser perjudicial, pues ya sabéis que lo sano reside en la justa medida de las cosas.
¿Qué conductas refuerzan esa melancolía derivada de la nostalgia?
Son sobre todo, comportamientos de evasión o escape del dolor, que lejos de producirnos placer o ilusión, son una coraza que a largo plazo lleva a arrepentirnos por lo que hemos hecho. Me estoy refiriendo a las comprar compulsivas, atracones de comida, beber hasta perder el control, etc… Una conducta es perjudicial cuando a corto plazo es altamente satisfactoria, pero a la larga empeora la situación o perpetúa el problema.
Quizá haya que tener un punto de vista más flexible sobre la situación actual que estás viviendo, hay veces que las creencias extremas e irracionales nos llevan a generalizarlo todo como malo o a no valorar lo que sí tenemos.
Pregúntate: ¿Realmente es todo negativo en tu situación actual durante las navidades? ¿No hay forma posible de disfrutar del momento, aunque sea un poco? ¿Todo es malo durante la noche del 24, el 25, el 31 y el 6 de enero? ¿Verdaderamente no hay nadie con quien puedas contar para poder compartir comida, bebida, música y anécdotas?
¿Cómo puedo sobrellevar el dolor en las navidades?
Cada etapa de la vida tiene sus vivencias, lo saludable es ser flexible e irse adaptando a cada momento, no hay que compararlos porque son diferentes. Cuando somos niños, todo es nuevo para nosotros, estamos por aprender de esa experiencia y la vivimos con más intensidad. Sin embargo, eso no significa que esta etapa de adulto o mayor implique que sea una fecha insalvable o insufrible.
He aquí algunas pautas para “mejorar tu navidad” cambiando el punto de vista:
Viveel aquí y el ahora: Igual que viviste esos momentos en la infancia que no se han vuelto a repetir, tampoco tu momento actual volverá a ser el mismo dentro de una década. Puede que tus hijos sean padres y ya no lo celebren contigo, puede que pierdas a otro miembro de tu familia a quien quieres mucho. Este momento es único y el cambio no lo va a dejar tal cual. Como decía Heráclito: “No te bañarás dos veces en el mismo río.”
Disfruta de la comida, la bebida y la compañía: Céntrate en el momento, estás de vacaciones, tienes tiempo para hacer lo que quieres y con quien quieres. Que estos tres elementos sean una recompensa y no una vía de escape del sufrimiento. Valora lo que tienes, porque nada dura para siempre.
El verdadero regalo es compartir tus sentimientos con otros: No son necesarios los regalos caros ni el exceso de ellos, un pequeño detalle hace mucha ilusión si viene de alguien a quien quieres. Naturalmente, la otra persona siente lo mismo cuando el regalo se lo haces tú. Comparte esa ilusión con los niños de la casa, revive esos momentos espléndidos que ya no están de cuando deseabas que llegara la mañana de reyes para ver que te habían traído.
Respeta la inocencia: Cuando me refiero a inocencia no hago alusión a la ingenuidad, sino a volver a mirar las cosas y situaciones con “ojos de niño”, sin juzgar, sin valorar, simplemente sintiendo la emoción que se presenta, prestando atención plena. En cuanto empañamos el momento con rumias, pensamientos irracionales, críticas y exigencias, lo contaminamos.
No intentes controlarlo todo y rebaja el perfeccionismo: Si eres la persona anfitriona seguramente querrás que todo el mundo se vaya satisfecho de la cena que ha recibido en tu casa. Espera un momento, ¿cuál es el motivo de su asistencia?, ¿la comida?, ¿la bebida?, ¿o estar contigo y con otros seres queridos? No se trata de hacer un churro, pero excederse con el perfeccionismo genera muchísimo estrés y ansiedad, desviando la atención más a los ínfimos detalles que en poder disfrutar de la velada. “El exceso de control y la ansiedad, de la mano van.”
Escucha villancicos marchosos y mira películas divertidas: Además de ayudarte a conectar con “el espíritu navideño” te pueden ayudar a divertirte rompiendo con la presencia de los pensamientos negativos.
No te veas obligado a celebrarla si no quieres y celébrala con las personas que de verdad te interesa: Muchas veces, por compromiso, por falta de asertividado por presión acabas celebrando la fiesta a disgusto con partes de la familia que realmente no te apetece. En esos casos es mejor ir directo y decir la verdad, aclarando a la persona anfitriona el motivo de no asistir. Por otra parte, es una fecha para retomar el terreno perdido recuperar el contacto con familiares con los que apenas tienes comunicación, hacer las paces y perdonar o rescatar viejas amistades. Envía un crisma, un mensaje vía WhatsApp, o un correo electrónico a esas personas olvidadas, rechazadas o distanciadas. También puedes invitarle a un chocolate con churros “que es más eficaz y motivador.”
Proponte nuevos retos para el 2020: Pero ve a la diana, haz una lluvia de ideas en un papel, escribe los propósitos que te gustaría lograr sin filtros. Luego sopesa la viabilidad de cada uno y puedes indagar en la metodología a seguir para cumplirlos. Puedes ponerte fecha de cumplimiento si quieres. En cambio, no tengas exceso de ambición, pues cuando la meta es muy alta e irrealista, no la cumplimos y nos frustramos, por lo tanto perdemos la motivación por dichos logros. Es preferible dos pequeños propósitos asequibles que sean razonables, que cinco objetivos muy elevados. Ej. No es lo mismo proponerse perder tras las navidades 3 kilos en dos meses y hacer más ejercicio, que obtener un C1 de inglés en tres meses entre otros.
A diferencia de Halloween, parece que al ser una fecha y fiesta institucionalizada, está muy prefijada la forma de celebrarla y no te deja margen de maniobra para celebrarla como tú quieras, pero recuerda: tú eres quien manda en tu vida y puedes decidir que hacer en todo momento.
Si estás pasando por un duelo complicado de años donde no acabas de superar las pérdidas, quizá vaya siendo hora de buscar ayuda profesional. Cada persona es un mundo, por eso me gusta partir de la personalidad de cada sujeto para poder ayudarle en la medida de lo posible.
¡¡Felices fiestas a todo el mundo!!
Basado en distintas fuentes de diversas páginas web.
Hay personas con tanta rabia que les sale humo por las orejas.
La ira es una de las 6 emociones básicas con las que nacemos, si “viene en nuestro repertorio” es porque cumple una función necesaria para la supervivencia, pues una persona en estado de ira puede enfrentarse a peligros u obstáculos que le impiden cubrir sus necesidades y obtener sus intereses.
¿Cómo se manifiesta la ira?
Son unos sentimientos de violencia, enfado, angustia e indignación producidos por unos pensamientos concretos, unas situaciones específicas, o bien son suscitadas por el comportamiento de otras personas. Habitualmente por una injusticia o violación de los derechos personales y de otras personas que consideramos que son parte de nuestro circulo o tienen afinidad a nosotros.
Cuando estamos en ese estado emocional la razón y otros procesos mentales se ven afectados, se obnubilan y no podemos pensar con claridad. La ira aumenta la energía y la impulsividad de las personas motivándoles a actuar de manera rápida y torpe a veces, sobre todo para aliviar este sentimiento de tensión.
A nivel de lenguaje corporal y funcionamiento fisiológico, la ira se manifiesta con el cuerpo rígido, el ceño fruncido, se aprietan los labios o los dientes, los puños se cierran, se tensan los músculos y el individuo se prepara para atacar. La respiración se acelera, aumenta la tasa cardíaca, las pupilas se dilatan y se incrementa la presión arterial.
Habitualmente el proceso que sigue suele ser el siguiente: Primero se produce la hostilidad, que es una actitud negativa hacia algo o alguien, con pensamientos de rechazo y desdén; luego, a raíz de los pensamientos se produce la ira, que es la emoción que motiva a actuar; por último, la agresión, que es el componente conductual de estos tres elementos, la persona grita, utiliza sarcasmo, amenaza, interrumpe, falta al respeto y en el peor de los casos agrede a otros.
¿Es negativa la ira, entonces?
Aunque está categorizada como una emoción negativa, si lo miramos desde la perspectiva de la supervivencia de la especie, fue muy beneficiosa para que las personas pudieran defenderse de ataques de animales salvajes y pudieron proteger a las personas que les importaba. Cuan negativa es la ira dependerá del contexto y del grado de manifestación de esta. “No todo es blanco o negro”. Son las malas formas de expresarla, el rebasar los límites de otras personas, las malinterpretaciones que puedan llevar a la ira o la pérdida del control, lo que realmente es perjudicial tanto para la persona enfadada como para el entorno.
Una persona colérica, que está todo el día explotando, puede tener a la larga una serie de aflicciones psicológicas y médicas “que le pasan factura”. Por no mencionar la ansiedad que genera en la familia vivir con una persona que explota a la primera de cambio.
La activación de alguna Trampa Vitaltambién puede producir ira,es aquí cuando la persona pierde la conciencia racional y se comporta de manera desproporcionada acorde con la situación que generó la ira, estamos hablando del Modo Niño Enfadado. Es entonces cuando deja de comportarse como un adulto y se porta como una criatura que tiene una rabieta. El detonante puede ser un sentimiento de injusticia, frustración, fracaso, tristeza o abandono, que suelen acompañar al Modo Niño Vulnerable, la persona re-experimenta el dolor de su infancia al vivir sentimientos similares. Otras veces esa rabia se produce por no poder hacer lo que se quiere, con una actitud caprichosa y tener problemas para aceptar las reglas, es aquí cuando la persona adulta se comporta como un menor mimado (Modo Niño Impulsivo). Si quieres saber más de los Modos, mira este link.
¿Cómo puedo controlar la ira?
La psicología cognitivo-conductual cuenta con una serie de técnicas que han demostrado una gran eficacia. No obstante, si el problema se viene produciendo de toda la vida y va con la manera de ser de la persona, aquí estamos ante un problema de personalidad y requeriría una intervención más profunda.
Las técnicas son las siguientes:
Comunicación asertiva: Naturalmente, si vas comentando asertivamente todo lo que te molesta que la otra persona hace, no vas acumulando ira hasta llegar al estallido. Para ello, técnicas como la del sándwich ayudan mucho. Pero tampoco se trata de estar “más encima que un examinador de autoescuela.”
Ejercicio físico: Más allá de la estética, el ejercicio es un fabuloso regulador emocional, puesto que la energía de la ira la empleas para una conducta productiva. Si la ira se debe a la frustración y la ansiedad, ayuda a activar el organismo, así como, a aumentar los niveles de endorfina, la hormona del placer y el bienestar, es familiar de la morfina y un opiáceo natural secretado por nuestra hipófisis. Por ende, a más ejercicio, menos cólera.
Detección del pensamiento: Se utiliza para “mantener a raya” los pensamientos negativos o irracionales. Por eso, lo más importante es detectar cuales son los pensamientos hostiles que generan rabia y la alimentan.El procedimiento consiste en prestar atención a dichos pensamientos hostiles durante dos minutos, luego gritar “¡Basta!” para frenarlos (o decirlo mentalmente) y dedicar durante un minuto a pensar en pensamientos agradables y racionales que nos hagan sentir bienestar, como recuerdos memorables y bonitos.
Tiempo fuera: Se trata básicamente de una extinción del comportamiento. Está muy relacionado con el famoso “cuenta hasta 10”. Ayuda mucho a “enfriarse.” Los pasos son: En el momento en que sentimos hostilidad, la ira va a comenzar a aumentar y la tensión muscular también, se avisa a la otra persona que necesitas estar a solas unos minutos, o te marchas. Esto no debe derivar en que la otra persona te reproche que te largas para no solucionar los problemas, si eso ocurriese “no entres al trapo.” Puedes irte a un lugar silencioso, a una habitación solitaria o al exterior a dar un paseo con el frío (abrigándote, claro). Una vez que te vas ese tiempo fuera del contexto de la furia, puedes respirar lenta y profundamente varias veces, pensando en la palabra “relax” como transición entre la inspiración y la espiración. No regreses al contexto hasta que “no se hayan bajado los humos.” Luego habla asertivamente. Ten en cuenta las pautas para una relajación eficaz.
Reestructuración cognitiva: Como ya se ha dicho, las emociones dependen en gran medida de los pensamientos, en este caso los pensamientos irracionales relacionados con una actitud hostil suelen ser: “Siempre se olvida de mí”, “no tengo suerte en la vida”, “todo me sale mal”, “mi matrimonio es un desastre.” El patrón que caracteriza a estos pensamientos es que son muy radicales, absolutistas y no están basados en una evidencia real. Lo más importante es que te cuestiones si realmente eso es así y que pruebas ahí para creerlo. También puedes preguntarte si ha sido así en todas las épocas y en todos los países, esto ayuda a poder relativizarlo. Las palabras que te darán la clave sobre si son irracionales esos pensamientos o no, son; “Siempre”, “nunca”, “todo”, “nada”, “insoportable.” Una alternativa más racional sería; “A veces”, “últimamente”, “tiene la tendencia de”, “me molesta que.”
Ensayo en imaginación: Ayuda a prepararse antes de actuar en una situación donde pueda haber conflicto o tensión. El procedimiento consiste en imaginar en la pantalla de tu mente la hipotética situación, poniendo en práctica lo aprendido, controlando cómo respondes y cómo reaccionas.
Técnica de la tortuga: Esta viene dando muy buenos resultados con niños y adolescentes. Para realizarla hay que pararse a observar el entorno una vez que la hostilidad y la ira se están presentado. Luego se respira profundamente y se pronuncia mentalmente la palabra “tortuga”. Entonces Comenzamos a imaginar en nuestra mente a una tortuga metiéndose en su caparazón, comenzamos a hacer una cuenta atrás de 10 a 0, con cada número respiramos profundamente y expulsamos, claro está seguimos fantaseando para “no cortar el flujo de pensamiento”, una vez que hayas terminado se te habrá pasado el enfado y habrás recuperado el equilibrio. Si no te surte efecto, puedes probar a contar de 100 a 0 de tres en tres. No hay que tener prisa al realizar esta técnica.
Si practicas estas pautas asiduamente, los niveles de ira se irán reduciendo. No te ofusques si no lo logras al principio, toda técnica requiere práctica y se consigue paso a paso. No seas tan exigente ni contigo ni con los demás, que justamente eso genera más frustración y más rabia.
Ante cualquier problema de una rabia incontrolable y explosiones coléricas frecuentes, es mejor buscar ayuda. Por eso, aquí me tienes.
Basado en los estudios del control de la ira de Pallares (2010); en los estudios de Young, Klosko y Weishaar (2013); así como en los de Jacob, Van Genderen y Seebauer (2015).
Naturalmente, la conducta humana no es arbitraria o hecha al azar, pues detrás de cada comportamiento hay una intención, una motivación y la búsqueda de un incentivo concreto que nos ayuda a aprender qué comportamientos realizar según qué contextos.
¿Qué es el condicionamiento operante?
El condicionamiento operante es la base del aprendizaje y la motivación tanto humana como animal. La rama de la psicología que estudia este procedimiento en el que está implicada la conducta manifiesta se llama Conductismo y es la base de la psicología científica. A mediados del siglo pasado, Watson fue su fundador basándose en los estudios asociativos de Pavlov, mientras que Thordike y Skinner fueron los que lo llevaron a todo su apogeo.
Se llama operante, porque con nuestras conductas, operamos en el entorno social, no somos meros agentes pasivos ante el mundo. Ese comportamiento que realizamos tiene un efecto en el contexto y unas consecuencias. Estas determinaran qué conductas se fortalecen (refuerzan) y cuales se disminuyen (se castigan).
Por eso, una persona tiene más probabilidades de repetir unas conductas determinadas que conllevan consecuencias positivas y menos probabilidad de repetir las que conllevan una penalización. Es un tipo de aprendizaje de tipo asociativo, porque se asocia la conducta o el estímulo que la desencadena con las consecuencias de estos. En psicoterapia seguimos este método para enseñar nuevas conductas a los pacientes o para fomentarlas.
¿Cuáles son las consecuencias del condicionamiento operante?
Todo el rato, con todo el mundo y desde siempre estamos utilizando esta estructura sin darnos cuenta. Hay 5 posibles consecuencias:
A.Refuerzos o recompensas: Aumentan la probabilidad de apariencia de una conducta, la fortalecen y la perpetúan. Las conductas no pasan porque sí, ocurren porque perseguimos un objetivo; o bien por buscar un beneficio (recompensa), o por escapar de algo desagradable (conducta de evitación o escape). Buscar el placer y aliviar el dolor nos ayuda a sobrevivir. Ambas formas fortalecen la conducta y crean los hábitos. Hay dos tipos de refuerzos:
a.1. Refuerzo positivo: Hay un estímulo que nos indica que la recompensa está disponible. Puede ser un pensamiento, una emoción o una señal del entorno. Ej. Vemos la máquina de refrescos encendida (estímulo desencadenante), metemos la moneda (conducta u operante) y nos da el refresco (refuerzo o recompensa). En un esquema sería así;
Las conductas reforzadas se hacen más frecuentes, intensas y duraderas. Cuando la recompensa o refuerzo es ajeno a la conducta, hablamos de motivación extrínseca, pero cuando la recompensa es la conducta en sí misma se trata de una motivación intrínseca. No es lo mismo trabajar por dinero (extrínseca), que leer un libro divertido (intrínseca).
a.2. Refuerzo negativo: Hay un estímulo que nos indica que hay algo desagradable en el entorno. Entonces el sujeto escapa o evita ese contexto y se siente aliviado del malestar. Ej. Una persona con ansiedad social, al ver que otras personas le miran y se ponen a charlar con los compañeros, genera una gran ansiedad, pero si la persona se marcha de ese contexto, la ansiedad se reduce. Entonces la conducta de evasión de la gente se refuerza alimentando la ansiedad social.
Dicho en un esquema;
Gente + ansiedad (estímulo desencadenante) -> Escapar/evitar a la gente (conducta) -> La ansiedad se reduce (refuerzo negativo)
El término “negativo” no se refiere a que sea malo, sino a que resta algo que no resulta desagradable. Cada vez que evitamos o escapamos de algo que nos produce malestar, estamos utilizando el refuerzo negativo. Este básicamente podría considerarse como el perpetuador de casi todos los trastornos psicológicos. Los males de la mente no se producen por un virus o una deficiencia orgánica en muchos casos, sino por un aprendizaje donde se ha asociado algo neutral como perjudicial para nosotros. Entonces la gente alimenta sus problemas con el refuerzo negativo: En los miedos y las fobias, en el TOC, en la anorexianerviosa, etc…
La terapia consiste en parte, en dejar de usar los refuerzos negativos que están alimentando el motivo que trajo al paciente a consulta. En realidad está en sus manos el poder “curarse” y nosotros los psicólogos somos sus guías.
B. Castigos: Si los refuerzos fortalecen las conductas, los castigos hacen lo contrario, la debilitan y reducen la motivación. El castigo tiene un efecto rápido, pero tiene el problema que los efectos desaparecen rápidamente y que producen emociones negativas en la persona como el resentimiento, la ira, el odio, la ansiedad o la tristeza. Por eso para el ámbito de la educación son más efectivos los refuerzos de conductas adecuadas alternativas, que el castigo de las conductas inapropiadas. También los hay positivos y negativos:
b.1. Castigo positivo: Es el más conocido, das algo desagradable a la persona para que no siga haciendo una conducta. Ej. Un padre que da un azote a un niño por subirse encima de la mesa. Pero el castigo también puede ser verbal como una burla, humillación o insulto, o incluso nos podemos castigar a nosotros mismos. Ej. “Soy un inútil.”
A modo de estructura;
La plancha está caliente (estímulo desencadenante) -> El niño la toca (Conducta u operante) -> Castigo positivo (dolor por quemarse).
En el ejemplo, la conducta de tocar la plancha caliente disminuye. Se ha demostrado que el exceso de castigo reduce por completo la motivación creando indefensión aprendida (sentir que no podemos parar el castigo ni tener control sobre él). El exceso de castigo está detrás de trastornos como la depresión, la desesperanza o la baja autoestima.
b.2. Castigo negativo: Si el anterior tipo de castigo reducía una conducta por obtener algo desagradable, este la disminuye quitándote algo agradable o una recompensa. Por eso también le llaman “coste de respuesta.”Ej. Juan aparca en la plaza de discapacitados y le quitan 2 puntos del carnet. Estructuralmente;
Zona de aparcamiento de discapacidad (estímulo desencadenante)-> Juan aparca (conducta u operante)-> 2 puntos menos (castigo negativo).
Otras veces también podemos castigarnos negativamente a nosotros mismos. Ej. Criticándonos por ganar peso, o por no cumplir con las expectativas tan altas que tenemos. Las secuelas de esta conducta es un aumento del desánimo, disminuye la autoestima y también de la tristeza que conlleva el castigo.
Con el paso del tiempo, los estímulos que en un principio eran neutrales pasan a tener un significado. Por eso al estímulo desencadenante de los refuerzos se le llama “discriminativo” y al de los castigos “delta”. Ej. Una sonrisa amigable en la cara de una persona es un estímulo discriminativo que indica que puedes obtener un reforzador, mientras que si tiene el ceño fruncido y los labios apretados sabes que es un estímulo delta que anticipa un posible castigo.
Puede que el proceso del condicionamiento operante es universal, pero no es así con el valor que le damos a los refuerzos y los castigos. Por ejemplo. Escuchar raggetón es un refuerzo positivo para algunos, porque se divierten, sin embargo para otros es una verdadera tortura (castigo positivo). Dependerá de nuestra historia personal y de lo que cada uno considere como un refuerzo o como un castigo (“esto me gusta y esto no”). La mayor certeza para saber si una de las consecuencias es un refuerzo o un castigo es por el aumento o decremento de la conducta.
¿Qué ocurre si la conducta no tiene consecuencias?
C. Extinción: La quinta consecuencia, es precisamente “la ausencia de consecuencias.” Hay otra alternativa para la reducción de la conducta y es mucho más difícil pero eficaz a largo plazo. Esta es la extinción. Se presenta el estímulo desencadenante, hay conducta, pero no hay consecuencias, ni de refuerzos ni de castigos. El estímulo desencadenante que tenía un significado malo para nosotros acaba convirtiéndose con el paso del tiempo y los intentos en un estímulo neutral de nuevo.
Ej. Cuando rompes con tu ex de mala manera, no tenéis hijos en común, y no quieres volver a saber absolutamente nada más de su vida. Pero él/ella insiste en regresar y es muy frecuente que te llame a menudo (Estímulo desencadenante), si no respondes al teléfono (no hay conducta) por mucho que insista acabará parando de llamar. Si vuelven a intentarlo y nunca respondes a la llamada (que sería el reforzador positivo para él/ella), la conducta de llamar que hace desaparecería para siempre.
Mucho ojo con la extinción, pues al principio la conducta aumenta mucho y luego cae estrepitosamente. Si durante esos aumentos de conducta (ej. tu ex te llama 15 veces), refuerzas alguna, tu ex aprende que hay que emitir varias conductas para conseguir el reforzador. Los distintos programas de reforzamiento son largos y complejos, por lo tanto no me voy a detener por motivos de longitud, solo comentaré que un vez que has reforzado algunas de esas ocasiones y otras no, al ser un reforzamiento intermitente, la conducta será mucho más resistente para desaparecer después.
¿Hay alguna técnica eficaz para aplicar la extinción?
En el terreno de la terapia, la extinción es una poderosa aliada, de hecho, hay una técnica basada en ella para combatir el contexto donde la persona ha aprendido a sentirse avergonzada, con miedo, o con ansiedad. Se llama exposición gradual: Consiste en hacer un listado de situaciones que generan malestar emocional y el paciente se expone cada semana a uno de esos elementos de la lista sin escapar de ellos, aguantando la ansiedad hasta que se reduce por extinción, pues si escapara de la situación o la evitase sería un refuerzo negativo para las emociones negativas. Cada elemento de la lista tiene un grado de ansiedad asignado por el paciente, la lista se confecciona en conjunto con el psicólogo. Y a medida que el paciente supera como tarea para casa un elemento de la lista exponiéndose a él varias veces sin escapar, pasa al siguiente nivel de más dificultad, ganado así más confianza en sí mismo. Obviamente, es importante darse un refuerzo positivo tras cada elemento o ítem superado de la lista para motivarse.
Hay formas de hacer esto más sencillo, ensayando cada elemento de la lista en imaginación durante la sesión de consulta, o leyendo una tarjeta recordatorio con instrucciones positivas para ganar seguridad (refuerzo positivo).
Sabiendo todo esto, “la pelota está en tu campo”, si tienes alguna conducta problema que te está causando malestar, puedes contar con mi ayuda para conseguir extinguirla.
Basado en los principios de la psicología del aprendizaje.
El significado de los gestos en distintas partes del mundo.
Hace dos semanas tratamos sobre la comunicación y sus tres estilos, pero no queda ahí la cosa. Basta que mires a dos personas dialogando para que te percates que hacen una serie de movimientos con las manos para indicar a la otra persona sus ideas o sentimientos entre otros, llamamos a estos movimientos gestos.
¿Qué son los gestos?
Los gestos pertenecen a la comunicación no verbal, pues se comunica con el cuerpo, no obstante suelen acompañar al lenguaje verbal para reforzarlo, pero no siempre.
Son movimientos breves durante un acto de comunicación usando distintas partes del cuerpo, como pueden ser la cabeza, las extremidades y sobretodo las manos. Pueden ser conscientes o inconscientes, es decir, no nos damos cuenta que los hacemos.
Los gestos varían mucho según la personalidad del individuo, incluso en la cantidad de gestos que emplea. Así las personas autoritarias gesticulan menos que las que no lo son.
En nuestros tiempos modernos, las redes sociales y las aplicaciones móviles cuentan con iconos de manos que hacen las veces de los gestos que las personas emplean al hablar. Ej. El puño cerrado con el pulgar levantado.
¿Existen gestos universales?
Entendemos como gestos universales un conjunto de ellos que se han dado desde siempre y en todas las culturas, algunos de ellos son: el puño cerrado indicando ira, frotamiento de manos ante algo positivo que está por venir, aplaudir, bostezar por aburrimiento, animar dando palmadas en la espalda, o frotarse el estómago por tener hambre, etc.
¿Existen algunos gestos que no son universales?
Los gestos no son universales cuando hay variación en el significado de unas culturas respecto a otras, incluso aunque nos resulten altamente familiares. Aquí el contexto es crucial.
Si los empleas con algún amigo o ligue de alguna otra parte del mundo vía internet usando los emoticonos, tienes que tener mucho cuidado de no ofender a la otra persona. Pues lo que para un español es algo positivo, para una persona de un país vecino como Francia o Grecia, podría no serlo.
A continuación vamos a ver el significado de cada uno de los 6 gestos de la foto siguiendo la numeración adjunta:
Gesto 1: El pulgar para arriba. En muchos países alzar el pulgar significa “OK” o “Muy bien”, además se emplea para hacer auto-stop en carreteras. Sin embargo, en Grecia, Cerdeña, Rusia y el Oeste de África significa: “¡Qué te den!”
Gesto 2: Signo de V. En el occidente de Europa y Estados Unidos se emplea para resaltar la victoria y también la paz, pero más básicamente para hacer alusión al número dos. En cambio, en regiones del mundo de habla anglosajona como Gran Bretaña o Australia, se emplea como una grosería si se acerca este gesto a la cara de otra persona.
Gesto 3: OK. Se representa con el pulgar y el índice marcando un círculo. En la inmensa mayoría de los países significa que todo va bien. Pero en Brasil, Turquía o Rusia, significa de manera peyorativa: “Tienes el ano así de grande.” Por otra parte, en Bélgica y Francia se usa para insultar indicando a la otra persona que vale lo mismo que un cero.
Gesto 4: ¡Stop! Mostrar los cinco dedos puede servir para parar un taxi en cualquier parte del mundo, salvo en Grecia que significa: “¡Vete al infierno!”
Gesto 5: ¡Ven aquí! Este gesto se suele hacer moviendo el índice hacia la dirección del emisor. Se utiliza en la mayoría de los países para indicar al receptor que venga, pero en Filipinas su uso queda reducido a las mascotas y otros animales. Si a alguien se le ocurre hacérselo a otra persona puede acabar entre rejas.
Gesto 6: ¡Cálmense todos! La mano extendida en horizontal sirve en la mayoría de los sitios del mundo mantener la calma o esperar, mientras que en Grecia se emplea para “mandar a tomar por saco.”
Supongo que tras saber todo esto pondrás mucha atención a los emoticonos que empleas para contestar a personas de otras culturas. Si eres de otro país y quieres compartir alguna información sobre gestos en tu entorno, no dudes en dejarnos un comentario.
Basado en los trabajos de Hervás Fernández (1998).
Para una comunicación más fácil en situaciones difíciles.
La semana anterior se publicó un artículo sobre los estilos de comunicación y sobretodo centrado en cómo mejorar la asertividad. Pero esas pautas pueden volverse más eficaces si se emplea alguna técnica que ayude a gestionar una situación donde la comunicación sea complicada, particularmente si el interlocutor tiene un estilo agresivo e intenta llevar la razón o controlar la situación por todos los medios.
¿Qué técnicas puedo usar para comunicarme con asertividad?
Existen varias técnicas que han demostrado ser muy eficaces
en contextos donde el intercambio comunicativo es complejo. Naturalmente, estas
no garantizan al 100 % que se vaya a tener éxito, pero sí facilitan la
comunicación en dichas situaciones defendiendo tus derechos y respetando los
ajenos:
EL SÁNDWICH
El nombre de la técnica le viene dado por la estructura de
argumentos que utiliza: Positivo + Negativo + Positivo, como si fuesen dos
rebanadas de pan con el relleno en medio. Se utiliza para indicarle a la otra
persona que no estás de acuerdo con algo, respetando la manera de pensar del
interlocutor.
Se hace así: Le indicas a la otra persona un mensaje
positivo sobre su opinión, así se crea una mayor apertura y complicidad para
que no se ponga a la defensiva con el mensaje negativo del relleno del sándwich,
que sería tu opinión mostrando desacuerdo. Hazlo con seguridad, claridad y
firmeza sin duda alguna. Después, para prevenir una emoción negativa en el
interlocutor, introduce de nuevo otro mensaje positivo en sintonía con sus
ideas, “cerrando el bocadillo” de una manera agradable.
Ejemplo del sándwich
Tomás tiene 17 años, quiere salir por la noche con su amigo
Miguel y quedarse después en su casa a dormir, pero su padre no quiere porque
tiene miedo que le ocurra algo malo. Esta es la respuesta de Tomás usando la
técnica del sándwich:
“Papá, entiendo que te preocupes por mí porque me quieres y
no te haga gracia que salga de noche porque las calles están más solitarias,
pero creo que puedo ser responsable y puedo cuidar de mí mismo, de todos modos,
cuando llegue a casa de Miguel te mando un WhatsApp para que te quedes
tranquilo.”
EL DISCO RAYADO
Si eres de los 80 como yo o más atrás, o bien te atrae lo
“vintage”, conocerás los discos de vinilo y sabrás el motivo por el cual se le
llama así a esta técnica.
Sirve para mantener una posición independientemente de las
intenciones o lo perseverante que sea la otra persona. Para lograrlo hay que
decir todo el rato lo mismo, como los discos rayados. Por mucho que la otra
persona insista hay que repetir el mismo contenido o parecido con claridad y de
forma tajante, sin variación en el tono, el ritmo y el volumen, pues podría
resultarle chocante a la otra persona y ofenderse. Es muy eficaz para las
situaciones en las que quieres negarte a algo y la otra persona es terca queriendo
hacerte cambiar de opinión por todos los medios y no sabes cómo seguir
defendiendo tu derecho al “no.”
Ten en cuenta que esta técnica es mejor usarla con personas
con quien no tengas un vínculo afectivo, pues se genera un contexto distante y
frío, que podría llevar a la otra persona a sentirse incomprendida. Para que no
resulte agresivo el lenguaje corporal ha de ser firme, pero los gestos no han
de ser violentos, sino pausados, el tono de voz bajo y lento. Naturalmente, no
frunzas el ceño. En efecto, la técnica no sería eficaz y derivaría en discusión
si durante el proceso subimos el tono, nos ponemos en tensión, con postura
intimidatoria, usamos la ironía o el sarcasmo.
Ejemplo del disco
rayado
María es una joven que ha estado trabajando muy duro durante
toda la mañana sin poder descansar lo suficiente. Pero su vecina Ana no admite
un “no” por respuesta y le pide salir esa tarde entre semana aun sabiendo que
hay que trabajar al día siguiente:
A: ¿Te vienes a tomar una birra? Han abierto una
cervecería nueva en el centro y el camarero “está cañón.” Vente y verás que
bien lo pasamos.
M: No, gracias, estoy cansada, otro día.
A: ¡Venga, mujer, no seas abuela! Ya sé que
llevas todo el día trabajando, pero si vienes te despejas y te sentirás mejor.
M: No
de verdad, gracias pero estoy cansada, otro día.
A: ¿En
serio, me vas a dejar colgada? Si tú no vienes, no voy a ir yo sola, entonces me
quedo en casa.
M: Lo
siento, pero hoy estoy cansada, otro día.
A: ¡Qué
desaboría! Mira que eres sosa, ya me has “chafao” la noche.
M: Hoy
estoy cansada, otro día de verdad.
EL BANCO DE NIEBLA
Si te ha tocado conducir un día de niebla, comprenderás bien
esta metáfora, los bancos de niebla quitan mucha visibilidad de la carretera y
te obligan a reducir la velocidad para no “pegarte una castaña.”
Es una técnica muy útil en situaciones que dan vergüenza,
donde hay críticas o son conflictivas y no se quiere entrar en discusión o por
lo menos poder retrasarla. De esta forma, aunque la otra persona ataque, hay
que buscar un punto de acuerdo, por pequeño que sea de lo que el otro está
diciendo para reducir la tensión del contexto.
El procedimiento es atribuir al otro parte de la razón sobre
el tema que se está hablando, dejando la decisión final en ti. La otra persona
reduce su sofoco y pierde la urgencia de exigir. Al validar el punto de vista
de tu interlocutor, por poco que sea, no le obligas a tener que ponerse más
agresivo aún.
Ejemplo del banco de
niebla:
Juan ha tenido que llevar a su hijo al pediatra de urgencia
y ha llegado tarde a su trabajo, pero Aurora, su jefa, es implacable y no le
deja pasar ni una. No es que esto pase a diario, en ese caso Aurora tendría
razón, pero al ser algo puntual, Juan es quien está en lo cierto, sin embargo
no le gusta discutir, por eso lo hizo así:
A: Juan, has llegado dos horas más tarde, no se
puede repetir.
J: Sí, Aurora, he llegado tarde.
A: Sabes, que en esta empresa somos muy
meticulosos con la puntualidad.
J: Es verdad, Aurora, lo sé. El caso es que mi
hijo se despertó con una otitis espantosa, mi mujer llevó a mi hija al colegio
y yo tuve que llevar a mi hijo al pediatra, tengo incluso el justificante de
asistencia.
A: Podrías haber llevado tú a tu hija al colegio
y tu mujer a tu hijo al pediatra.
J: Aurora, puede que tengas razón. Pero nunca he
faltado al trabajo, nunca llego tarde y esto ha sido un imprevisto puntual, no
es algo que se vaya a repetir a diario.
Espero que estas tres técnicas te sean de gran utilidad. Si
necesitas entrenar tus habilidades sociales porque tienes problemas en las
relaciones interpersonales, no dudes en ponerte en contacto conmigo, juntos
podemos lograr una solución.
La vida de los seres humanos en sociedad no sería posible si
no fuese por la comunicación, término que proviene del latín que significa
“poner en común”. Básicamente sería compartir información con otras personas a
través de una serie de símbolos afines en una comunidad. El contexto y las
normas de este son relevantes para darle un sentido u otro a esa información.
¿Cuáles son los elementos de la comunicación?
Partiendo del modelo clásico existen 6 elementos en toda
situación comunicativa, para ello pondré de ejemplo este blog:
Emisor: Persona que emite una información
hablando, escribiendo o por gestos. Ej. En este caso yo soy el emisor.
Receptor: Persona que interpreta el mensaje del
emisor. Ej. Vosotros, lectores, sois los receptores.
Mensaje: Información que se transmite del emisor
al receptor. Ej. Este texto es el mensaje.
Canal: Medio físico por el cual viaja el mensaje
desde el emisor al receptor. Ej. Este blog es el canal que utilizo para
enviaros el mensaje.
Código: Conjunto de signos y símbolos que se
comparten entre el emisor y el receptor. Ej. Si sabéis español podéis leer esta
información porque es el código que estoy usando para comunicarme con vosotros.
Contexto: La situación global donde se realiza
la comunicación, como son el lugar, el tiempo, la cultura y el clima entre
otros. Ej. El contexto que subyace a este mensaje es el de la divulgación de
conocimientos en psicología. En una cultura occidental y a finales de la
segunda década del S. XXI.
¿Todo el mundo se comunica igual?
Si bien es cierto que cada cultura contempla una serie de
signos, sonidos y símbolos compartidos, algunos son más apropiados en unos
contextos que otros. Ej. Cuando un amigo adolescente le dice a otro “capullo”,
no es lo mismo que si tú se lo dices a tu jefe.
Por otra parte, los gestos, el lenguaje corporal, la
postura, la prosodia y el contenido varían mucho de unas personas a otras.
No obstante existen una serie de patrones de comunicación
que suelen repetirse con pequeñas variaciones de una persona a otra. Estos son
los llamados estilos de comunicación.
¿Cuáles son los estilos de comunicación?
A día de hoy se han descrito tres, por lo general todo el mundo contamos con los tres pero dependerá del contexto el uso de uno u otro. Por otro lado, hay quien asimila estos estilos de comunicación como parte de su personalidad. Por lo tanto, acaba teniendo esos tonos, gestos, contenidos y posturas en todos los contextos.
Los estilos de comunicación son:
Pasivo: Es un estilo caracterizado por la timidez, ser comedidos, callados, en casos muy acentuados no expresan sus ideas y sentimientos por miedo a las represalias o a que los demás se enfaden. Por lo tanto, ceden a los demás y dejan que tomen decisiones por ellos, aceptan trabajos desagradables, no discuten, y no dan su opinión aun sabiendo que llevan razón. No suelen mirar mucho a los ojos, tienen un tono de voz bajo y un lenguaje corporal de sometimiento. Dada su sumisión son muy proclives a ser dominados por las personas que tienen un estilo de comunicación agresivo. Si hubiese que asociar alguno de los tres estilos de afrontamiento ineficaces, la rendición y la evitación se retratan en este patrón.
Agresivo: He aquí el otro extremo, cuando una persona se comunica con este estilo suele gritar, hacer gestos rígidos y contundentes; como el señalar con el dedo, dar golpes, acercarse demasiado a la otra persona invadiendo su espacio, sostener con la mirada o cruzar los brazos a la altura del pecho. Los que hacen la agresividad como un estilo de vida por antonomasia, imponen sus criterios, necesidades e ideas violando los derechos de otros, son sumamente controladores, embaucadores, rebeldes, egoístas y les encanta llamar la atención. Su conversación no es un diálogo, sino un monólogo unidireccional puesto que no dejan hablar a la otra persona. El estilo de afrontamiento más característico es la sobre-compensación, porque luchan por sus derechos y deseos al extremo. Las secuelas de este estilo de comunicación en el mundo adulto es la soledad y el aislamiento, pues nadie quiere estar con personas tan tóxicas.
Asertivo: El virtuoso término medio entre ambos, el problema que tiene este estilo es que requiere de entrenamiento para poder utilizarse de manera correcta. Las personas asertivas tienen más confianza en sí mismas, tienen un lenguaje corporal firme, relajado, espontáneo y sin tensiones. Su tono de voz es agradable y no hieren a nadie porque respetan los derechos y necesidades de los demás, pero dan a valer los suyos. Naturalmente, guardando las formas. El asertivo dice todo lo que piensa, pero no de manera grosera, sino valorando las consecuencias de lo que dice, por eso tiene en cuenta el contexto, frente a la impulsividad del agresivo. Este es el estilo más frecuente de nuestra mejor versión, es decir, de nuestro Modo Adulto Sano.
Sabiendo esto hay que tener en cuenta varios matices:
Una persona puede ser agresiva con algunas
personas y sumisa con otras. Por ejemplo, el padre que le grita a sus hijos
pero “se baja los pantalones” en el trabajo.
Las personas agresivas no suelen cambiar, se
sienten con el control y cómodas en su posición amenazante, el problema viene
con el precio que pagan por sus actos. Ej. Divorcio.
La comunicación asertiva no es eficaz con todo
el mundo, hay personas muy agresivas que no se vienen a razones y es como
“chocarse contra un muro.”
En algunos contextos la sumisión es eficaz. Ej. En
algunas instituciones como el ejército requiere el seguimiento de órdenes sin
rechistar.
En otros la agresividad es eficaz. Ej. Ante un
posible ataque físico.
La asertividad no nace contigo, es cuestión de
aprendizaje, por lo tanto se puede entrenar.
¿Cómo puedo tener un estilo de comunicación más asertivo?
Recuerda que poder expresar tus sentimientos, deseos,
opiniones y necesidades es un derecho propio que nadie debe negarte. Pero
siempre de una forma que no resulte ofensiva o dañina.
La asertividad está considerada como la base de las
habilidades sociales, puesto que es crucial para poder interactuar de manera
eficaz con el entorno.
El primer paso para ser más asertivo es buscar el contexto adecuado: Esto implica que el receptor esté «receptivo» y sea un ambiente que propicie el diálogo. El momento del día también es importante, pues de noche estamos más cansado y somos menos racionales, por lo tanto encajamos peor las críticas aunque sean constructivas.
Expresar tus sentimientos: Las creencias o las ideas varían mucho de una persona a otra, por lo tanto, puedes estar más o menos de acuerdo con lo que otros piensan. Sin embargo, tus sentimientos son tuyos y de nadie más, son plenamente subjetivos y nadie puede o debe rebatirlos. Ej. No tiene sentido decir a alguien que ha tenido un mal día: “No puedes estar triste”, porque realmente siente tristeza.
Expresa cómo te hacen sentir los comportamientos de otros, pero sin atacar: Si te vas callando comportamientos de otros que te molestan, la ira va incrementándose hasta que estalla. Si “te vas vaciando” no llegas a explotar. En estos casos puedes sugerir una conducta alternativa que beneficie a ambas partes. Ej. Si te molesta alguien que va a tu lado en el metro con la música alta, puedes sugerirle o regalarle unos auriculares.
Cuando tengas derecho a algo, no cedas: En toda sociedad existen unas normas y reglas que facilitan la convivencia, si bien es cierto que los demás tienen derechos, tu también los tienes, por lo tanto, reclama lo que es tuyo, pero con tacto. Ej. Si alguien se cuela en una cola, reivindica tu sitio, de lo contrario alimentas tu sumisión y el estilo pasivo.
Agradece a los demás cuando tengan en cuenta tus derechos y necesidades: Si les das las gracias a alguien por guardarte un sitio, respetar tu turno de palabra u otra situación que permita expresarte, refuerzas esa conducta para un futuro. Después de todo, ¿a quién le amarga que le den las gracias?
Defiéndete, cuando alguien te acuse de algo o te critique de manera destructiva: No se trata de contraatacar, ni de tener una rabieta agresiva, seguramente es lo que el otro quiere, se trata de mostrar pruebas o dar razones que invaliden lo que la otra persona dice, de manera que, no le quede otra que rendirse ante la evidencia.
Expresa las emociones positivas con espontaneidad: Los demás no van a saber cómo te sientes si no se lo dices o lo muestras. Una persona alegre, cariñosa o sensual con la pareja, ayuda a que la convivencia sea mucho más fácil.
Tienes derecho a dar tu opinión: Simplemente, expresa tu punto de vista, equivocado o acertado, no tienes por qué callarlo, siempre y cuando esto no suponga un ataque a otra persona. Ej. Criticar despectivamente al equipo rival o a sus seguidores viendo un partido de fútbol en un lugar público, no procede.
Puede que algunas de estas pautas ya las conozcas, pero,
¿las pones en práctica?
¿A qué esperas para hacerlo?
Si tienes algún problema porque eres demasiado pasivo o la
agresividad “ya te ha pasado factura”, no dudes en ponerte en contacto conmigo
para establecer unas pautas de comunicación que se ajusten a tu personalidad.
La semana que viene se presentará otro post con 3 técnicas muy eficaces para
poner en práctica de manera eficaz la asertividad en situaciones complejas.
Basado en los trabajos de Jiménez (2009), los de Trevithick (2010), así como los de Young, Klosko y Weishaar (2011).
Vivimos en una época donde los ideales de belleza son
excesivamente exigentes, es muy difícil entrar en el canon, por eso es muy
habitual que haya un gran descontento general en cuanto a la forma del cuerpo por
parte de la población. El estar constantemente bombardeados por modelos en los
medios de comunicación y las redes, lleva a que la gente se preocupe mucho más
que en otras épocas por su peso, hacer dieta, ejercicio excesivo (+2 horas a
diario), hasta el punto que se ha normalizado.
Basta con ir a cualquier supermercado para ver que cada vez más
abundan los productos light y dietéticos, de color rosa o adornados con los
estereotipos de los roles de género femeninos. También abundan las tiendas y
los productos de halterofilia, donde se busca lo contrario, ganar Índice de
Masa Corporal (IMC en adelante), estos están orientados más a los roles de
género masculinos. Aunque parezcan antagónicos, el fin es el mismo: resultar
atractivos a nivel social. Las mujeres con exceso de delgadez y los hombres con
exceso de musculatura. Pero el sobrepeso, nadie lo quiere ni en pintura.
Es en la adolescencia, cuando comienzan los problemas, el
cambio del cuerpo propio de la pubertad lleva sobre todo a las chicas a que se
sientan descontentas con el aumento de tamaño de sus caderas u otros atributos
típicamente femeninos y piensen que deben hacer algo al respecto. Es en esta
etapa cuando hay una mayor vulnerabilidad a los Trastornos de la conducta
alimentaria (TCA en adelante).
¿Qué es un TCA?
Son enfermedades de causas múltiples, se producen por la combinación de una predisposición genética, aspectos psicológicos, familiares y socioculturales. Son patrones de alimentación inapropiados para perder peso o evitar la ganancia de este. Tienen dismorfofobia, es decir, miedo a engordar y deformarse. Por eso controlan en exceso la comida, la dieta o el ejercicio, toman diuréticos o laxantes, además de hacer uso de tácticas para controlar el apetito. No son patologías repentinas, son un círculo vicioso insidioso. Por eso ellos tienen una escasa conciencia de enfermedad, e incluso lo defienden como un estilo de vida saludable, alegando que la gente no se cuida lo suficiente. Acaban teniendo desajustes en el funcionamiento del cuerpo, el metabolismo e incluso alterando la percepción de su imagen corporal. Por lo general tienen obsesión por la comida, todo gira en torno a ella o a su evitación, a las calorías de los alimentos, por eso algunos expertos asocian los TCA con el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), donde el miedo a engordar sería la idea intrusa u obsesión y la compulsión serían las dietas, los vómitos, el ejercicio, pesarse a diario, etc…
Los distintos aspectos que los precipitan:
Aspectos genéticos: Según los estudios con gemelos y de agregación familiar, la persona tiene una predisposición por tener bajos niveles de serotonina, que se asocia con estados de ánimo bajos, baja autoestima e ideas obsesivas.
Aspectos psicológicos: Son personas cuyas trampas vitales nucleares son la imperfección, las metas inalcanzables y la búsqueda de aprobación. Tienen que ver con sentirse defectuoso, poco atractivo o que no se tiene valía como persona, por eso se contraataca queriendo aparentar todo lo contrario, que se tiene un cuerpo bonito y que los demás te consideren que entras en el ideal de belleza. Sobre todo, la necesidad emocional básica no cubierta es la del vínculo estable de apego y seguridad,pues desde que somos bebés nuestra madre nos alimentaba para calmarnos, luego la comida pasó a estar presente en fiestas y celebraciones como motivo de alegría, porque te reúnes con la familia o las amistades. Sin ser conscientes de ello, es un intento por recuperar esas emociones positivas lo que lleva a que algunas personas se den atracones.
Aspectos Familiares: Hay familiares muy exigentes, críticos con la imagen, perfeccionistas, con normas inalcanzables, donde cometer errores o dar que hablar al vecindario no es una opción. Suelen ser distantes, poco cariñosos y muycastigadores.
Aspectos sociales: Puede que la persona que desarrolla un TCA se deba a haber sufrido bullyingpor sobrepeso, ha podido tener una relación de violencia de génerodonde la pareja la humillaba por su aspecto, o simplemente ha sido una persona con una gran introversión, falta de habilidades sociales o aislamiento social. Aspectos que la persona achaca a su físico o apariencia.
Aspectos culturales: Ver un rato la tele supone exponerse a la alternancia de anuncios de “súper mega hamburguesas” de más de 500 calorías, con alimentos 0,0 para cuidar la línea. Todos los hombres y mujeres que aparecen suelen ser altamente atractivos, mientras que las personas con sobrepeso son el blanco de burlas. Estas creencias de comer y sobre-compensar después, así como de “ser popular” entrando en el canon de belleza se instalan en nuestra mente sin darnos ni cuenta.
¿Cuáles son los TCA más habituales?
Los más habituales son los 4 que aparecen en el DSM 5, que es el Manual Estadístico de los trastornos mentales que usamos los psicólogos y los psiquiatras. Estos son la Anorexia Nerviosa (AN), la Bulimia Nerviosa (BN), el trastorno por atracón (comedor compulsivo) y el trastorno alimentario no especificado (TCANE):
Anorexia Nerviosa (AN): Aunque es el más conocido no es el más abundante, ya que el 1% de la población lo padece, frente a la BN que es el 2%, mientras que el TCANE es el 3%. La edad de inicio está entre los 12 y los 18, la adolescencia. La proporción es de 9 mujeres frente 1 hombre, siendo gay o bisexual en la mayoría de los casos. Como si para gustarle a los hombres tuvieses que tener un cuerpo delgado “por narices”.
La mayoría de los casos son chicas que
tienen una pérdida deliberada de peso con ayuno auto impuesto. Esta pérdida conlleva una severa desnutrición
llegando a un IMC de 17,5. Lo saludable es estar entre 20-25 de IMC (Se calcula
dividiendo el peso partido por la altura al cuadrado). La obsesión por los
alimentos prohibidos, las calorías, controlarse el apetito y mirarse en el
espejo conducen a que acaben viendo como obeso cualquier pliegue de flacidez
por pequeño que sea. Pierden la menstruación, tienen problemas en los órganos y
el 5% acaba falleciendo, en parte por conductas suicidas.
Además de las mencionadas, sus trampas vitales suelen ser las metas inalcanzables y la inhibición emocional, justo las que pertenecen al Trastorno Obsesivo Compulsivo de la Personalidad (TOCP).Suelen ser niñas muy aplicadas, consideran un notable un fracaso académico, estudian mucho y son excesivamente responsables. Son calladas, no expresan sus sentimientos y se lo suelen guardar todo.
Ahora hay tres tipos de AN:
Restrictiva: No suelen darse atracones de comida, no se inducen el vómito ni utilizan laxantes o diuréticos. Comen poco, casi de nada, toman exceso de agua o mastican hielo para controlar el hambre, hacen la comida pedacitos muy pequeños, dedican muchas horas de ejercicio, tienen ayunos, etc.
Purgativa: Además de la dieta se producen purgas al comer, como la provocación del vómito, tomar diuréticos, purgantes, laxantes, etc.
Un tercer y nuevo tipo es la “Anorexia Atlética”: donde lo único que hacen para sobre-compensar es el ejercicio extremo de manera compulsiva. La persona ocupa su día cada vez con más ejercicio frente a otras actividades, además de restringir los alimentos y realizar dietas específicas. Según las calorías que consumen, hacen luego el ejercicio necesario para combustirlas.
Bulimia Nerviosa (BN): Son más difíciles de detectar que la AN. Las diferencias básicas con respecto a la AN es que la BN suelen tener peso normal o sobrepeso, por la presencia usual de atracones, donde la trampa vital de la impulsividad les lleva a perder el control de la ingesta comiendo en un hora la comida que cabría esperar para dos días, con una gran voracidad y a escondidas por la vergüenza. Cuanta más dieta y restricción tienen, más tentados están de darse después el atracón, sintiéndose tras ellos culpables y reduciéndose aún más la autoestima. Tras el atracón vienen las conductas sobre-compensatorias de purgas o de dieta y ejercicio en exceso, entrando así en el bucle. Otra diferencia con respecto a la AN, es la edad de inicio que está entre los 18 y los 25, es decir, que es más de jóvenes adultos y no tanto de adolescentes. Aunque en los tiempos que corren, cada vez es más habitual en adultos mayores de 25.
Hay dos tipos de BN:
Purgativa: Tras los atracones usa laxantes, diuréticos, se produce vómitos, etc…
No purgativa: No hace nada de lo anterior, pero hace ayunos o exceso de ejercicio físico.
Trastorno por atracón: También le llaman “Big eating” o comedores compulsivos. El patrón es el mismo que el de la BN, pero no utilizan conductas sobre-compensatorias tras el atracón, como son la restricción de alimentos, las purgas o el ejercicio. Por esta razón es muy habitual que tengan obesidad u obesidad mórbida. Son sobre todo comedores emocionales que recurren a los alimentos para aliviar la tristeza y la ansiedad.
Trastorno de la conducta alimentaria no especificado (TCANE): El más común de todos porque no encaja en ninguno de los cuadros anteriores, pero causan suficiente malestar a la persona, a la familia o en su vida laboral/académica, para poder considerarse como una enfermedad. Ya que los TCA no son “un todo o nada”, es muy habitual que se presenten pacientes con rasgos de los tres trastornos anteriores, pero no cumplen los criterios de ninguno.
¿Cuáles son los nuevos TCA?
Son entidades descubiertas recientemente, no aparecen en el DSM 5, pero presentan anomalías en las dietas, la alimentación, la satisfacción con la imagen y el uso del ejercicio. Todas ellas tienen en común la escasa conciencia de enfermedad y los extremos:
Vigorexia: Es la obsesión por tener el cuerpo perfecto. Un mal en aumento dentro de la población masculina. La distorsión de la imagen corporal lleva a estos chicos a “machacarse” en gimnasios durante horas e inmortalizarlo a posteriori en las redes sociales buscando la aprobación y reforzando su grandisidad.
Hay quien llama a esta patología “la
anorexia inversa”, porque a lo mejor en un principio eran hombres pequeños o
muy delgados que contraatacaron este sentimiento de imperfección o vergüenza
ganando musculatura y subiendo su IMC, a base sobre todo de proteínas y
carbohidratos, así como de esteroides. El objetivo es tener una gran
musculatura para resultar atractivos.
En algunos casos fueron chicos con obesidad
que sobre-compensaron moldeando su cuerpo hasta esculpirlo a lo sociablemente
aceptable, pero en el fondo siguen teniendo esa insatisfacción personal y ese
sentimiento de imperfección, lo cual les lleva a practicar más ejercicio
produciendo el bucle.
Lejos de ser una enfermedad de adolescentes, aunque algunos empiezan a los 15, la edad de inicio suele ser entre los 35 y los 40 años. La soltería y los divorcios exacerban los síntomas, ya que, “hay que estar en el mercado”.
Ortorexia: “Deseo por lo sano”, literalmente. Este trastorno es una mezcla entre un TOC de contaminación y la anorexia de tipo restrictivo. Bajo el disfraz de una preocupación por la comida sana, se esconde la trampa vital de la vulnerabilidad a la enfermedad. En este síndrome, la persona se preocupa extrema y obsesivamente por los alimentos saludables, crudos, no procesados y sin contaminantes. Esto lleva aparejado preocupaciones obsesivas por la salud y temores a nivel hipocondríaco por padecer una enfermedad si se toma “comida estándar”.
Al igual que en la AN existen una rigidez
por seguir un patrón alimenticio, donde ni en festividades ni eventos
especiales hacen una escepción, a esto se conoce como “actitud anoréxica”. Los
alimentos prohibidos son los adulterados genéticamente o los manufacturados,
que “casualmente” son los más ricos en grasas y carbohidratos, teniendo una
verdadera cruzada sobre todo contra el azúcar.
Ya no es necesario preocuparse por las
calorías, puesto que los alimentos sin aditivos o artificiales “no engordan”,
además comer sano está socialmente más aceptado que la AN y la BN.
El problema de este trastorno es la tendencia a no comer fuera en entornos sociales, el exceso de control sobre la comida y que esta se convierta en un tema obsesivo omnipresente en la vida de la persona. Al igual que la vigorexia, es más de adultos.
Megalorexia: También se le llama Fatorexia (Fat-grasa u obesidad). A diferencia de la AN, estas personas tienen una distorsión en la imagen corporal y se perciben como delgadas aún estando obesas. No siguen hábitos saludables de comida, comen en exceso y les encanta la comida basura o poco nutritiva.
El hecho de padecer obesidad puede
conllevar aparejadas enfermedades como: diabetes, enfermedades
cardiovasculares, dislipemia, hipertensión, apnea del sueño, etc. A diferencia
del trastorno por atracón, no se sienten culpables por atiborrarse de comida.
Pueden incluso verbalizar son atractivos o “que están buenos.”
La negación de la obesidad es el mecanismo de defensa que desarrolló esta enfermedad tan poco frecuente (rendición). El trastorno se da tanto en población juvenil como en adulta
Ebriorexia: También conocida como Drunkorexia, este trastorno es un híbrido de la AN, la BN y la adicción al alcohol.
La persona se abstiene de comer, como en la
AN, al no poder controlar el hambre se da a posteriori los atracones, como pasa
en la BN, y luego lo sobre-compensa con vómitos, la novedad está en que
recurren al alcohol para sofocar el sentimiento de culpa o tristeza.
Si bien es cierto que el alcoholismo se da
más en hombres, por raro que pueda parecer, este trastorno afecta más a las
mujeres. Se da en población adulta.
En este síndrome aparece la obsesión por el
peso, dejando de comer alimentos sólidos que tan solo los ingieren cuando están
presentes los atracones. Como el alcohol tiene efecto saciante, lo usan para
inhibir el apetito, a pesar de su alto índice calórico.
Todo esto puede derivar además en
trastornos de ansiedad o del estado de ánimo.
Comer en exceso está mal visto a nivel
social, mientras que beber es algo aceptado, por eso intentan mantenerse delgados
por este método. Siempre el objetivo es seguir lo tolerado sociablemente, como
la delgadez extrema y rechazar lo mal visto, como el sobrepeso.
Si piensas que algunos de estos trastornos te describen, o a
algún familiar tuyo, no dudes en ponerte en contacto conmigo. Podemos
“equilibrar la balanza.”
Basado en los trabajos de Morande y Casas (1997); los
trabajos de Gómez del Barrio, García Gómez y Corral Collantes (2009); así como
los trabajos de Young, Klosko y Weishaar (2011).
Se acerca el final de Octubre, las tiendas están
ambientadas. Los dulces, las calabazas, las telarañas, los murciélagos y los
esqueletos están por todas partes. Lo que para algunos supone la fiesta más
divertida del año, otros lo viven como una invasión cultural americana o una
falta de respeto a los difuntos. Lo cierto es que Halloween tiene su lado
positivo.
¿Qué es Halloween en
realidad?
Hace 3000 años aproximadamente, los pueblos celtas poblaban
gran parte de Europa occidental, inclusive el norte, el noroeste y el centro de
España. Antes de la llegada de los emperadores romanos Julio Cesar y Octavio
Augusto (Julio y Agosto, respectivamente), el año se consideraba como 10 meses
¿Nunca os ha extrañado que Diciembre no sea el décimo mes?
A finales de verano, los celtas hacían la fiesta de la
cosecha donde comenzaba la estación decadente y muerta del otoño/invierno.
Según nuestros paganos ancestros, el fin de año era el día 31 del último mes (del
que hoy día sería Octubre). Se supone que ese día venían los difuntos a visitar
a los vivos, la gente les alumbraba con velas para indicarles el camino de
vuelta al más allá, a veces introduciéndola dentro de hortalizas como rábanos o
nabos a modo de lámpara. El motivo por el cual los celtas de disfrazaban era
para que los difuntos no los distinguiesen de los vivos y en algunos casos para
“ahuyentar los malos espíritus.”
Era una fecha donde se compartían castañas y alimentos de la
tierra en familia. Se festejaba de manera amigable y lúdica. La festividad a lo
largo de la historia fue coleccionando una serie de tradiciones; como pedir
dulces en la edad media a los frailes o la posterior comercialización en el
Estados Unidos de principios de Siglo XX.
Con la llegada del cristianismo, se cambió la fecha del día
de los difuntos del verano como lo celebraban en Roma, al 1 de Noviembre.
Produciendo un sincretismo, es decir, una fusión de culturas religiosas. De
hecho el nombre original de la fiesta era Samhain (en regiones como Galicia lo
siguen celebrando y llamándolo como tal), hasta que los Irlandeses muy
conocidos por el culto católico en Gran Bretaña decidió llamarlo “Víspera de
Todos los Santos” en Inglés “All Hallows´ Even”, el término se desfiguró dando
lugar a nuestro actual “Halloween.”
En Irlanda la fiesta fue tomando parte del folklore popular
como la leyenda de Jacobo Linterna (Jack o´Lantern), el primero en tallar una
lámpara de hortaliza, que llegó a engañar al propio diablo con su astucia para
no morir, esta entre otras leyendas perduran actualmente en los países
anglosajones. Cuando en Irlanda se produjo la hambruna de la patata en el
S.XIX, muchos irlandeses emigraron a Estados Unidos en masa llevando su
tradición, que al igual que la navidad echó raíces y también fue considerada
como una fiesta nacional. En Estados Unidos Halloween sirve para aunar la vasta
diversidad cultural de una población tan heterogénea. Allí, se añadió su
símbolo de la calabaza por su gran cantidad de cultivo estacional (las llaman
Jack o´Lanterns precisamente). Es con la expansión cultural americana cuando
Halloween se hizo popular en todo el mundo, incluso a los países que nada
tienen de celta, como Japón.
En nuestro país tenemos la literatura romántica con “El
Monte de las Ánimas” de Becker o “Don
Juan Tenorio” de Zorrilla, ambas obras retratan esa atmósfera lúgubre de
finales de este mes. Al ser considerado como una fiesta pagana, el culto fue
suprimido durante la posguerra y la dictadura, retomándose en los 70 con el
comienzo de la democracia. Fueron las producciones de Hollywood como “La Noche
de Halloween” las que introdujeron la fiesta de nuevo en España, pero como pasa
con San Nicolás (Papá Noel), hay gente que lo considera como una intrusión en
nuestra cultura, ignorando que en el fondo Halloween “es más español” de lo que
muchos creen. Ni que decir tiene que los vestigios de esos cultos celtas tienen
nombres distintos y modos diferentes de celebración en diversas comunidades
autónomas. No obstante, en todas se celebra también Halloween “al estilo
americano.”
¿Por qué cada año es más popular?
Hay varios factores, por una parte muchos padres no quieren
inculcarles a sus hijos tradiciones que conlleven la tristeza por la pérdida de
los que ya no están. Buscan ante todo la felicidad de los pequeños
disfrazándose y pidiendo golosinas. No obstante ambas tradiciones son
complementarias. Así mismo, los “no tan niños” también disfrutan de la fiesta
decorando la casa, preparando cenas temáticas y reuniéndose con la familia o
los amigos. Se considera como una fiesta alternativa, sin normas fijas y muy
creativa.
Por otra, Halloween es una industria que deja mucho dinero,
los sectores que más se benefician son: Los cines con las pelis de miedo, las
librerías, los parques de atracciones tematizados, bares o restaurantes ambientados,
las tiendas de dvd´s, las tiendas de disfraces, las jugueterías, los bazares, las tiendas de golosinas, así como los
supermercados y las grandes superficies. Todo esto desemboca en miles de euros
que no se ganarían si no se celebrara la fiesta de Halloween, ya que la gente
no se motivaría a comprar per se todo lo mencionado. Un ejemplo lo tenemos en
que la gente aprovecha para salir la noche del 31 porque al día siguiente no se
trabaja, por lo general prefieren lugares ambientados que sin decoración de
Halloween.
Al igual que ocurre con la navidad, los productos se
comienzan a vender muy pronto, ya a principios de Octubre para amortizar todo
el mes, puesto que organizar tanto para una sola noche no resulta rentable.
¿Podemos sacar algún
beneficio psicológico de celebrar Halloween?
Naturalmente esto es un criterio puramente subjetivo, según
consideres la fiesta. Los beneficios son tan variados y heterogéneos como
posibilidades tiene Halloween:
La superación de algunos miedos: El poder disfrazarte de lo que te asusta le reduce mucho el miedo o la ansiedad, llegando incluso a ridiculizarlo. Por ejemplo, las muñecas o los payasos. Es una forma de exposición al estímulo fóbico y de familiarización con él (tememos lo desconocido). Esto ayuda mucho a los niños, pero mucho ojo con el realismo de la decoración, hay que tener en cuenta la edad y cuanto menos “gore” sea mejor. Puede mirar el artículo sobre los miedos evolutivos para saber más sobre esto.
Desarrollo de la creatividad: Decorar la casa, prepara “comida monstruosa”, hacer manualidades, construir tus propias figuras, introducir elementos de luz y sonido, etc. Todo esto no solo ayuda a la expresión artística interna de la persona, sino que además potencia la imaginación y la habilidad creativa.
Reunirse con el círculo social: Halloween “no se pensó” para encerrarse en solitario en una habitación para ver películas o series de miedo (aunque “para gustos los colores”). Realmente se le saca el máximo partido compartiendo con la familia y los amigos, reuniéndose para comer, contar historias de terror, bailar o gastar bromas (¡por favor, pesadas no!).
Toma de decisiones: Al ser una fiesta que no está institucionalizada en España, cada uno decide como celebrarla, con lo cual, es una forma de potenciar la propia autonomía.
Búsqueda de sensaciones: Los másextrovertidos buscan sensaciones fuertes, en este caso desde la seguridad, un miedo no peligroso. Esto ayuda a la gente a ser más abierta y buscar más estimulación en el entorno. Por eso acuden a eventos como “escape rooms”, casas del terror, espectáculos interactivos o ir al cine con amigos.
Cubrir necesidad emocional de espontaneidad y juego: Un disfraz divertido o desenfadado ayuda a la gente a ser más sencilla, juguetona, a relajarse y a sacar a su lado de niño más saludable. Si además lo compartes con otros mucho mejor.
Para escribir este artículo me he basado en fuentes de internet, los beneficios son “de cosecha propia”, nunca mejor dicho. Cada uno es libre de celebrar la fiesta que quiera o no celebrarla, en cualquier caso debe primar el respeto. Sea como sea: ¡Feliz puente de todos los santos!
Si tienes hijos, sobrinos o hermanos
pequeños te habrás percatado que según por la edad que pasa, le va dando miedo
una serie de circunstancias o cosas concretas. La
ansiedad y los miedos son emociones universales que forman parte del complejo
desarrollo humano, básicamente, es un método para poder asimilar los cambios.
¿Qué es el miedo?
Una precoz emoción
“negativa” que se presenta ante estímulos considerados amenazantes por la
persona. Los miedos infantiles son instintivos y
universales, no necesitan de aprendizaje previo. Capacita al organismo para reaccionar
en una situación de peligro y, por tanto, se considera una respuesta de
adaptación que permite a los niños adquirir las habilidades para enfrentarse a
situaciones peligrosas o dañinas.
¿Cuáles son las fases de los miedos infantiles?
La evolución de los miedos en la infancia es
una característica del desarrollo humano por el cual, todos pasamos:
* Recién nacidos
hasta los 6 meses: Se ha observado que generan intranquilidad y tensión
muscular (preparándose para el peligro) las posturas incómodas, el dolor y los
sonidos agudos. Aquí el aprendizaje no está involucrado.
* 7 a 12 meses:
Con el desarrollo cognitivo aparecen nuevos miedos, como las personas extrañas
(se está formando el apego con los padres), también los objetos que aparecen
súbitamente y con rapidez en su campo de visión.
* 1 año: Teme
separarse de los padres, hacerse daño, los extraños y el inodoro (son muy
pequeños y el wáter muy grande).
* 2 años: Estos
miedos están muy relacionados con la evolución de la especie, temen los ruidos
fuertes, los animales, la habitación oscura, separarse de los padres, los
objetos muy grandes y los cambios en su entorno.
* 3 años: Perduran
algunos miedos previos como la oscuridad, separase de los padres, algunos
animales y se añade el miedo a las máscaras (algunas dan miedo hasta a los
adultos).
* 4 años: Se
conservan todos los miedos de los dos años anteriores y se añaden los ruidos nocturnos.
*5 años: Miedos
anteriores y comienza a temer a “la gente mala” (según su círculo y la tele)
así como el daño corporal o las lesiones.
* 6 años: El
desarrollo de la lecto-escritura de los símbolos que van asociados al
desarrollo cognitivo trae consigo una nueva gama de miedos de tipo abstracto,
como son los seres sobre naturales (fantasmas, brujas), truenos, relámpagos o
dormir solos. Perdura el miedo al daño como las inyecciones de las vacunas o
separase de los padres.
* 7-8 años:
Perduran todos los miedos de los 6 años, pero se añaden el temor a los sucesos
de los telediarios (incendios, inundaciones, explosiones, terremotos, etc.),
además se añade el miedo a estar solos.
* 9-12 años: En
la pre-adolescencia el niño aprende sobre la importancia de los estudios, los
miedos de esta etapa son los exámenes, el rendimiento escolar. Otros miedos de
etapas anteriores perduran como son el temor a los truenos, el daño físico, la
oscuridad y la muerte (ya empiezan a tener noción de su existencia).
* 13- adolescencia:
los miedos sociales se fortalecen frente a la etapa anterior. Situaciones
concretas donde se dan el rechazo, el sexo, el cambio de la identidad y el
rendimiento personal.
¿Perjudican en algo a los niños?
Los miedos
evolutivos se consideran un componente del desarrollo normal del niño que le
proporcionan medios de adaptación a diversas situaciones estresantes. Lo normal
es su presencia, su ausencia sería lo anómalo. Ten en cuenta lo siguiente:
La mayoría suelen ser transitorios y
por lo general no suelen interferir en el funcionamiento psicológico cotidiano.
Son dependientes de los cambios evolutivos y desaparecen en poco tiempo.
Las experiencias, vivencias y
emociones asociadas con los miedos evolutivos permiten establecer medios y
recursos encaminados a resolver de modo satisfactorio situaciones estresantes.
La dimensión cognitiva adquiere gran
relevancia, ya que el miedo no aparece solo ante los estímulos externos sino
ante los generados por el propio individuo, calificados o asociados a estímulos
considerados como peligrosos.
¿Qué se puede hacer para que la transición de los miedos sea más llevadera?
Estas son unas pautas o consejos que puedes seguir para ayudar a
tus hijos:
No
sobreprotejas a tu hijo sobre los miedos.
No
reacciones siendo miedoso ante tu hijo, aprenden a comportarse como los padres.
Trata este
proceso como algo natural.
Enséñale
que no hay nada peligroso y que todo es fruto de la imaginación
Usa el
humor para ridiculizar al miedo.
Haz que
dibuje lo que le da miedo para que ya no esté en su cabeza y ahora esté en el
papel.
Disfrázale
en Halloween o Carnaval de lo que tanto teme para que le sea familiar (tememos
lo desconocido)
No dejes
que vea películas de terror de adultos.
Un miedo se convierte en una fobia cuando es
desproporcionado, desfasado en edad y cuando interfiere en las relaciones
familiares, sociales y escolares, es ahí cuando se requiere intervención de un
profesional. Si eres una persona adulta y algunos de estos temores siguen
presente en tu vida causándote un acusado malestar a ti y a tu familia. Puedes
ponerte en contacto conmigo para comenzar a hacerles frente de una manera
saludable.
Basado en los trabajos de Morris y Kratochwill (1983), así
como de González Barrón (1998).